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PAVEL TRETYAKOV | Creador del museo más importante de las bellas artes rusas

La Galería Tretyakov, cobijo del alma del arte ruso

domingo, 03 de junio de 2018

CECILIA VALDÉS URRUTIA
Museos
El Mercurio

Con motivo del atentado al cuadro "Iván el Terrible y su hijo", del maestro Ilya Repin, revisamos los orígenes de esta colección única, a la que pertenece dicha obra. Y nos remontamos a su fundador: un visionario coleccionista del siglo XIX que apoyó -con aguda mirada- a los artistas rusos en una época de gran creatividad.



El atentado efectuado hace unos días, en Moscú, a una de las piezas maestras del pintor ruso del siglo XIX, Ilya Repin, de parte de un "visitante" desquiciado que la golpeó con el pilar de metal que la resguardaba, remeció al mundo del arte. Se trata de una pintura de gran valor plástico que muestra al zar Iván el Terrible horrorizado, mientras abraza a su hijo que agoniza, a quien él mismo hirió mortalmente. La desgarradora obra -que en su tiempo fue censurada- es famosa por su intensidad emocional; afortunadamente, el atacante no alcanzó a dañar los rostros y manos del zar y de su hijo.

Pero este tesoro del patrimonio ruso se exhibe junto a varias otras piezas culminantes de la historia del arte de ese país, en su museo más importante: la Galería Tretyakov, de Moscú.

Se trata de una extraordinaria colección formada en el siglo XIX y donada después al Estado por su propietario Pavel Tretyakov, un comerciante exitoso y, sobre todo, un coleccionista intenso y filántropo del arte. Era usual encontrarse en su casa -sede actual de la Galería- con escritores como Turguenev, compositores como Tchaikovsky y Rubenstein, y pintores como el propio Repin, Surikov, Vasnetsov o Kramskoy. Varias de las obras de esos maestros -gracias al talento descubridor de Tretyakov- dieron origen a esta colección única, hoy con cerca de 140 mil obras, que se exhibe tras esa fachada del edificio, que la alberga con un estilo que en algo recuerda los cuentos de hadas rusos, basada en diseños del artista del siglo XIX Viktor Vasnetsov. Mientras en las salas del interior el público puede admirar tesoros del arte ruso, desde el siglo XI, como los íconos de Rublev, considerado el fundador de la pintura rusa, hasta obras del siglo XX .

Inicio de la colección

Pavel Tretyakov nació en Moscú en 1832, en una familia de comerciantes. Su padre, Mikhail, se preocupó -junto a su señora, Alexandra Danilovna- de darles la mejor educación y cultura a sus seis hijos. A su muerte, en 1859, el negocio textil pasó a sus hijos hombres, Pavel y el hermano menor Sergey, quienes expandieron la empresa llegando a tener una dotación de cinco mil personas. Pavel ya había empezado a concretar su mayor pasión: el arte. A los 22 años compró su primera pintura.

Esos tiempos en Rusia coincidían con una migración del poder económico desde la nobleza hacia los mercaderes, que iban adquiriendo prácticas sociales de los nobles, como el coleccionismo. Esa nueva generación dio un nuevo impulso al desarrollo de las artes.

Desde niño, Pavel había sido seducido por las bellas artes, la música y el teatro. Durante sus primeros viajes a San Pertersburgo escribe sus experiencias con las performances de teatro y su fascinación profunda por la pintura. Sus primeras adquisiciones fueron de arte ruso y también de pintura holandesa, que siempre conservó. Sin embargo, su ojo estético lo hizo centrarse en el arte ruso de su época.

Se asesoró por el pintor y crítico de arte Iván Kramskoy. En 1856 adquirió obras de Schilder y Khudyakov. Siguió con obras de Trutnev, Savrasov, Trutovsky, Bruny, entre otros. Vivía inmerso en el mundo de la creación. Su esposa, Vera Mamontiova, era prima del famoso mecenas Savva Mamontov y su hija mayor se casó con un primo del compositor Rachmaninov .

Impulso a los realistas que muestran "la verdadera Rusia"

Pavel Tretyakov apoyó a artistas de toda Rusia y fue amigo de varios de ellos. Pero su especial admiración fue hacia los jóvenes pintores realistas rusos de entonces, conocidos como "Peredvizhniki". Sus obras se convertirían en uno de los tesoros de su galería.

Esos artistas protestaban contra las restricciones de la Academia y se resistían a la creencia de que todo el arte estaba centrado en San Petersburgo. Formaron, en 1870, la organización conocida como "Sociedad de exposiciones artísticas itinerantes". El grupo fue liderado por el pintor y crítico de arte Iván Kramskoy, y participaban artistas como el mismo Ilya Repin -quien le hace un retrato a Tretyakov-, cuyas pinturas sobresalen por su gran profundidad psicológica y porque recogen la tensión social de la época, en su estilo realista. Además, integraban ese grupo los artistas Grigory Myasoedov, Nikolai Ghe, Vasily Petrov, Issak Levitan con sus hermosos y sobrecogedores paisajes de la estepa rusa; y K.V. Lebeded, con sus pinturas históricas. Ellos dieron origen a un nuevo código de arte que se basaba en la crítica política y social en oposición al esteticismo puro. Pusieron el énfasis en el sujeto para transformar el arte en algo útil para la sociedad. Presentaron muestras en cerca de 50 exposiciones itinerantes en Moscú, Kiev, Kazan, Orel, Odessa, Roga.

Poco antes, en 1865, Pavel Tretyakov, tal vez influenciado por la British National Portrait Gallery, impulsó una galería de retratos de escritores, músicos y artistas rusos, cuando no había mayor interés por los retratistas en su país. Pavlov reclutó a varios pintores, pero les dio una instrucción novedosa para la época: "Trabajen sin límite en el talento artístico". Gracias a ello, los retratistas rusos del siglo XIX enriquecen su arte y empiezan ser conocidos en el exterior. Algunos de los principales encargos que hizo -y que exhibe la Galería Tretyakov- son retratos, hoy día ya clásicos, a personajes como Tolstoy, Dostoievsky, Turgenev, Tchaikovsky, entre otros.

El hermano menor de Pavel, Sergey, mientras tanto, también coleccionaba pintura rusa y entraron en cierta competencia. Pero Pavel Tretyakov no le dio margen y de hecho le escribe al maestro Ilya Repin, comentándole: "Mi hermano ama la pintura con pasión y si él no ha coleccionado pintura rusa, es porque yo me he dedicado a coleccionarla". Sergey terminó dedicado a la pintura de Europa occidental.

Pavel Tretyakov compraba pinturas en las exposiciones y directamente a los artistas. Adquirió colecciones completas, como la de Vasily Vereshchagin, en la que habían más de 80 estudios hechos por Alexander Ivanov para su pintura "The apparitions of the Risen Christ"; un autor este último de hermosas composiciones sobre tradiciones e historia rusa. En 1881 compró "Morning of the Streltsy execution", de Surikov. Y consiguió la colección de Vasnetsov con escenas de la Catedral de Kiev.

Grandes artistas como Nesterov y Serov, más cercanos a un impresionismo -y entre los más seguidos por los rusos-, ocupan un lugar clave en la colección.

Exposiciones históricas de hoy

Tretyakov tuvo siempre claro el objetivo de su colección: que fuera abierta al público. Escribe: "Busco devolverle a la sociedad lo que he ganado en mi vida gracias a ella". Fue, entonces, un sueño cumplido cuando en 1892 dona a la ciudad de Moscú su extraordinaria colección, que se exponía en las piezas y corredores de su gran casa. A su muerte, deja estipulado los fondos para que el museo pudiera seguir funcionando a su altura.

La historia de estas piezas, de sus autores, y la aguda visión de Pavel eran garantía suficiente de que esta colección sería valorada como un "fondo de oro no solo de un museo, sino que de todo el arte ruso". En 1902 y 1904 se hizo la hermosa fachada que recibe hoy en su sede central (pues hay también una nueva galería) a los miles de espectadores que acuden a ver obras maestras como la "Virgen de Vladimir" y "La Trinidad" de Andréi Rublev, el gran pintor de íconos; o la enorme Composición VII, de Vasili Kandinski, o el "Cuadrado negro" de Kazimir Malevich. Y por cierto, van a visitar a los llamados pintores itinerantes del XIX, como Ilya Repin, quien después fue puesto como ejemplo a seguir por el régimen soviético para la promoción del realismo socialista en la pintura.

La Galería Tretyakov presenta actualmente muestras históricas con nuevas lecturas, como la que familiariza al público, por primera vez, con ocho obras maestras de Karl Pavlovich Bryullov (1799-1852), considerado el artista ruso más relevante de la primera mitad del siglo XIX, quien transitó del neoclasicismo al romanticismo. Esa exposición "interna en el aporte y la riqueza de la obra de Bryullov", destacan en el museo. Hay una estrecha conexión en las muestras de la galería entre la pintura y la historia rusa, un tema que capturó la atención del arte de ese país en la segunda mitad del siglo XIX. "La Galería busca introducir en el contexto cultural de esas imágenes 'ocultas', a ojos del gran público, y situarlas en el desarrollo de la historia del arte ruso", señalan en el museo.

El museo desarrolla también una significativa labor científica. Ocupa cerca de 200 investigadores en estudios sobre las bellas artes rusas. Y su biblioteca especializada -con más de 300 mil libros, que incluyen desde manuscritos iluminados de fines del siglo XI- es clave como apoyo a la labor de restauración del patrimonio ruso; tal vez como el que deberá emprenderse con la pintura dañada de Ilya Repin sobre Iván el Terrible, una de las piezas más emblemáticas de la Galería Tretyakov.

Los pintores "itinerantes" del XIX sobresalen por la profundidad psicológica y por recoger la tensión social.

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