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Hace solo 10 días el Mandatario estadounidense había cancelado la reunión con el líder norcoreano

Trump ahora confirma cumbre en Singapur tras recibir carta de Kim: "Será un comienzo"

sábado, 02 de junio de 2018

Jean Palou Egoaguirre
Internacional
El Mercurio

Luego de reunirse en la Casa Blanca con el número dos de Pyongyang, se mostró confiado en que será un "proceso exitoso".



El intercambio epistolar entre Donald Trump y Kim Jong-un ha dado resultados. Diez días después de que el Presidente estadounidense le enviara una carta al dictador norcoreano anunciando la cancelación de la histórica cumbre entre ambos, que se había programado para el 12 de junio en Singapur, debido a la "ira y hostilidad" de la contraparte, una misiva de respuesta por parte del líder del régimen de Pyongyang pareció encauzar la reunión nuevamente. Al menos por ahora.

Trump reconfirmó la cita en Singapur luego de recibir durante una hora y media en la Casa Blanca al número dos de Pyongyang, el general de cuatro estrellas Kim Yong-chol -la figura norcoreana de más alto nivel en reunirse con un Mandatario estadounidense desde 2000-, quien fue el encargado de entregarle personalmente la carta de Kim.

Sin revelar aún su contenido, Trump le dijo a la prensa que se trató de "una carta muy amable" y "muy interesante". Poco después, confesó que todavía no la leía: "No la he abierto a propósito. No la abrí delante del director. Le dije, '¿quiere que la abra?' Y me dijo, 'puede leerla más tarde'", aseguró el Presidente, quien bromeó y le preguntó a los periodistas cuánto pagarían por conocer qué dice.

Horas después del anuncio de Trump, Norcorea reaccionó. "Parece que el camino hacia la cumbre Corea del Norte-EE.UU. se ha expandido y mejorado", dijo en un breve comunicado el portavoz presidencial Kim Eui Kyeom. "Esperamos con una mezcla de entusiasmo y sosiego esta histórica cita en Singapur", añade el texto.

El tema de las tropas estadounidenses estacionadas en Corea del Sur no "está sobre la mesa", dijo hoy el secretario de Defensa, Jim Mattis. "Este asunto no está sobre la mesa en Singapur el día 12 (de junio) ni debería estar", dijo durante un foro de seguridad en Singapur.

Para Trump, de todos modos, los gestos norcoreanos -la carta y la visita de la mano derecha de Kim- bastaron para dar luz verde a su reunión en Singapur, que definió como "un comienzo": "Nunca dije que todo fuera a pasar en un encuentro, estamos hablando de años de hostilidad, de años de problemas, años de odio entre tantas naciones tan diferentes", remarcó.

Trump apuntó a que por ahora se contendrá para evitar nuevos malentendidos con Kim. "No voy a usar más la expresión 'presión máxima'. No quiero usar más ese término. Nos llevamos bien", sostuvo.

Y destacó que por ahora no planea imponer nuevas sanciones al régimen de Pyongyang: "Teníamos cientos de sanciones nuevas preparadas para implementarse (...) Pero dije que no voy a imponerlas hasta que las conversaciones se detengan. ¿Por qué lo haría cuando estamos hablando tan amablemente?", aseguró Trump, quien se mostró confiado en que llegará el día en que EE.UU. pueda levantar esas sanciones una vez que Corea del Norte garantice su desnuclearización.

"El aplazamiento de Trump fue un movimiento audaz, pero logró que Corea del Norte regresara a la mesa y volviera a comprometerse", dijo a "El Mercurio" Martyn Williams, editor del sitio especializado North Korea Tech.

"Trump volvió a encarrilar la cumbre, o al menos eso parece hasta ahora", añadió el experto, quien resaltó también que la visita de Kim Yong-chol "es un gesto de la seriedad con la que se toman los norcoreanos las negociaciones".

Andrew Yeo, analista del sitio 38 North, indicó que "Trump está disfrutando del hecho de que cree que él tiene el control de esta cumbre", pero los norcoreanos también saben cómo manipularlo: "Que un alto oficial norcoreano le entregara personalmente una carta a Trump fue el tipo de gesto levanta-ego que podría persuadir a Trump de cambiar de idea. Toda la cumbre se ha convertido en una montaña rusa, pero los norcoreanos, que también están ansiosos por celebrar la reunión, parecen saber -o quizás fueron asesorados por el Presidente surcoreano Moon Jae-in- cómo convencer a Trump para avanzar en la cita".

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