Fondos Mutuos
María José Hoffmann milita en la UDI hace 23 años y ha sido diputada durante tres períodos. Fue concejala de Recoleta y Conchalí en dos oportunidades y hoy representa a San Antonio. Entre sus trofeos personales ostenta haber sido la primera mujer presidenta de la Juventud UDI y contar con la primera mayoría de votos en las tres elecciones en que ha competido. Su objetivo hoy, dice, es alcanzar apoyo para un nuevo desafío: desde hace dos meses que está recorriendo el país para competir en las elecciones internas de la UDI, que serán en noviembre. La parlamentaria cuenta que su principal motivación para disputar la interna es su duro diagnóstico sobre la UDI, encabezada por la senadora Jacqueline van Rysselberghe. "En los últimos años, en la UDI ha habido falta de autocrítica. Se han cometido errores que nos han costado derrotas dolorosas, basados en privilegios y sectarismos. En la última elección parlamentaria se intentó bloquear la competencia, y esa fue la peor estrategia. Hay que tener humildad en reconocer esos errores, para no repetirlos", dice. -Además de las elecciones parlamentarias pasadas, ¿qué debilidades, a su juicio, existen hoy en la UDI? -Hemos vivido un retroceso en la batalla de las ideas. Nuestra agenda se ha ido desdibujando, al igual que la identidad del partido. Ese es un sentimiento que está muy vivo en nuestros militantes. He recorrido varias ciudades y se preguntan dónde está la UDI, qué propone... El mejor ejemplo es el último congreso doctrinario, donde más que generar propuestas escuchamos las propuestas del Gobierno. Entonces, hay una deuda en cómo la UDI se perfila hacia el futuro, y eso ha hecho que nazca esta necesidad de que exista una renovación a final de año en las elecciones internas. -¿Responsabiliza a la senadora Van Rysselberghe? -Se han cometido errores que debemos ser capaces de superar. Y eso pasa necesariamente por un cambio en la conducción, con estilos más cercanos y con liderazgos colectivos. No es un tema personal, es una necesidad de que un partido líder recupere su liderazgo. -Usted ha sido diputada en tres períodos, ¿cuál es la responsabilidad de la bancada en este diagnóstico? -Todos tenemos responsabilidad. Pero hoy, quienes dirigen a la UDI tienen el deber de recuperar el estilo de nuestro sello fundacional, porque la UDI popular está dormida. Nuestro sello está herido por malas decisiones. -¿Usted está disponible para presidir a la UDI? -Estoy disponible para un proyecto unitario que deje atrás el sectarismo. He recorrido Valdivia, Punta Arenas, Antofagasta, bastante de la Quinta Región, y la próxima semana voy a estar en Iquique. Yo voy a seguir haciendo mi peregrinación, escuchando. Hay regiones que, lamentablemente, en la instalación del gobierno, la UDI se ha visto bastante afectada, y creo que ahí hay necesidad de que haya una mayor conducción y un mayor liderazgo en las regiones. Si soy parte o lidero la directiva, no va a ser nunca para acceder a un cargo ni menos para privilegios. Ya es hora de que quienes dirigen a la UDI trabajen por los demás, porque esa es la UDI de siempre. Hay una necesidad urgente de que la UDI recupere la mística y el liderazgo, y eso, evidentemente, pasa por cambios en su dirigencia. Necesitamos liderazgos más colectivos, que sumen. -Usted es cercana al diputado Jaime Bellolio, quien le compitió a la senadora Van Rysselberghe y no lograron ganar. ¿Habrá más respaldo esta vez? -La política es muy dinámica. Hoy veo un afán que no tiene que ver con una causa generacional ni con cuentas personales, veo una conciencia mucho mayor de renovación. Cuando tú ves que en el fondo la irrupción de estos nuevos movimientos o partidos al interior de la centroderecha ha sido positiva, pero evidentemente una merma para la UDI, y muchos miran de reojo la renovación de energía que transmiten estos proyectos políticos. -El diputado Javier Macaya no ha descartado buscar ser presidente de la UDI, y la senadora Van Rysselberghe ha dicho que quiere competir nuevamente. ¿Se va a enfrentar a su par Macaya, con quien es parte de la misma "ala" del partido? -Estamos trabajando juntos en construir esta alternativa de unidad, ya veremos quién la lidera. El desafío, y en lo que estamos trabajando con varios alcaldes, militantes, es que la UDI tiene que recuperar ese sello fundacional. La mayoría entiende que si no renovamos rostros, vamos a caer en la irrelevancia. -¿Se podría dar la posibilidad de abrir una lista de consenso? -No. No basta con hablar de renovación si no estamos dispuestos a abrirles la puerta a nuevos liderazgos. -¿Cuál debe ser el rol de la futura directiva en el Gobierno? -El Gobierno necesita partidos fuertes. Esta relación no puede estar basada en amenazas y pataletas, sino en nuestra capacidad, en nuestras ideas. La UDI está llamada a enfrentar a esta izquierda obstruccionista, y somos los partidos los que tenemos que hacerlo, no el Gobierno.