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sedanes [ Historia ]

Una silueta clásica

miércoles, 11 de julio de 2018

Por Leonardo Pacheco
Clasificados Especial
El Mercurio

A la tipología sedán se le considera el formato más conocido y tradicional del mercado, derecho adquirido tras largos años de permanencia e importantes saltos evolutivos. Tuvo mejores épocas, eso no lo negamos, pero los ejemplares tricuerpo están lejos de desaparecer.



Si le pedimos a un niño pequeño que nos dibuje un automóvil, ¿cómo lo haría? Exacto, en la forma de un sedán. Trazos rectos y esquinas angulares dando forma  a una carrocería compuesta por tres volúmenes: frontal (vano motor), habitáculo (cuatro puertas) y zaga (maletero)... como un Volvo 850.  Utilizando un ejemplo así de sencillo podemos explicar la importancia que tienen los sedanes en la historia y evolución del automóvil, protagonismo que viene dado por el hecho de que se trata de la silueta más lógica que ha generado la industria de las cuatro ruedas, en ese momento en el que los vehículos autopropulsados necesitaban dejar de verse como carruajes provistos de motor.

Pero no fue hasta mediados de los años treinta cuando el sedán comenzó a adquirir un seudo estilo propio. Antes de que eso sucediera había una especie de confusión acerca de cómo debía ser un automóvil trivolumétrico, más que nada por el hecho de que a los ya extintos formatos phaeton y landaulette, que marcaron fuerte presencia en las décadas de los veinte y treinta, se les atribuyó la autoría de casi todos los recursos estructurales presentes en un sedán. 

Claro que en un sedán el techo no es de lona removible, como en un landaulette, y el tercer segmento de la carrocería no es una valija portaequipaje montada sobre una parrilla y atada con correas, como en el caso de un phaeton. Un genuino sedán está fabricado con una carrocería formada de tres partes unidas entre sí, siendo el rasgo más determinante de su silueta que el compartimiento de carga no permite acceder a la cabina, y que la luneta (vidrio trasero) no varía su posición al momento de elevar la portezuela de carga. 

¿Cuál fue el primero?
En el tema de los sedanes no existe una marca o modelo al que se le impute la creación del citado formato, aunque sí es correcto decir que en 1935, desde el seno de la industria estadounidense, comenzaron a surgir los primeros ejemplares de tipo sedán, libres de confusiones y con una identidad bastante clara; pese a que el tercer segmento de la carrocería aún no lucía como un maletero propiamente tal.

Tomando como referencia la silueta de un Chevrolet Master Deluxe Town Sedan (1935), automóvil equipado con cuatro puertas, techo metálico y un compartimiento de carga prominente, adherido a la carrocería y no en la forma de un accesorio removible, nos queda claro que la tipología sedán estaba dando sus primeros pasos. En Europa, Inglaterra y Alemania más precisamente, también se siguió la misma senda. BMW, Mercedes-Benz y Opel tenían muchas ideas al respecto, las que fueron aplicadas de inmediato.

Comenzando los años cuarenta, los sedanes aún estaban en etapa de definición, porque la verdad de las cosas es que ningún diseñador se atrevía a alargar el tercer volumen, porque no querían restarle equilibrio visual a sus creaciones. Pero en 1948, tras ese largo receso provocado por la Segunda Guerra Mundial, General Motors y Ford Motor Company presentaron sus respectivos ejemplares Fleetline Sportmaster y Custom Tudor, auténticos sedanes equipados con tres volúmenes claramente definidos; iniciando los cincuentas la citada tipología fue acogida por todos los fabricantes de "Motor City".

En el viejo continente no se quedaron atrás. Marcas como Rover, Morris, Vauxhall, Standard y Hillman, entre otras, comenzaron a ofrecer algunos sedanes dentro de su gama de productos; claro que algunos de ellos con soluciones bastante curiosas, como las puertas traseras con apertura inversa... las mal llamadas "puertas suicidas".
Alemania también alzó la voz, estrenando uno de sus sedanes más icónicos, el Mercedes-Benz W120, conocido como 170 "Ponton". Una hermosa carrocería de tres volúmenes, con esquinas redondeadas y techo elevado, son las principales características de este automóvil; se mantuvo vigente por diez años, hasta que fue reemplazado por el también elegante W110, dueño de una zaga con aletas, al más puro estilo Cadillac. 
Las grandes berlinas
Mientras que unos enormes sedanes rodaban por las calles de Estados Unidos, fenómeno que se extendió por más de dos décadas, en Europa los tricuerpo eran más bien compactos, ágiles y aerodinámicos. No obstante, algunos compradores británicos y franceses comenzaron a exigir carrocerías más voluminosas, por lo que los fabricantes debieron crear una nueva raza de sedanes: las berlinas.

Como berlina se entiende un sedán de lujo, de mayor tamaño y altas prestaciones, idea que sirvió para, tiempo después, dar forma a los Gran Turismo, grupo que se establece sobre la base del alto performance y que no es una tipología propiamente tal; es por eso que se habla de berlina y berlina GT. El mítico Peugeot 404 se vendía como pan caliente, en su país de origen y en los mercados vecinos, pero la casa del león necesitaba un producto más a tono para cumplir las expectativas y exigencias de sus clientes, un sedán equipado con un motor más poderoso. Fue así como en 1968 vio la luz el 504, el que se convertiría en el paso previo para el nacimiento de la primera gran berlina francesa, el 505.

Citroën optó por seguir otro camino, el de los corpulentos hatchback deportivos, como el XM y C6, algunos años más tarde lógicamente. El Renault 21 es otro ejemplo de esta oleada francesa, claro que en resumidas cuentas fue el Peugeot 505 el fundador de esta categoría y el que mejores ventas acumuló en sus años de vida.En otro rincón de Europa fue presentado (1988) el Alfa Romeo 164, un sedán de gran porte y máxima elegancia, vestido por Pininfarina, y que logró transformarse en un referente en lo que respecta a suavidad de marcha y carácter deportivo; algunos cuestionamientos acerca de su fiabilidad mecánica le jugaron en contra. Pero aún así es recordado con mucho afecto por los fanáticos de la marca.

En el mercado inglés fue el Jaguar XJ la berlina más representativa, siendo presentada en 1968 y estando aún vigente. Para los británicos una berlina debía preferir el lujo por sobre las prestaciones, todo lo contrario que en Alemania, escenario en el que las deportivas y vistosas carrocerías se mezclaban con motorizaciones muy poderosas; en este grupo hallaron su espacio los ejemplares pertenecientes a las divisiones M de BMW, AMG de Mercedes-Benz y Sport de Audi. 
Al estilo nipón 
Los sedanes se agrupan según su segmento, es decir por tamaño, oferta mecánica y precios; se categorizan con las letras B, C, D, E y F. Por ejemplo, un Fiat Cronos pertenece al segmento B, un Peugeot 301 al segmento C, un Kia Optima al D, un BMW Serie 5 al grupo E, y un Maserati Quattroporte al F.Los fabricantes japoneses decidieron reinterpretar el concepto básico de un sedán, creando carrocerías que lucían como un tres volúmenes, pero que en estricto rigor eran unos hatchback con zaga prominente. Las variantes Liftback y Fastback comenzaron a nutrir el line up de marcas como Nissan y Toyota, formatos que a diferencia de un sedán puro, consideraba un portalón que abría con todo y luneta; se podía acceder a la cabina por esa zona, rompiéndose una de las normas básicas de un sedán.

Por alguna razón las firmas niponas insistieron con las citadas carrocerías, pese al éxito alcanzado por modelos como el Sentra y Sunny de Nissan, Accord de Honda, y Corolla de Toyota, por nombrar algunos. Está claro que los diseñadores japoneses buscaron la máxima funcionalidad, presente en mayor medida en un hatchback que en un sedán, pero ese es un tema para debatir un largo rato.

El asunto es que el formato sedán no acepta cuestionamientos ni dobles lecturas, siendo una de las siluetas más simples de reconocer. Una proa, que aloja al motor, un volumen central que es la cabina con 4 puertas, y una zaga que sirve de compartimiento de carga. Así de sencillo, así de tajante. Los sedanes no han dicho la última palabra, y ni siquiera la fuerte arremetida de los SUVs ha logrado borrarlos de la escena internacional.

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