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"Imagina ir al teatro y no hacer fila, no entrar a una sala, no sentarse en una butaca, que no se apague la luz, que no pidan silenciar los celulares. Imagina que la obra comienza así: 'Bienvenido a 'Paranoia'. Comenzó la función. Estás siendo protagonista de una megaproducción teatral diseñada a medida de un único espectador: vos". Así parte el último folleto de programación del Centro Gabriela Mistral (GAM). A partir del 22 de junio llegará a este escenario capitalino una original propuesta escénica donde la pantalla de los celulares y los mensajes por WhatsApp tienen un papel preponderante. Las únicas recomendaciones son llegar puntual al lugar de encuentro y tener el móvil encendido. "Para mí esto es teatro porque hay una introducción, un desarrollo y un desenlace", advierte a "Artes y Letras" el director de "Paranoia", el artista argentino Ezequiel Hara Duck. Añade que si hubiera que definir esta experiencia sería un "teatro encontrado donde el espectador es protagonista de su propia historia. Hay una dramaturgia realizada a la medida de cada público y este tiene un rol activo: observa lo que le sucede a su alrededor y se pregunta todo el tiempo que si los que están en su entorno son otros espectadores, actores o simples transeúntes de la ciudad. Los que participan se van llenos de dudas". En el propio GAM se realizó una residencia para que distintos profesionales adquieran la metodología y puedan dirigir sus propias funciones de "Paranoia". "Los que participaron en este workshop tienen una formación muy heterogénea: antropólogos, psicólogos, profesionales teatrales, productores e ingenieros de sistemas. Todos ellos adquirieron las herramientas y los protocolos para utilizar los dispositivos móviles en los distintos espacios de este centro cultural", adelanta Ezequiel Hara Duck, y complementa que "hoy hacer teatro es un gran desafío. Es muy difícil capturar el interés de la audiencia y es muy difícil, incluso para la mejor obra de teatro, competir con el peor capítulo de la serie 'Game of Thrones'. No estoy en contra del teatro tradicional, me encanta, pero este tiene que buscar nuevos mecanismos de narración para renovarse". El profesional trasandino remata que el uso de las tecnologías no es algo nuevo en las tablas. "En 2015, en el Festival Santiago a Mil, se presentó 'Remote Santiago', a cargo de la compañía Rimini Protokoll, que incluyó un recorrido urbano guiado a través de auriculares. En Edimburgo, por ejemplo, se dio una obra con walkie talkies y uno de mis próximos proyectos incluye el uso de cabinas telefónicas o locutorios". También en el GAM, como parte del ciclo Teatro Hoy que organiza la Fundación Santiago a Mil, del 14 al 30 de junio se va a estrenar "#La Conquista". Este título, protagonizado por jóvenes de entre 10 y 16 años, también emplea en escena celulares y dispositivos móviles. Sus directoras, María José Contreras ("Pajarito nuevo la lleva") y Trinidad Piriz ("Helen Brown"), adelantan a "Artes y Letras" que "a los jóvenes, y también a muchos adultos, les cuesta dejar el teléfono celular. En ese sentido, hoy ir a ver una obra de teatro es un gran gesto político de resistencia. En '#La Conquista' buscamos realizar el ejercicio contrario: les vamos a pedir a los chicos que estén con sus celulares y al público también. Queremos plantearnos qué pasa cuando la tecnología entra en la historia como una materialidad". Para la construcción de esta propuesta convocaron a los ingenieros Aaron Montoya y Guillermo Montecinos, quienes diseñaron una aplicación para dispositivos móviles que permite editar imágenes en vivo. También, gracias a la intervención de un controlador Kinect para las videoconsolas Xbox, crearon un software que permite generar efectos de pigmentaciones sobre un fondo negro de los cuerpos en movimiento de los jóvenes. Contreras y Piriz afirman que la "tecnología hoy está conquistando al mundo y, en ese sentido, los adultos que no saben utilizarla se van quedando obsoletos. Hoy están tan instaladas en nuestra vida cotidiana que ya no podemos hablar de un Homo sapiens , sino de un Homo tecnologicus ". Las directoras advierten que el objetivo no es "demonizar" el uso de los dispositivos móviles, sino el de dar cuenta de una realidad. "Los adultos suelen ver este mundo con una mirada apocalíptica. Los niños hoy se están comunicando de otra manera y la amistad sigue siendo un tema relevante para ellos. El celular está totalmente incrustado a sus cuerpos. Es como una prótesis y lo que nosotros hacemos como directoras es sacarle el mayor provecho creativo", dicen. Celular de aliado Felipe Mella, director del GAM, comenta que uno de los ejes programáticos del 2018 es la tecnología, "porque es un canal de comunicación que hay que abordar, sobre todo cuando nos cuesta llegar a un público que está más conectado con las redes sociales. Partimos con 'Sayonara', un montaje protagonizado por un robot, y en junio tendremos un seminario internacional sobre tecnologías y artes escénicas". El profesional complementa que no son los únicos en incluir en su línea curatorial este tipo de temáticas. "El Teatro del Lago acaba de estrenar la obra 'Réplica', que aborda la problemática de la inteligencia artificial. Es un tema de gran actualidad y el mundo de las artes se está haciendo cargo", dice Mella. Para el psiquiatra y dramaturgo Marco Antonio de la Parra, no cabe duda de que las nuevas tecnologías se han ido metiendo en lo teatral como en todas las artes. A su juicio, "rompen la cuarta pared (rota hace más de un siglo) e intervienen la comunicación contemporánea proponiendo un juego más cercano al Pokémon go que a lo escénico. Es divertido, fascinante, lúdico y también crítico, pero no reemplaza ni amenaza el gesto escénico 'tradicional'. Lo bueno es que el celular, enemigo de la función, se convierta en aliado. Eso ya es un logro". Cristián Opazo, académico de la Facultad de Letras de la UC, afirma que "las revoluciones tecnológicas, a lo largo de la modernidad, no han dejado inmune al teatro y esta expresión, que tiene un soporte tremendamente frágil como lo es el cuerpo humano, es una de las expresiones creativas que han recogido este guante". Opazo añade que muchas veces se escuchan teorías orwelianas del tipo "las tecnologías van a reemplazar al teatro tradicional, pero lo más importante es reflexionar cómo el teatro se apropia de ellas no para denunciar la deshumanización del hombre. El teatro hoy, a diferencia del show business , se está apropiando de las tecnologías para construir comunidad, para pensar, para dialogar, para sacudir al espectador. Si despiertan preguntas en la audiencia, las nuevas tecnologías son bienvenidas". Carolina Gainza, docente e investigadora de la Universidad Diego Portales, complementa que "una de las características fundamentales de las nuevas tecnologías es que te permiten una mayor interacción con la audiencia. Por otro lado, cuando se habla de cine, teatro o arte digital, se difuminan los límites. No sabes cómo situar estas obras y si las puedes seguir llamando teatro, cine o literatura". La investigadora Valeria Radrigán añade que la irrupción de la tecnología también ha provocado que el público se convierta "en cocreador de las obras e incluso en protagonista. Hoy en los estudios ya no se habla tanto de artes escénicas, sino más bien de artes performáticas, artes vivas y en ese sentido, el público deja de ser un mero espectador; también interviene". Opazo concluye: "Es una señal de buena salud que el teatro haga estos experimentos. Significa que estamos ante una producción artística que no está adormecida. El teatro está despierto y da origen a nuevos géneros. En ese sentido, la incorporación de tecnologías opera como un diagrama arbóreo que, a su vez, supone el nacimiento de nuevas ramas". Programarse GAM "#La Conquista" Desde el 14 al 30 de junio, a las 20:00 horas $6.000 entrada general "Paranoia" Desde el 23 de junio al 16 de septiembre 18:00 a 21:00 horas $5.000 entrada general Más información en www.gam.cl