Fondos Mutuos
Un sacerdote italiano y ex diplomático del Vaticano fue condenado ayer por una corte de la Santa Sede a cinco años de prisión por posesión de material pornográfico infantil. Interrogado la víspera al primer día de su juicio, Carlo Alberto Capella admitió su culpabilidad, explicando que atravesó "una crisis personal" cuando se sentía inútil en su función de consejero de la nunciatura ante Estados Unidos. El cura, oriundo de Capri, fue llamado en septiembre para que regresara al Vaticano, en donde se inició una investigación y fue encarcelado en abril.