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Malas noticias para los fanáticos de las series de Netflix o de los playlist de Spotify. Las próximas temporadas de Stranger Things o de House of Cards podrían salirles un poco más caras. Lo mismo les pasaría a los auditores premium de Spotify. Es que el Ministerio de Hacienda trabaja en diseñar un nuevo tributo para las plataformas online y posiblemente lo cobrará a través de las transacciones que se hacen a través de la tarjeta de crédito y que, en el caso de la plataforma de streaming, terminan pagándose en Holanda, pero que en el caso de la radio online , facturan en Estocolmo. Todas las plataformas digitales tendrán que pagar impuestos, según el diseño de Hacienda, luego de que el Gobierno anunciara hace unos días que la reforma tributaria comprometida incluiría gravámenes a la llamada "economía digital", un tema en boga no solo en Chile, sino el mundo, dado que los avances tecnológicos y aplicaciones están haciendo que cada vez más varios tipos de compra de productos estén hoy fuera de la órbita impositiva que sí se aplica sobre la economía tradicional. Dicho gravamen especial se ha estimado en 20% o menos (el IVA llega a 19%), según sostienen conocedores del proceso. Así, por ejemplo, cuando en el pago que mes a mes un consumidor hace a Netflix, Spotify, Airbnb o Uber, a través de su tarjeta de crédito, se le adicionará un cobro inferior al 20%, que sería retenido por el banco y luego remitido al Servicio de Impuestos Internos. "El pago del impuesto lo haría el consumidor, pero quien retendría sería el banco, que actuaría como recaudador", explica Soledad Recabarren, de Recabarren & Asociados. La socia de Carey, Jessica Power, explica que este impuesto especial se establecería como consecuencia de la dificultad de aplicar el tributo que realmente corresponde pagar a estas empresas (como el IVA, por ejemplo), por problemas prácticos de control y fiscalización. Por ello estima que "debería ser menor que el IVA o sea, inferior al 19%". Por lo mismo, precisa que en otros países el cobro se realiza a través de la tarjeta de crédito con la que se hace el pago. El mismo ministro de Hacienda, Felipe Larraín, dio luces al respecto. Como algunas de estas empresas no están constituidas en Chile, y por tanto es más difícil cobrarles estando en el exterior, para tal efecto en el caso de este nuevo tributo se están evaluando distintas alternativas indirectas para gravarlos, como es cobrar un impuesto relacionado con la transacción, señalaron en Hacienda. Power señala que "a nivel internacional y al parecer luego en Chile se ha llegado a una solución bastante práctica que es establecer un impuesto especial a la transacción digital". ¿Por qué es tan difícil que paguen impuestos? Aunque teóricamente el hecho de ser "digital" no debería significar una diferencia para que la empresa pague impuestos y qué tipo de impuesto sean estos, hay características especiales de las plataformas que hacen muy complejo, cuando no virtualmente imposible, el cobro de los tributos. Jessica Power los ejemplifica: no tienen presencia física en el país y su negocio se basa en activos intangibles de difícil valoración. Soledad Recabarren agrega que además muchas veces tienen su sede fiscal -donde se supone pagan impuestos- en países con tasas bajas de tributos corporativos o en paraísos fiscales. Incluso, cuando uno paga, por ejemplo, un viaje en Uber con la tarjeta de crédito y esa facturación llega hasta Holanda, eso puede significar que la empresa tiene su cuenta corriente en ese país, pero puede que su sede fiscal esté en otro Estado. De hecho, Uber se fundó en San Francisco, California, Estados Unidos, y allí están sus oficinas centrales. El abogado Juan Ignacio Cornejo, socio de SCK Abogados y Consultores, agrega que si estas compañías digitales están en países con los cuales Chile tiene convenios de doble tributación, tampoco pagarían impuestos en nuestro país, sino en el otro Estado. La dificultad para poner un tributo a estas plataformas es un tema de debate internacional. Y algunos países vecinos ya están tomando medidas. En Argentina, por ejemplo, el operador de la tarjeta de crédito tendrá que retener el cobro equivalente al 21% a contar de este mes para luego entregarlo a la agencia impositiva. En Colombia y a raíz de una reforma tributaria realizada en 2016, a partir de este año estas plataformas pagan 19% de impuesto, y si no lo hacen, se puede retener vía tarjeta de crédito o débito. Australia es uno de los países en donde el cobro es del 10% y se hace efectivo desde julio de 2016. En Estados Unidos, Netflix paga impuestos de entre el 6% y el 9% en algunos estados como Pennsylvania, Chicago y Minnesota. La situación de los socios-colaboradores El Ministerio de Hacienda también analiza otro cambio, que involucra a aquellas plataformas donde además existen en Chile los llamados "socios-colaboradores", como son los conductores de Uber. Así, los pasajeros de Uber pagarán el nuevo impuesto, pero además el conductor que realiza el trayecto debiese tributar por sus rentas recibidas por este trabajo (ver recuadro). En Teatinos 120 están, asimismo, analizando cómo gravar a los colaboradores de Airbnb, que alquilan inmuebles y obtienen rentas por ello. SII: dificultad en fiscalizar La decisión de Hacienda de crear un impuesto especial para estas compañías digitales se debe a que las agencias impositivas se enfrentan a un laberinto al momento de cobrar los tributos. El director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Fernando Barraza, precisó esta semana que al no existir ley especial para este tipo de servicios, opera la ley vigente. "Sin embargo, todos los países del mundo están teniendo problemas en fiscalizar estos servicios y por eso todos los países del mundo están pensando reglas o normas especiales". Barraza explica que hay empresas digitales que efectivamente están pagando los impuestos que les corresponde, en algunos casos IVA, y en otros casos, el impuesto a la renta. Cabify paga impuesto a la renta y los conductores adscritos a la plataforma emiten facturas o boletas (ver recuadro). El director del SII añade: "Hay algunas empresas que lo hacen en algunos países y no en otros; por lo tanto, es bien variado el escenario". Agrega que lo único que sí es común es "la dificultad de fiscalización". No es lo mismo ni es igual Ahora bien, si una persona compra un producto -vestidos, zapatos, un iPad u otro artículo- en una plataforma como Aliexpress o Amazon, correspondería pagar arancel de importación e IVA (Impuesto al Valor Agregado), pero no un nuevo impuesto. En este sentido, Hacienda está trabajando con el Servicio Nacional de Aduanas y con Correos de Chile para agilizar esta fiscalización en la compra de bienes. Pero otra cosa es si uno descarga una película desde Amazon Prime. "Ahí sí correspondería pagar por ese servicio", señala un conocedor del proceso. Cómo opera hoy Hoy, los servicios prestados por no residentes y pagados desde Chile están gravados por un impuesto de 35%, llamado impuesto adicional, explica el socio de SCK Abogados y Consultores, Juan Ignacio Cornejo. Tal tasa tiene varias excepciones. Por ejemplo, pagan este impuesto de 35% los juegos vía internet, pero están exentos aquellos que cobran comisiones mercantiles para una empresa extranjera. Pero el tema se complejiza porque Chile tiene 32 tratados de doble tributación, donde este impuesto adicional no corre . Así las cosas, "los servicios prestados por no residentes normalmente no pagan IVA, pero pagan impuesto adicional si es que no están bajo el amparo de un tratado de doble tributación", explica Cornejo.