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El lunes de esta semana, la subsecretaria de Telecomunicaciones (Subtel), Pamela Gidi, habló con el Presidente Sebastián Piñera. En el despacho presidencial le entregó un informe que indicaba que la red de 3.500 MHz, utilizada para proveer servicios de telefonía fija y datos inalámbricos, estaba siendo subutilizada y que estaban planeando congelar el otorgamiento de esa banda, que se les había entregado a las empresas de telecomunicaciones en 2001 y 2005. ¿El objetivo del Gobierno? Estudiar la tecnología 5G en el territorio nacional. En ese mismo acto, el Mandatario habría dado su visto bueno, principalmente porque Piñera quiere dejar como uno de sus legados el 5G funcionando en Chile. Ese mismo día, Gidi conversó de la legalidad del decreto con la Contraloría y, por la tarde de ese lunes, comenzó a informarles al celular de cada gerente general de las telecos que tomarían una importante decisión en torno a su concesión. Según quienes recibieron esa llamada, nunca se les habló de quitarles el permiso para operar en esa banda. El batatazo no vino sino hasta el miércoles, cuando en un comunicado de prensa la Subtel informó que "congelaba" el uso de la banda de 3.500 MHz, conocida también como 3.5 GHz. Con diferente intensidad, las compañías fueron reaccionando y mientras algunas, como Movistar, apoyaron la medida, en Entel se desató la furia. En palabras sencillas, el espectro radioeléctrico en Chile, que es un bien de uso público, administrado, controlado y fiscalizado por la Subtel -dependiente del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones-, está dividido en siete bandas, que se miden en Megahertz (MHz), y que van desde los 700 MHz hasta los 3.500 MHz. Cada banda se usa para distintos fines, y mientras algunas bandas se emplean para telefonía móvil, otras para fija, internet y traspaso de datos móviles. Es decir, imagínese una gran carretera que atraviesa todo Chile y cada pista es más ancha o delgada de acuerdo a la asignación de MHz. A su vez, cada compañía tiene concesiones asignadas en una o más bandas. Según datos de la autoridad, Entel concentra el 32,6% del espectro en Chile y opera en las bandas de 700, 900, 1.900, 2.600 y 3.500 MHz con diferentes proporciones. Le siguen Claro y Telefónica con el 21,4% cada una. Es decir, estas tres compañías concentran el 75% del espectro radioeléctrico en Chile. Entel y Claro con clientes conectados Sobre la banda de la discordia de esta semana de 3.500 MHz, tienen permisos para operar Entel, con 100 MHz para usarlo en todo el territorio nacional; Claro, con otros 50 MHz también en todo Chile; y VTR, GTD y Movistar, con 50 MHz cada una, para ocuparla en regiones específicas (ver infografía). Todos esos permisos, sin pago previo, fueron entregados para usarlos en telefonía fija o datos inalámbricos. Pero, según argumentó la Subtel, había escaso uso de esa banda asignada, solo cerca de 2.600 clientes, y de las 60 localidades donde se hizo el testeo, 73% no tiene esa señal, y además las compañías lo estaban utilizando para otros usos que no eran los aprobados, como, por ejemplo, probar tecnología base para 5G, siendo que ni en el mundo ni menos en Chile esa tecnología aún existe. Por eso, Gidi decidió, para sorpresa de la industria, congelar su uso. Y se desató la guerra. "Es una medida inédita en esta industria, incompresible, arbitraria y completamente ilegal, que va a afectar el derecho de miles de chilenos que viven en zonas donde la penetración del servicio de internet es baja o que no cuentan con otras alternativas en términos de oferta. Se les está quitando la posibilidad de acceder a un servicio de internet de calidad y a un precio justo", responde a "El Mercurio" el gerente de Regulación y Asuntos Corporativos de Entel, Manuel Araya, empresa que había invertido del orden de US$ 150 millones en esta banda y que tiene cerca de 30.000 hogares, desde Arica a Punta Arenas conectados y cuyo proyecto contempla llegar a dos millones de hogares en todo Chile. "Es una decisión que no solo nos afecta como empresa, sino que es una señal compleja que le resta confiabilidad al país para desarrollar inversiones, ya que la certeza jurídica es clave en la toma de decisiones. Además, parece una medida contradictoria, ya que hace solo unas pocas semanas atrás las propias autoridades sectoriales nos llamaron a una mesa de trabajo para generar mayores inversiones y acelerar el desarrollo de la industria y recuperar competitividad", apunta Cristián Salgado, director legal de Claro Chile. Pero la subsecretaria Gidi se defiende. "Esta banda estuvo con experimentaciones fallidas por más de 16 años y por la cual no pagaron nada (...) los particulares no adquieren derecho de propiedad, sino que hacen un uso temporal. En 17 años, en todo Chile, entre todas las operadoras, hay 2.600 clientes. Para que lo pongamos en dimensión, solo en 4G hay 12 millones de clientes". El punto de la autoridad es que esta banda, desde su otorgamiento, no ha tenido éxito. De hecho, en un principio se tenía que emplear la tecnología conocida como "Wimax", la que no prosperó. Luego vinieron otros intentos, también sin éxito, principalmente porque las velocidades que daba al internet en las casas eran muy bajas y de mala calidad. No fue hasta el año pasado que empresas como Entel y Claro empezaron a utilizar la nueva tecnología, como Massive MIMO, en el caso de Entel, que sí daba un buen nivel de internet a comunas y sin necesidad de cableado. De hecho, la propia autoridad en su comunicado del día miércoles indicó que en los últimos 60 días de la administración anterior se autorizó el cambio tecnológico de más de 252 antenas, dando pie a lo que la subsecretaría llamó el "blanqueamiento de este espectro que tuvo poco y nada uso desde 2001 y 2005". Ese hecho tiene dos lecturas. Según el Ejecutivo, ese recambio tecnológico fue para asegurarse en una banda que, con alta probabilidad, será portadora de la red 5G, mientras que las empresas dicen que la reconversión fue porque la tecnología que le "achuntó" a esta banda del espectro empezó recién a ser utilizada el año pasado. Varios de los consultados para este reportaje concordaron en que aquí el gran ganador es Telefónica Chile. Ello, porque a pesar de tener una parte de la banda asignada, no ha ocupado la tecnología y ellos son los líderes, junto con VTR, en la entrega de internet domiciliario, y como vieron que Entel y Claro estaban amenazando su nicho y podían arrebatárselo cobrando menos a los clientes y sin entrar en la discusión por el cableado -porque la tecnología es inalámbrica, a diferencia de la histórica que usa Telefónica-, usaron su lobby para apoyar la medida. A pesar de que Movistar fue consultado, declinaron referirse al tema. El miércoles, cuando se conoció la decisión de la Subtel, señalaron que valoraban la medida. "Como principio, en Movistar Chile siempre hemos planteado la necesidad de un uso eficiente del espectro radioeléctrico como bien nacional de uso público. Esto implica que el espectro no utilizado deba disponibilizarse", dijo Fernando Saiz, director de Estrategia, Regulación y Asuntos Públicos de Movistar Chile el miércoles en una declaración. VTR indicó que, tras ser notificados oficialmente el jueves, es su casa matriz de Liberty en Estados Unidos la que está analizando la medida y el impacto que podría tener la resolución de la autoridad. Sin embargo, la firma en enero de este año utilizó la tecnología ATTX en la Región Metropolitana con excelente resultado, por lo que habían pensado en seguir invirtiendo. Eso, hasta el miércoles, cuando se enteraron de que la concesión se congeló. Wom, que fue otra de las compañías que salieron a aplaudir la medida y que no tienen clientes utilizando esta banda, dijo que "el regulador es quien debe tomar las decisiones sobre la administración del espectro, que es un bien nacional de uso público, y por lo tanto debe velar por su uso eficiente, pensando además en el cambio tecnológico. Creemos que la medida adoptada por Subtel es adecuada", afirmó Felipe Simonsohn, director de Regulación y Asuntos Corporativos de WOM. Acusan expropiación Si la Subtel quería con esta medida estudiar la banda durante este año, tanto Entel como Claro anunciaron que van a judicializar el asunto, lo que podría retrasar varios años la implementación del decreto. "Lo más importante es que Chile tenga el beneficio para toda la ciudadanía y con el despliegue equitativo que beneficie a todos los actores. A la judicialización no hay que tenerle miedo, porque hoy con cada una de las empresas tenemos decenas de juicios. No nos motiva evitar un juicio, ni caer en un juicio, sino que el beneficio sea para todos los chilenos que tengan 5G", responde la subsecretaria Gidi. El punto que está sobre la mesa es que aquí el Estado chileno estaría quitando un permiso que tenían otorgado a actores privados, y por norma general en Chile, para quitar una concesión, permiso o licitación, la autoridad debe encontrar infracciones al contrato, y dar el espacio para apelar a la decisión de manera administrativa y judicial, lo que en este caso no habría ocurrido. "Esta es una expropiación con todas sus letras, porque se trata de un espectro que fue licitado por 30 años, de manera normada y transparente, respecto al que hemos cumplido todas nuestras obligaciones y desplegado diversos proyectos de infraestructura, con una inversión consolidada de cientos de millones de dólares y decenas de miles de usuarios. Hemos sido fiscalizados en diversas oportunidades y bajo distintas administraciones, y nunca hemos recibido un cargo", apunta Araya, de Entel. Su par de Claro, Cristián Salgado, agrega que "estamos estudiando todas las opciones legales para que se respete la legalidad de una concesión válidamente otorgada por el Estado y defender no solo nuestros derechos, sino también los de nuestros clientes en la prestación de estos servicios. El procedimiento de otorgamiento de dicha concesión a Claro Chile obedece a políticas públicas de Estado donde su asignación, explotación y desarrollo fue otorgado a 30 años y se encuentra enmarcado en un sólido marco constitucional y legal. Es en virtud de esta certeza jurídica que se toman decisiones de inversión, y se desarrollan los productos y servicios que utilizan nuestros clientes". Opinión distinta a la de Wom. "Subtel lo que hizo es una limpieza de este espectro, ordenando su uso y destinando nuevas frecuencias a los servicios prestados en la banda 3.5 GHz. En ningún caso estamos frente a una expropiación. Debemos tener presente que este recurso debe ser siempre utilizado de forma eficiente, no debe ser acaparado por ningún actor, y tal como lo ha señalado Subtel, debe ser asignado de forma eficiente. Esperamos que este proceso continúe y con ello el fortalecimiento de esta industria y su competencia", apuntó Simonsohn. Algunos consideran, en todo caso, que toda esta batahola no fue más que una agresiva forma de negociar del Gobierno con las empresas para que cedan su espectro para hacer los estudios correspondientes al uso de la red 5G. Pero la factibilidad de que ello ocurra es escasa, cuentan en la industria. La guerra está declarada. "Lo más importante es que Chile tenga el beneficio para toda la ciudadanía y con el despliegue equitativo que beneficie a todos los actores". "Es una señal compleja que le resta confiabilidad al país para desarrollar inversiones". "Siempre hemos planteado la necesidad de un uso eficiente del espectro radioeléctrico como bien nacional de uso público"
Manuel Araya
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