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Como una especie de Biblia, Gonzalo Aguirre revisa cada cierto tiempo el contrato entre Corfo y SQM plasmado en un pequeño librito marcado con post it plastificados en su borde. Es que el vicepresidente legal de SQM -que nunca, desde que llegó en abril de 2016 a la compañía, ha dado una entrevista- tuvo que romper su habitual silencio de abogado corporativo y salir a defender la decisión del directorio de contratar a Julio y Eugenio Ponce como asesores estratégicos de la firma. Sentado en una sala de reunión en el sexto piso del edificio de SQM en Las Condes, el también secretario del directorio de la minera reconoce que suponían un impacto al contratar a los Ponce Lerou, pero no imaginaron que sería tanto. -¿Esperaban que generara tanta polémica la contratación de Julio y Eugenio Ponce como asesores de la empresa? "Yo no voy a hablar por el directorio, la decisión la tomaron ellos y yo no tengo necesariamente algo que decir ante la decisión del directorio. Si como empresa esperábamos que esto causara algún tipo de ruido, claramente era menos de todo lo que a la larga terminó significando". -¿Por qué es necesario contar con estos dos asesores estratégicos? "Si es necesario o no, pasa por el directorio. El calificativo de estratégico pasa porque haya gente que piense en lo más importante que tiene la empresa, que es su estrategia de largo plazo". -¿La administración no está preocupada de eso? "Obvio, y es parte súper relevante de lo que tiene que hacer la administración. Me parece a mí que si la administración tiene que estar enfocada en el día a día, es el directorio el que tiene que estar velando por los temas de futuro. No me pronuncio si es importante que existan o no asesores estratégicos, o si el calificativo de estratégico está bien o mal puesto, pero sí le corresponde contar al directorio con la asesoría de gente que sepa de los temas de la compañía". -¿Eran los únicos asesores en el mundo que podían ayudar en la estrategia de la compañía sin generar el ruido que generó y el daño a la imagen de SQM? "Yo creo que eso es una decisión del directorio, obviamente yo esperaría que no hubiera uno, sino muchos asesores que pudieran ayudar a la compañía en revisión de sus temas estratégicos. Lo que sí tengo claro es que no hay personas que tengan las mismas características que tienen Julio y Eugenio en relación con el conocimiento histórico de los negocios. En el caso de Eugenio, fue quien sentó las bases de la estrategia comercial, no hay otra persona igual, y en términos productivos y de conocimiento industrial, no creo que haya muchos como Julio Ponce, sin perjuicio de que asesores estratégicos o que puedan cooperar con el negocio puede haber muchos". -Uno de los roles que tendrán los dos nuevos asesores será sobre adquisiciones. ¿Cómo van a decir que no a esa asesoría si el consejo lo está dando el dueño de un tercio de la compañía? "Yo creo que en eso no hay duda. La decisión final le corresponde al directorio, como siempre lo ha sido. Otra cosa es que en el pasado quien hoy día asesora haya estado en el directorio, pero la decisión ineludible es del directorio, como también lo son las responsabilidades que tiene el directorio. Son los directores quienes tienen deberes fiduciarios para con la compañía y sus accionistas, y no los asesores. La decisión es indelegable". -Pero hay una triangulación evidente, ese mismo asesor (Julio Ponce) da sus votos para escoger por lo menos a cuatro de los ocho directores de SQM... "No veo la triangulación, veo que hay un conocimiento histórico que se puede traspasar a la compañía y donde tiene sentido que eso ocurra. Hay experiencia que el directorio ha determinado importante que se traspase o que se mantenga en la compañía, que no se vaya, que no se pierda". -¿Había un riesgo cierto de que Eugenio se fuera a la competencia? "No lo sé. Imagino que puede haber un riesgo de que se haya desencantado, puede haber un riesgo de que, como no participa, puede dedicarse a otras cosas, buscar actividades independientes. Pero eso es algo que el directorio quiso prever. No sé qué tan real es o no ese riesgo, pero sí me parece que en la consideración del directorio el punto es súper válido". -Si de prever se trata, ¿no sería mejor que para los ex directores o ejecutivos hicieran una cláusula de non compete para no tener que contratarlos a todos como asesores estratégicos? "Hoy día no existen. Son cláusulas que desde el punto de vista de la libre competencia están permanentemente en revisión, es algo que no creo que tenga sentido respecto de todos los trabajadores de la compañía, nadie quisiera impedir a un antiguo trabajador que pueda desarrollar las labores que conoce. No creo que valga la pena hacer una regla general del tema". "No corresponde determinar a una entidad estatal qué tiene que hacer una compañía o no, o cuál tiene que ser la composición accionaria de la empresa" -¿A quién se le ocurrió la idea de contratar a estos asesores? "Es una decisión del directorio". -¿Se le ocurrió a todos al mismo tiempo o hubo alguien que lo propuso? "Soy secretario del directorio, así que no me voy a pronunciar respecto de eso". -¿Cree que fue prudente esta decisión? "No me corresponde opinar sobre eso". -¿Y si esta decisión pone en riesgo el contrato con Corfo? "No pone en riesgo el contrato, porque el contrato donde se contempla la prohibición para que el Grupo Pampa nomine o vote por Julio Ponce y su familia no es un contrato en el que SQM sea parte. Creo que hay una confusión, porque durante esta semana se ha hecho referencia al contrato de SQM, cuando el contrato que ha sido objeto de toda esta polémica no es un contrato que está suscrito por SQM. Ese es un contrato entre el Grupo Pampa y Corfo, completamente distinto a las dos modificaciones de contrato que firmaron SQM y Corfo con posterioridad a ese otro acuerdo". -Pero no son dos mundos distintos. El acuerdo de Pampa con Corfo es lo que les permite a ustedes operan en el salar hasta 2030... ¿Cómo van a ser tan divisibles? "Sí, aunque haría un pequeño matiz. Cuando nosotros, SQM, negociamos con Corfo dentro del marco del arbitraje, siempre planteamos que no estábamos dispuestos ni podíamos acceder a una obligación para la compañía con relación a sus accionistas, a su gobierno corporativo o a su propiedad accionaria o al control. En las largas negociaciones que tuvimos con Corfo, este tema estuvo fuera de la mesa de negociación. Es conocido que Eduardo Bitran iba por un esquema distinto, donde quería que la compañía asumiera esa obligación. Nosotros no podíamos hacerlo, porque SQM es una sociedad anónima abierta, las acciones de la compañía se transan en Chile y en Estados Unidos, y recibimos y estamos dispuestos a recibir a todo tipo de inversionistas. No estamos dispuestos a discriminar a nadie, sea de derecha, de izquierda, católico, musulmán o judío, bonito o feo. No podíamos decir algo respecto a quiénes son nuestros accionistas". -Sí podían pedirles a los accionistas una ayuda para destrabar el conflicto... "La conversación que tuvimos con Corfo siempre fue igual. Era muy peligroso para la compañía abrirse a la posibilidad de discutir estas materias. El día de mañana, SQM va a evitar que cualquier autoridad crea que sienta que un determinado accionista no le gusta o que para hacer negocios con la compañía tal o cual minoritario o controlador tienen que salir". -Pero el precedente que se marca es que un gobierno sí puede involucrarse en el gobierno corporativo de una compañía... "SQM no marcó ese precedente y estaba lejos de poder marcarlo". -Pero el gobierno corporativo que cambian es el de SQM, no el de Pampa Calichera... "No. Otro argumento es que SQM no puede obligarse a cumplir cuestiones que están fuera de su control y alcance. Si nosotros como SQM hubiéramos aceptado algún tipo de restricción, por ejemplo que Julio Ponce podía ser o no director de la compañía, estábamos exponiendo a que el contrato fuera incumplido no por algo que le corresponde a la empresa, sino por algo que está más arriba de ella. Después que el Grupo Pampa se abrió a discutir directo con Corfo estas materias, nosotros estuvimos fuera de esas conversaciones, no participamos de esa mesa de negociación y en diciembre recibimos la noticia de que habían llegado a un acuerdo que dejaba tranquilo a Corfo en relación con lo que nos había pedido a nosotros. Con ese tema destrabado, fuimos capaces de sentarnos a la mesa solamente una vez que Corfo estaba dispuesta a conversar seriamente con nosotros". -Entonces, ¿para qué siguieron negociando con Corfo antes de diciembre si ustedes decidieron que no se inmiscuirían en esa decisión que era la traba? "Nosotros estábamos dispuestos a discutir con Corfo todas las veces que fuera necesario, y por todo el tiempo que fuera necesario". -Todo, pero menos la cláusula de salida de Ponce... "Por supuesto". -¿Entonces por qué siguieron negociando? "Porque teníamos la esperanza de que Corfo razonablemente dejara de lado este requerimiento, que yo creo que era algo que no correspondía, porque no corresponde determinar a una entidad estatal qué tiene que hacer una compañía o no, o cuál tiene que ser la composición accionaria de la empresa, o cuál tiene que ser el controlador para que esa entidad estatal haga negocios con un privado". -Pero, a pesar de eso, siguieron negociando, sabiendo que Corfo estaba obstinada en que Ponce saliera... "No, porque la decisión de Corfo fue ecléctica. A veces decía que sí, a veces decía que no, a veces se abría a negociar, otras veces no. Nosotros pusimos la disposición a negociar y esa buena fe la mantuvimos siempre". -Si las nuevas autoridades de Corfo de este o del siguiente gobierno, o incluso un gobierno de otro país pide cambios en el gobierno corporativo de SQM, ¿están en posición de decir que no si ya cedió uno de los accionistas? "Pero para nosotros no lo es. Si cualquier autoridad cree que puede pedir lo mismo de la compañía, la compañía no está dispuesta a entrar en esa discusión". "Se está cuestionando el espíritu de un contrato en el que SQM no es parte" -¿Cuándo le informaron a Corfo la contratación de estas dos asesorías? "No tenemos la obligación de informarle a Corfo. Y esa contratación no ha ocurrido aún. Lo que ha aparecido es que el directorio aprobó esa contratación". -Cuando ocurra, ¿le van a informar los detalles de esos contratos? "No tenemos obligación de informárselo y no corresponde que le informemos tampoco, porque no es parte de las obligaciones bajo el contrato". -Que Julio y Eugenio Ponce entren como asesores, ¿viola el espíritu del contrato entre SQM y Corfo? "No, porque cuando se cuestiona el espíritu, bien o mal cuestionado, se está cuestionando el espíritu de un contrato en el que SQM no es parte. No corresponde que yo me pronuncie de ese contrato, no lo negociamos nosotros, y no estábamos de acuerdo con imponerle a SQM obligaciones en ese tenor. Cuando Corfo se sintió razonablemente tranquila con el grupo Pampa, y se daban las condiciones para negociar en serio con SQM, SQM estuvo dispuesta a negociar y nos dimos el plazo de un mes para cerrar los temas pendientes". -¿Usted conoce a Julio Ponce? "No". -¿Él no tuvo nada que ver en su contratación? "No. No que yo sepa". -Si Julio Ponce le da una orden como asesor estratégico, ¿la acata? "No, yo le reporto al gerente general". -Y si Eugenio, que fue presidente y trabajó con usted, le da una orden, ¿tampoco? "Tampoco, por la misma razón". -Pero si es un asesor estratégico nombrado por el directorio y accionista de la empresa, ¿no tiene más importancia o similar que el gerente general? "No, ninguna; al revés. Tiene mucha más importancia el gerente general". -¿Cuándo llegó usted a la compañía? "En abril de 2016". -Desde ese tiempo a ahora, ¿ha recibido instrucciones directa o indirectamente de Julio Ponce? "No, si no lo conozco. No tengo ningún memo, ni celular, ni contacto. No lo conozco y no he tenido contacto con él". -¿El directorio podría poner a cualquier asesor? "Claro, como cualquier directorio, en cualquier compañía". -Y si los nuevos accionistas quieren poner asesores, ¿pueden hacerlo? "No, porque el directorio actúa como cuerpo colegiado. Eso quiere decir que las decisiones del directorio se tienen que adoptar con las mayorías que establezca el directorio, y será el directorio, no accionistas particulares ni directores particulares nombrados por un accionista, los que tomen la decisión. Si hay consenso para designar a un determinado asesor, por supuesto que se decide su contratación". -¿Qué le parece que Eduardo Bitran siga opinando? "Me parece malo, enreda una discusión pública que podría ser bastante más interesante y que tiene que tener un nivel un poquito mayor". -¿Cómo puede dar garantías de que se cumpla el contrato entre Corfo y SQM? "La compañía ha destinado recursos internos para poder administrar este contrato. Estamos conscientes de que las modificaciones nos imponen una serie de obligaciones que tenemos que cumplir. El gerente general ha determinado que un equipo de trabajo se haga cargo de la administración del contrato y tendremos que velar por cumplir con cada una de las condiciones, que por lo demás nos comprometimos de buena gana y de buena fe, y que esperamos cumplir de buena gana y de buena fe". -Esta polémica, ¿pone en riesgo la continuidad del contrato? El gobierno ha dicho que un comité va a revisar el acuerdo... "Yo creo que está bien que el comité que se forme pueda mirar el contrato y fiscalizar cada uno de los detalles del contrato. Pero las obligaciones que son motivo de la polémica de esta semana no están en el contrato Corfo-SQM, así que no veo cómo es posible que un contrato vinculante entre Corfo y SQM pueda ser revisado a la luz de un acuerdo que está fuera de esto". -Si la Corfo pide renegociar y agregar una cláusula donde la Corporación pueda aprobar los asesores de SQM, ¿están dispuestos a revisarlo? "Si es que Corfo quiere reabrir la negociación de un contrato que costó mucho tiempo negociar, obviamente puede pedirlo, pero no veo que tenga la importancia a esta altura, ni el interés de Corfo ni de nosotros, de hacerlo. Por lo demás, creo que es una situación más hipotética y no es tan fácil que una negociación se abra en algún aspecto. SQM tendrá muchos temas del contrato y de la negociación que hubiésemos querido cambiar. Si no lo hicimos, bueno, no lo hicimos, y a esta altura estamos felices con el contrato que tenemos, y estamos dispuestos a honrarlo". -¿Cosas como qué le gustaría cambiar? "Siempre en las negociaciones hay cosas que me gustaría cambiar. Creo que si le preguntas a SQM, le hubiese gustado pagar una menor renta de arrendamiento, por supuesto, pero llegamos al arreglo que llegamos y estamos contentos de honrarlo". -¿Este contrato está en igualdad de condiciones que su competidor en el Salar? "En los aspectos económicos, el contrato que Albemarle llegó con Corfo, fue bastante anterior a nosotros. Supimos desde siempre que iba a ser muy difícil que alcanzáramos condiciones económicas distintas a las de Albemarle, y así terminó siendo. Pero el contrato con nosotros, a petición de Corfo y por todos los temas que se imputaron a la compañía, tiene una serie de mejoras respecto al contrato de Albemarle en muchos aspectos, incluyendo los auditores ambientales y contables, temas de gobierno corporativo en SQM Salar". "Las obligaciones que son motivo de la polémica de esta semana no están en el contrato Corfo-SQM, así que no veo cómo es posible que un contrato vinculante entre Corfo y SQM pueda ser revisado a la luz de un acuerdo que está fuera de esto". "Supimos desde siempre que iba a ser muy difícil que alcanzáramos condiciones económicas distintas a las de Albemarle, y así terminó siendo". "Un acuerdo de suspensión condicional (penal) no implica el reconocimiento de la compañía a conductas específicas". "No lo conozco (a Julio Ponce). No tengo ningún memo, ni celular, ni contacto. No lo conozco y no he tenido contacto con él". "(Eugenio y Julio) son gente que ha tenido la visión y la experiencia que nadie más tiene".