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En la oficina del ministro de Desarrollo Social hay dos relojes de arena. Uno mide reuniones de una hora y otro, más menudo, reuniones de 15 minutos. Sin embargo, Alfredo Moreno dice que no ha sido necesario utilizarlos. La oficina que ocupa en La Moneda -donde está ubicada la cartera- no parece tener otros artículos personales, y con la puerta casi siempre entreabierta, entran y salen asesores, como Juan Pablo Longueira, su jefe de gabinete e hijo del ex ministro UDI. Moreno (61 años, ingeniero civil industrial, máster en la U. de Chicago) estuvo al mando de la Cancillería los cuatro años del primer gobierno de Sebastián Piñera, luego presidió la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y desembarcó en Desarrollo Social con plena -e inédita- participación en el comité político de La Moneda. Dice que le gusta "estar en terreno" y durante el fin de semana ha estado participando de la campaña "Yo te abrigo", en una alianza del ministerio con la empresa privada para proveer de miles de kits de invierno, en el marco de la iniciativa "Noche digna". -Después de la Cuenta Pública del Presidente Piñera, desde la oposición se ha puesto en duda el sello social de este gobierno de centroderecha, como si fuese una impostura. -Al contrario. Creo que la preocupación del Gobierno y lo que este representa es a las personas. Cuando habla de desarrollo, habla de un desarrollo integral, que no sea solo números sino que se refleje en el bienestar de las personas. Y quizás la diferencia más grande que ha tenido este gobierno con el anterior es que enfrenta los problemas, y los enfrenta con decisión y claridad: Inmigración, Carabineros, infancia, La Araucanía... En vez de dejarlos estar, ve cómo podemos resolverlos desde el día uno. Porque son los problemas que realmente están afectando la vida de muchas personas. -El Acuerdo Nacional de la Infancia, alcanzado antes de la Cuenta Pública, con la oposición, ¿es el primer logro de su cartera? -Más que un logro de Desarrollo Social, es un logro enorme que ha alcanzado Chile. Después de mucho tiempo, los chilenos vimos lo que pasaba con los niños del Sename, y eso nos hizo ver la realidad de toda la infancia. Es un sector que representa el 25 por ciento de la población y que hemos tenido postergado. Los niños son los más vulnerables y requieren que otros los protejan y les den una mano. -¿Cuál diría que es la medida más destacable de este acuerdo? -La novedad, probablemente, más evidente de este acuerdo es el sistema de alerta temprana y el sistema territorial de prevención de derechos de todos los niños. Algo que tienen los países más desarrollados y que ha dado resultados. Tenemos que trabajar en conjunto con las familias, porque el Estado no puede resolver esto solo. El Estado puede ayudar y suplir cuando la familia no está en condiciones o no se tiene. -¿Cómo se va a implementar ese sistema? En el papel se ve más fácil de lo que es. -La idea es que salten las alarmas antes de que los niños sean vulnerados. Este es un sistema preventivo. Lo que hará es tomar los datos respecto del niño y de las familias. Si va o no a clases, o qué ha sucedido en el consultorio. Es información que los servicios públicos tienen y que podemos derivar hacia un solo sistema. Y que con base en la experiencia anterior se pueda predecir qué niños tienen más riesgo de estar en una situación de vulneración, de caer en las drogas o de abandonar el colegio. Y en segundo lugar, tener equipos territoriales distribuidos a lo largo del país con la capacidad de gestionar esos casos. -Parlamentarios socialistas han señalado que hubo un recorte de recursos para el Sename... -Eso ya está claro. No hay ningún recorte, sino un aumento. Y tenemos un proyecto en el Congreso para aumentar sustantivamente las subvenciones a los centros, junto a más transparencia y mejores estándares. -Su ministerio ha anunciado la creación de un mapa de la vulnerabilidad. El gobierno anterior hizo un "Atlas de acción social". ¿En qué se diferencian? -Son muy diferentes. El atlas es algo que se hizo anteriormente, que es muy útil y que refleja para cada comuna y cada región cuáles son las condiciones existentes, con distintas variables y estadísticas. El mapa de la vulnerabilidad apunta a un tema diferente. Dado el desarrollo que ha alcanzado Chile, es imprescindible que los chilenos nos preguntemos quiénes son los pobres y los vulnerables de hoy. Dónde están y cuáles son los grupos que debieran tener nuestra atención preferente. -¿Y cómo han avanzado hasta ahora en esa materia? -Hemos estado trabajando basados en la información que tenemos en el ministerio, con el Banco Interamericano de Desarrollo y con la sociedad civil, para determinar cuáles son esos grupos, cómo se mide la evolución de los problemas que ellos sufren, dónde están ubicados, de manera tal de ir a resolver esos problemas con las herramientas que correspondan. -¿Se corre el riesgo con este mapa de que personas señalen que están en una peor situación de la que realmente están para obtener beneficios? -Todos los sistemas de ayuda social tienen ese riesgo, que una persona reporte datos que no son, ajustándose a lo que cree que determina ese apoyo. En Chile nos hemos ido moviendo, y eso es un avance en los últimos años, desde la Ficha Social, en que toda la información era autorreportada, hacia el Registro Social de Hogares, donde hay mucha información que proviene de datos que son independientes de la persona. Ese riesgo no ha desaparecido, pero ha ido disminuyendo en Chile y seguiremos trabajando en eso. Lo que se espera con el mapa de la vulnerabilidad es concentrar la ayuda y la preocupación del Estado en aquellos grupos que más lo necesitan, en los que no pueden salir adelante por sí mismos. ''La novedad, probablemente, más evidente de este acuerdo son el sistema de alerta temprana y el sistema territorial de prevención de derechos de todos los niños". ''El Gobierno está siendo muy realista, reduciendo gastos superfluos para destinarlos en cuestiones que considera prioritarias, como los temas sociales". ''(En La Araucanía) No hay claridad respecto de los beneficiarios que debieran considerarse o no. No hay claridad respecto de la cantidad de hectáreas que faltan por entregar". ''(Lo del Sename) ya está claro. No hay ningún recorte, sino un aumento. Y tenemos un proyecto en el Congreso para aumentar sustantivamente las subvenciones a los centros".