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Elecciones tuvieron 63% de participación:

López Obrador lleva a la izquierda a la Presidencia de México con amplia votación

lunes, 02 de julio de 2018

Carolina Álvarez Peñafiel Enviada especial
Internacional
El Mercurio

CIUDAD DE MÉXICO Las primeras cifras oficiales le dan 53%. Sus rivales Ricardo Anaya y José Antonio Meade reconocieron de inmediato la derrota. En su primer discurso habló que combatirá la corrupción.



Andrés Manuel López Obrador obtuvo el mayor caudal de votos de la historia reciente de México en unas elecciones presidenciales; un doble triunfo para el líder izquierdista que será el primero de su sector en llegar a Los Pinos por la vía de las urnas. Fue su tercer intento por conquistar el poder, en el que prometió llevar al país a una "reconciliación" y a una "cuarta transformación" en la vida pública de la nación.

Las primeras cifras oficiales, un conteo rápido que permitió una proyección de los resultados, le dieron a AMLO -de la coalición Juntos Hacemos Historia- entre el 53 y el 53,8% de los votos, una distancia de 31 puntos respecto de su más cercano seguidor. No necesitaba más que una mayoría simple de los votos para ganar, en la única ronda de las elecciones.

Ricardo Anaya -abanderado de una alianza entre su Partido de Acción Nacional (PAN, centroderecha) y del Partido de la Revolución Democrática (PRD, centroizquierda)- obtuvo cerca del 22% de respaldo. En tercer lugar queda el candidato del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Antonio Meade, con entre 15,7 y 16,3%, seguido del independiente Jaime Rodríguez Calderón, "El Bronco", con poco más de 5%. El estudio del Instituto Nacional Electoral calculó la participación en torno al 63%.

"Llamo a todos lo mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de sus intereses, los intereses nacionales", dijo AMLO al presentarse ante sus seguidores en un hotel del centro de la capital. El próximo Presidente de México aseguró que trabajará para "desterrar" la corrupción, un fenómeno que, aseguró no es cultural, sino que producto de un "régimen político en decadencia".

"La paz y la tranquilidad son frutos de la justicia. Elaboraré un plan de reconciliación y de paz para México que aplicaremos desde el principio del próximo Gobierno", dijo.

En su primer discurso oficial tras la victoria, López Obrador quiso calmar las inquietudes sobre su proyecto de país. Aseguró que en su gobierno habrá respeto a la institucionalidad y a las leyes, que habrá "libertad de empresa, de expresión, de asociación y de creencias".

Democracia

"El nuevo proyecto de nación buscará establecer una auténtica democracia, no apostamos a construir una dictadura abierta ni encubierta. Los cambios serán profundos pero se darán con apego al orden legal establecido", enfatizó.

Fue enfático al plantear que respetará la autonomía del Banco de México y que mantendrá los compromisos financieros adquiridos. "No habrá expropiaciones, ni confiscaciones de bienes", subrayó, y descartó "gasolinazos".

Aprovechó para agradecer públicamente las felicitaciones y los llamados de líderes internacionales, y dijo que buscará con Estados Unidos una relación de amistad y "enraizada" en el respeto.

Mucho antes de que hablara AMLO y en una muestra de civismo, tanto Meade como Anaya y "El Bronco" salieron a reconocer su derrota mucho antes que el ganador hablara. Fue un gesto inédito. El candidato del PRI habló el primero, para "mucho éxito al nuevo gobierno".

Anaya fue un paso más allá y prometió apoyo al proyecto de López Obrador en "las causas comunes" y "en lo que disentimos, encontrarán una oposición tan firme y frontal como institucional y democrática".

En las calles del centro de la capital, generalmente tranquilas un domingo por la noche, los autos circulaban dando bocinazos de celebración. Los partidarios de AMLO se dirigieron en masa a esperar su discurso en la Plaza de la Constitución, el Zócalo, donde otras veces el ahora próximo Presidente protestó contra las autoridades. Ahí, miles de personas, algunas con máscaras de López Obrador cantaban junto a unos mariachis que se subieron por un momento a un escenario instalado junto a pantallas gigantes, que el gobierno de la ciudad dispuso para exhibir los partidos de la selección de fútbol, que mañana juega un crucial partido contra Brasil en el Mundial de Rusia.

A las afueras del hotel donde habló AMLO, también había miles de partidarios, celebrando el triunfo, esperando al líder. "Es un honor, estar con Obrador", gritaban.

A sus seguidores en todo el país, AMLO les prometió regresar a contactarse directamente con ellos, como en la campaña. Hará una gira entre mediados de septiembre a mediados de noviembre: la mexicana es una transición larga, hasta el 1 de diciembre cuando sea la "toma de protesta". En cadena nacional por TV, Presidente saliente, el priísta Enrique Peña Nieto, dijo que llamó al ganador para felicitarlo y ofrecer el apoyo durante la etapa de traspaso del poder, para que sea un proceso "ordenado y eficiente".

Entusiasmo

Pese a algunos disturbios aislados fue un día de participación masiva y entusiasmo.

"Esta nueva propuesta es algo fresco para nosotros y el país necesita un cambio", dijo a "El Mercurio" Cecilio Rendón, un comerciante, que votó en un local cerca del barrio chino de Ciudad de México.

"Este día es una fiesta para mí, sobre todo estas elecciones porque tenemos la oportunidad, los que somos de Morena, de que entre gente al poder que nunca ha estado, una persona que se ha comprobado que es honesto. Está por verse, eso sí, si va a poder hacer un cambio", dijo a "El Mercurio" Adria Leiva, una psicóloga que votó en Coyoacán.

El cumplimiento de sus promesas en su proyecto 2018-2024 dependerá en gran medida del resultado de las elecciones legislativas y estaduales, que anoche aún no mostraban resultados consolidados.

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