Fondos Mutuos
Su temprana eliminación del Mundial de Fútbol de Rusia no es lo único que aflige en estos momentos a Argentina. El país atraviesa una etapa de incertidumbre económica, política y social que ha colocado a la Iglesia Católica, a las Fuerzas Armadas, a los sindicatos y al peronismo disidente (adversario al kirchnerismo) en contra del gobierno del Presidente Mauricio Macri. Todo esto transcurre en medio de la crisis cambiaria del último mes (el 29 de junio el dólar bordeó los 30 pesos) y el pedido de rescate que el gobierno tuvo que hacer al Fondo Monetario Internacional (FMI). "El frente económico es el que genera un efecto dominó. Despertó a la oposición, que imaginaba perdida las elecciones del próximo año, y por efecto de la crisis se siente de nuevo en carrera; los sindicatos se alteran porque la situación hace que el poder adquisitivo se desmorone y ellos deben dar respuestas a sus bases; y los militares, que esperaban ser reconocidos finalmente tras años de postergación a los que por motivos ideológicos los sometió el kirchnerismo, se sienten defraudados porque no solo no se da el reequipamiento prometido, sino que se los castiga con un aumento salarial inferior al resto de la planta estatal", dijo a "El Mercurio" José di Mauro, editor del Semanario Parlamentario. El manejo que el Mandatario tenga de estos temas será clave para incrementar o destruir su capital político, de cara a las elecciones presidenciales de 2019. Estos son sus principales frentes: Economía La tarea más importante de Macri después de que el 7 de junio el país recibiera un préstamo por 50.000 millones de dólares de parte del FMI, es profundizar el ajuste y reducir el déficit fiscal. El gobierno ya venía trabajando en eso y anunció a fines de mayo una baja del déficit fiscal desde 3,2% del producto interno bruto proyectado para este año, al 2,7%, lo que le permitirá un ahorro de US$ 3.200 millones en las cuentas públicas. En los próximos días se publicará un plan que ya fue aprobado por Macri para reducir gastos en la administración pública por cerca de US$ 715 millones. El otro desafío del Mandatario es contener la inflación, que si bien viene en retroceso desde el fin del kirchnerismo, no llega a las metas que se propuso al inicio del mandato de Cambiemos en 2015, cuando Macri dijo que en dos años llevaría la inflación a menos del 10 por ciento. El martes pasado, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, le aseguró al Congreso que la inflación de este año será del 27% y que el crecimiento no pasará del 1%. Para 2019 duplicó la proyección para llevar la actividad económica hasta el 2%. Sindicatos Las medidas de ajuste emprendidas por Macri, como el retiro de los subsidios estatales a algunos servicios básicos, y los despidos de funcionarios públicos han hecho que aumente la efervescencia social en las calles. El lunes 25 de junio, el país quedó semiparalizado por una huelga general de 24 horas a la que adhirieron todos los gremios de transportes, incluído el aéreo. Al día siguiente del paro, 354 empleados de la agencia estatal de noticias Télam fueron despedidos. Una de las demandas de los trabajadores fue reabrir las negociaciones salariales debido a la alta inflación. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, aseguró que va a haber una "recomposición" de los salarios de los trabajadores, sin más detalles. Política El Mundial de Fútbol era la última barrera para que los partidos políticos comenzaran la precampaña para las elecciones de 2019, pero con Argentina eliminada ya no hay nada que esperar. Hasta hace poco parecía que el peronismo se había resignado a una nueva derrota electoral, debido a que la división entre kirchneristas y no kirchneristas le había quitado poder de fuego, pero la crisis cambiaria del último mes y el pedido de rescate al FMI le dio nuevos bríos para intentar derrotar a Cambiemos. Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey son las cartas del peronismo disidente, y uno de ellos tendrá que enfrentar y vencer a Cristina Fernández, si es que la senadora decide volver a postularse, y si sus problemas con la justicia se lo permiten. Macri necesita de los votos del peronismo disidente para sacar leyes fundamentales, como el presupuesto de 2019. "El gobierno debe plasmar en el presupuesto 2019 los compromisos con el FMI. Si bien el Poder Ejecutivo tiene poder de veto y margen de maniobra, será una mala señal al Fondo y los mercados que Macri no pueda imponer políticamente lo que está obligado a realizar", comentó a este diario Carlos Fara, consultor político. Fuerzas Armadas Este 9 de julio, día de la Independencia, no habrá desfile militar en la capital argentina. La decisión, aunque fue tomada por el Ministerio de Defensa, es el signo más evidente del descontento que existe en el sector castrense argentino por los bajos salarios que perciben. El malestar de los uniformados se debe principalmente a una resolución del 30 de junio, que dispuso aumentos salariales para los militares muy por debajo de los efectivos de las fuerzas de seguridad, de los gendarmes y de los distintos cuerpos de policías. El malestar fue admitido por el gobierno y el ministro de Defensa, Oscar Aguad, salió a decir que en los próximos días sacará una resolución rectificativa. La nueva resolución apuntará "a ampliar la base de la pirámide salarial", adelantaron las fuentes cercanas a los uniformados. Según Carlos Pagni, analista de La Nación, al interior del Ejército circulan cartas insultantes en contra de Macri, y si el gobierno los llamara, por ejemplo, para cuidar una central eléctrica o la central nuclear de Atucha II, los militares van a decir que no, pues no harán el trabajo con un gendarme al lado que gana más que ellos. De acuerdo a Pagni, todo este tema de la defensa es, curiosamente, reivindicado por la izquierda kirchnerista. "Los primeros en reclamar que aquí hay una política de indefensión y que a las FF. AA. no se les están dando recursos y que los militares cobran mal, son los diputados kirchneristas". Iglesia La despenalización del aborto en el país no era tema hasta ahora, debido a una falta de voluntad política y a la oposición de la influyente Iglesia Católica. Fue el propio Macri quien lo puso en carpeta al iniciar las sesiones del Congreso en marzo, aunque en la oportunidad aclaró que él era contrario al aborto. Su gesto sorprendió y algunos analistas lo interpretaron como una forma de desviar la atención de las dificultades económicas. El país natal del Papa Francisco se dividió en torno a la discusión y la Iglesia subió el tono de sus críticas al gobierno, especialmente en los temas sociales, una especie de respuesta al gobierno por haber habilitado la discusión.