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También afecta a pescadores artesanales de la V Región:

Industriales de la jibia alertan 900 despidos si se aprueba ley que los excluye de la actividad

martes, 17 de julio de 2018

Valeria Ibarra M.
Economía y Negocios
El Mercurio

La familia Fosk, dueña de Pesquera Landes, evalúa mover sus plantas a Perú o Ecuador.



Un proyecto de ley que hasta fines del año pasado "dormía" en el Congreso tuvo un repentino impulso desde hace tres meses. Se trata de la norma para regular cómo se captura la jibia o calamar gigante y que, según diversas pesqueras, implicará la expulsión de la actividad industrial de la extracción del recurso, el cierre de fábricas y el despido de unas 900 personas entre la V y la VIII Región. Incluso algunas compañías, como la Pesquera Landes, evalúan cambiar su locación a Perú o Ecuador.

El proyecto tiene un único artículo, que señala que "la especie Dosidicus gigas o jibia solo podrá ser extraída utilizando potera y/o línea de mano como arte y/o aparejo de pesca. (...) Los armadores que infrinjan el presente artículo serán sancionados con multa de 500 unidades tributarias mensuales y el comiso de las especies hidrobiológicas y de los productos derivados de estas".

Según las firmas que procesan este recurso, esta prohibición no tiene sentido. "No podemos usar potera, como se pide en la ley, por lo que eso nos excluye", señala Andrés Fosk, gerente general de Pesquera Landes.

La "potera" es un anzuelo gigante, con peso para hundirlo, que usa la pesca artesanal. La flota industrial pesca con malla o "arrastre de profundidad media", que no toca el fondo marino ni atrapa a otras especies porque la jibia, que es un depredador, se mueve en cardúmenes que cazan a las otras especies, según el empresario. "Para capturar jibia, la alternativa para el sector industrial es utilizar barcos factorías, que en Chile están prohibidos", asegura Fosk.

Pesquera Landes, ligada a la familia Fosk, factura al año US$ 60 millones y emplea a 600 personas. Un tercio de su negocio es jibia, la que transforman en congelado que se exporta a Asia, Europa y México. "Si se aprueba la norma, tendremos que cerrar una planta y despedir a la gente, porque no podemos abastecerla con materia prima en esas condiciones", afirma Fosk, y añade que evalúan cambiar a otro país el procesamiento, "puede ser en Perú o Ecuador, no sé aún".

Food Corp, de la noruega Austevoll Seafood, explica que tampoco el cambio en el arte (técnica) de pesca beneficia al sector artesanal. "Los botes artesanales logran salir entre cinco y siete días al mes para pescar, por las condiciones climáticas, y eso no es suficiente para mantener una planta funcionando en tierra", detalla Andrés Daroth, gerente general de la compañía. "En Food Corp hemos ido creciendo en jibia, con una base artesanal importante de 100 botes, pero tenemos dos barcos que complementan esta captura y le dan estabilidad al negocio", explica. La firma factura sobre US$ 70 millones al año y partieron en 2011 con este recurso. Su megaplanta en Coronel puede procesar 300 toneladas al día de jibia y emplea 300 personas. De convertirse en ley el proyecto, esta factoría tendría que despedir a la mitad de su personal.

La chilena Pacific Blu -fruto de la fusión de tres pesqueras ligadas a las familia, Sarquis, Santa Cruz y Stengel- dedica el 50% de su capacidad a procesar jibia, recurso al que llegó tras bajar las cuotas de la merluza. "Hoy, más de la mitad de lo que pesca la flota es jibia", dice su gerente general, Marcel Moenne. Esta especie genera unos US$ 25 millones en ventas y da empleo directo a 500 personas, entre la flota y la planta en Talcahuano.

Andrés Fosk calcula que, en total, unas 900 personas perderían el trabajo si se restringe la captura de la jibia, "casi como el cierre de Maersk".

El proyecto también genera rechazo en las pymes. El gremio Agetremar, que reúne a 27 pequeñas y medianas empresas de la V Región, le envió una carta los diputados señalándoles que el proyecto ponía en peligro la actividad de 27 empresas y el empleo de 2.000 personas, en su mayoría mujeres jefas de hogar.

Restricciones futuras

Andrés Daroth agrega que si Chile aprueba la norma y como consecuencia de ello se reduce la captura de jibia, tendrá una repercusión internacional. Y es que la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (OROP-PS) tiene interés en fijar cuotas de captura de jibia por países, considerando el nivel histórico de captura. El ejecutivo señala que en Chile nunca se ha podido capturar toda la cuota, mientras que Perú y China han aumentado su pesca y procesamiento de jibia.

"El efecto, en el país será mucho peor e irremediable", señala Marcel Moenne, de Pacific Blu. La cuota de la jibia está dividida en 40.000 toneladas para la pesca industrial y 160.000 toneladas para el sector artesanal, explica, y "el sector industrial pesca su cuota, pero el artesanal no es capaz de capturarla por las razones de restricción de clima y solo ha pescado del orden 100.000 toneladas los últimos años (... ). Si se elimina la pesca industrial, Chile bajará su captura total y su participación en las capturas mundiales de jibia", alerta este ejecutivo.

"Si se aprueba la norma, tendremos que cerrar una planta y despedir a la gente".
ANDRÉS FOSK
Gerente general de Pesquera Landes

"El sector industrial pesca su cuota, pero el artesanal no es capaz de capturarla por las razones de restricción de clima".
MARCEL MOENNE
Gerente general de Pacific Blu

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