María Soledad Vial y Bárbara Vial Reportajes El Mercurio
En una cita personal y otra grupal, con todos sentados a su alrededor, Bergoglio les habló con claridad sobre el daño de los abusos, del quiebre al interior de la Iglesia chilena y de que todos -"no depende solo de los obispos ni se puede hacer sin los obispos"- deben mirar "el pecado y reconociendo cada uno su responsabilidad, entre todos salgamos adelante". Sienten que el Papa tiene el itinerario trazado y que Osorno será "un signo fuerte del camino que se está iniciando".