Fondos Mutuos
Siete sacerdotes y dos laicos fueron los invitados por el Papa a Roma. Javier Barros, quien en 2010 firmó la declaración en la que 10 sacerdotes de la Unión Sacerdotal reconocían los abusos de Karadima, decidió no asistir. "La invitación del Santo Padre suscitó en mí la necesidad de una reflexión más profunda sobre mi proceso personal de maduración de estas situaciones y de sus implicancias. Creí preferible declinar la invitación que me hacía en estos momentos, si bien estoy especialmente agradecido de su deferencia y comprensión", dijo el párroco de San Francisco de Sales de Providencia a "El Mercurio".