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Transcurridos solo cinco meses en la presidencia de Renovación Nacional, Mario Desbordes ya planea sus próximos pasos para las elecciones internas de la colectividad, que se realizarán el 17 de noviembre. De hecho, para estos comicios el líder de RN adelanta que la "directiva definitiva estará dentro del mes de agosto o septiembre". En esa línea, además de la conocida intención del diputado de continuar a la cabeza de RN -cargo que asumió luego que Cristián Monckeberg se transformara en ministro de Vivienda-, a fines de junio, Desbordes decidió apostar por continuar en ese rol junto a su mano derecha en la directiva, el actual secretario general, Felipe Cisternas. En el núcleo del presidente de RN comentan que la relación entre ambos es estrecha y que está marcada por un punto en común: no provienen de la "élite" del partido. También aseguran que comparten el mismo estilo de trabajo, de relación más cercana a los dirigentes y las bases en regiones. A ambos, además, los une un trabajo por ocho años en la interna de la colectividad, dado el rol de prosecretario de Cisternas durante ese período y al anterior cargo como secretario general de Desbordes. "Yo quiero trabajar con Felipe Cisternas. Él debiera seguir. No necesitamos un secretario general que sea vocero de Chile Vamos. Necesitamos un secretario general que se preocupe del trabajo interno, que se viene muy intenso, y de construir una buena plantilla municipal", dice Desbordes, apuntando al trabajo de unos comicios que consideran esenciales para la proyección del partido y del bloque oficialista. De hecho, tanto Desbordes como Cisternas recalcan los logros electorales del partido en los últimos años, como el buen resultado en las anteriores elecciones parlamentarias y municipales que llevaron a RN a ser el partido con la bancada más grande y a contar con la mayor cantidad de concejales en el país. "Uno de los hitos futuros va a ser asegurar la proyección de RN y de Chile Vamos", dice Cisternas, quien encabeza el trabajo para las próximas municipales. "Esta es una directiva que termina un período exitoso, donde hemos consolidado el trabajo en la coalición", complementa Desbordes, añadiendo que los desafíos internos para la colectividad en los próximos dos años estarán enfocados en los ámbitos laboral, sindical y estudiantil. Presiones internas Pero la gestión de Cisternas es cuestionada por algunos representantes del partido. Esta es calificada por varios como de un estilo "bajo perfil", lo que, a juicio de un grupo de parlamentarios, lo aleja del "necesario rol político" de su cargo. Además, ven una debilidad comparado con la directiva de la UDI, encabezada por una senadora y un diputado. Precisamente las críticas apuntan a que la secretaría general debiera ocuparla un parlamentario, tesis que el timonel de RN rechaza enfáticamente. "Puede darse que ninguno de los dos sea parlamentario. No creo que eso sea un requisito. Pero lo que sí creo es que los dos siendo parlamentarios, es difícil. Y en el caso del secretario general es aún mayor la dificultad", dice Desbordes, explicando que ese puesto es de dedicación exclusiva; por lo tanto, "difícil de compatibilizarlo con el Congreso". Para Cisternas, las críticas son naturales en procesos de elecciones. "Siempre va a haber opiniones favorables y desfavorables respecto de todos los integrantes de la mesa hasta el último día de la inscripción", afirma. Reunión Pero la presión aumentó en los últimos días cuando la vicepresidenta de RN y diputada Paulina Núñez invitó a una cena de camaradería el lunes en su casa a un grupo de diputados del partido del ala conocida como "moderada". Allí, según afirman presentes, se llamó a la búsqueda de nuevos liderazgos en el partido, apuntando a que el cargo de secretario general sería ideal para cumplir esa tarea. Pero también los comentarios pusieron énfasis en que ahí debiese entrar también una mujer. "La dupla tiene que ser tan fuerte como la que hubo con Cristián Monckeberg y Mario Desbordes. Tiene que haber un secretario general con potencia", dice el diputado Miguel Mellado, asegurando que Núñez "es una persona capaz para hacer eso". Pero también las presiones se concentran en los nombres para las vicepresidencias. Allí igualmente se busca postular a figura joven en el partido. Un nombre por el que varios apuestan es Diego Schalper. El diputado tendría el apoyo de un grupo de parlamentarios que se reconocen como "profamilia". "Tratamos de secundar con las personas con más fuerza a Desbordes en la presidencia que él va a tener, que se viene muy complicada en los próximos dos años. No puede echarse el partido solo", dice Mellado.
"Ojalá haya una lista con nosotros; creo que le hace mejor al partido.Y mientras más competitiva sea la elección, mejor", afirma Mario Desbordes.