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El esplendor y la tragedia de Erick Pulgar

sábado, 26 de mayo de 2018

por Arturo Galarce
Reportaje
El Mercurio

¿Qué viene después de la generación dorada? A sus 24 años, el chileno con más minutos jugados en la última temporada del fútbol europeo, figura indiscutible del Bologna FC, es el llamado a liderar el recambio de la selección chilena como reemplazante natural de Arturo Vidal. Esta es su historia, marcada por un accidente que estuvo a punto de cortar su carrera: el atropello con resultado de muerte de Daniel Ampuero, un antofagastino por el que su familia aún exige justicia.



Daniel Ampuero, 65 años, ex funcionario del Banco Estado, corredor de propiedades, llegó ese mediodía del lunes 14 de enero de 2013 hasta el sector norte de Antofagasta para verificar que los arreglos fueran bien encaminados. Su trabajo era ese: comprar casas baratas, restaurarlas y posteriormente venderlas. Después de comprobar los avances, decidió irse, como siempre, en colectivo. Para eso caminó por calle 2 Oriente, para cruzar las dos calzadas de la avenida Padre Hurtado por un paso no habilitado.

Erick Pulgar Farfán, 18 años, futbolista, manejaba a esa hora por la misma avenida, a bordo de un Subaru Legacy gris del 92, patente DR-3384, un día antes de su cumpleaños.


En su declaración a carabineros, Pulgar asegura que se percató de Ampuero solo cuando lo tuvo encima, a las 13:50 horas: explicó que tuvo miedo, que llevaba dos años manejando, que no tenía licencia y que tampoco sabía a qué velocidad iba, porque el velocímetro estaba malo.


A juzgar por el ruido del motor y la fuerza del impacto, testigos indicaron que el vehículo que conducía Pulgar iba a exceso de velocidad. Según sus declaraciones, Ampuero se elevó a la altura de los postes de luz antes de caer al asfalto con una herida abierta en el pecho.Sin prestarle ayuda, Pulgar se dio a la fuga.

Todo esto eran cerros baldíos, salpicados de casas de material ligero. Los Pulgar consiguieron un trozo de tierra en la población Chango López, mientras que los Farfán, en la población Ricardo Mora. Ahí creció Karina Farfán, la menor de tres hermanas, bajo el cuidado de su padre. Su madre falleció a los 35 años. Entre ambas familias no había conexión, pero Pedro Pulgar cobró fama rápidamente en las poblaciones de la parte alta de Antofagasta: cantaba en eventos, bailaba, se postulaba a rey feo en las fiestas de la primavera, y cualquier inconveniente lo solucionaba con golpes.


-Cuando era niño, mi papá me amarraba con cadenas en el patio de la casa y me sacaba la mierda -recordará más tarde Pedro Pulgar, un ojo nublado, algunos dientes menos, en el casino de la constructora donde trabaja como pintor-. Después salía a la calle y le pegaba al primer huevón que se cruzara. Pa' puro botar esa rabia.

En uno de sus callejeos, Pedro Pulgar dice haber conocido a Karina, que a los 15 años quedó embarazada de Erick. Cuando el bebé tenía un año y medio de edad, Pedro Pulgar se fue de la casa.  Es un sábado de abril y Pablo Araya, director técnico amateur, colectivero y presidente del club de fútbol Miramar Sur Este, está al interior de la sede del equipo. Desde ahí recuerda el día en que sus hermanos le organizaron una cita con Karina. 

-Me enamoré de ella y a la vez del niño -dice Pablo Araya. Juntos se fueron a vivir a la casa de la abuela de Karina, donde compartieron una pieza con otras cinco personas: en la casa, dice Pablo, vivían 17. Más tarde, ya con tres hijos, se trasladaron a la casa del padre de Karina, donde también vivieron hacinados junto a las familias de las hermanas de Karina y otros familiares. Al menos, sigue Pablo Araya, ahí tenían una habitación solo para ellos. Desde pequeño, dice, Erick lo llamó papá. Y él, hijo.

Ahora Araya acerca su dedo índice a una fotografía que cuelga de una de las paredes del club. Al otro extremo de la sala hay un pendón donde Erick Pulgar aparece con la camiseta de la selección chilena, en alguna jugada de la Copa América Centenario. Sobre su cabeza están impresas las insignias de los equipos en los que ha jugado: Miramar Sur Este, Deportes Antofagasta, Universidad Católica y el Bologna de Italia. Mientras esto ocurre, una noticia acaba de llegar desde Italia: Erick Pulgar está lesionado y no podrá jugar el partido de mañana frente al Cagliari.

 Ahora Pablo indica el presente de los jugadores del equipo, conocido por los medios locales como "Los niños maravilla", después de tres temporadas en las que ganaron todos los torneos de la categoría.-Este niño ahora se perdió en la droga -dice-. Este, en cambio, está estudiando ingeniería en construcción, y este trabaja en un mall. Este fue papá adolescente. Este también se había perdido en la droga, y este niño de acá es mecánico. Este era súper bueno, pero también se perdió en la droga y sus padres también andaban vendiendo. Hay dos cabros que no aparecen aquí. Eran muy buenos, pero desgraciadamente están presos.


Ahora apunta a un niño flaco, el más alto del grupo, el más tímido.-Este es el Erick -dice Pablo, polera negra y un buzo percudido del Bologna-. Mi hijo. El único futbolista profesional de ese grupo. A esa edad ya se lo querían llevar del CDA (Club de Deportes Antofagasta), pero él no quería.

"Sábado" contactó a Erick Pulgar directamente y a través de su representante, pero no quiso participar de este reportaje.

-Él no quería estar lejos de Pablo, su padrastro, que también era su técnico en el Miramar Sur Este -recuerda el profesor Carlos Cárcamo, formador y técnico de las divisiones inferiores de Deportes Antofagasta, desde el Estadio Calvo y Bascuñán-. 

Pero para nosotros era un anhelo contar con él. Recién a los 14 años, Erick Pulgar aceptó ir a una prueba en el CDA. Considerando lo mal que le iba en los estudios, decidió enfocarse en el fútbol. Carlos Cárcamo lo tomó en la sub 15 y dice que era un niño tímido, pero que en la cancha se transformaba. En las calles de la población, sus amigos gritaban afuera de su casa.


-"¡Soi maric..., Erick!", le decíamos cuando lo íbamos a buscar y no salía -cuenta Germán Arancibia, 25 años, ex compañero de Pulgar en las inferiores del Miramar Sur Este-. Erick siempre tuvo el apoyo de la familia. Estaba enfocado. Si uno elige mal, se pierde. Él tuvo voluntad. Yo fui papá a los 15.Un año más tarde, Pablo Araya y Karina Farfán se separaron. Pablo dice que la noticia afectó mucho a Erick. Era segunda vez que perdía a un padre, aunque según Pablo, él nunca dejó de verlo y acompañarlo.El año 2011 el entrenador Gustavo Huerta escuchó hablar de un flaco, alto, el jugador con más proyección de la sub 19 de Deportes Antofagasta. Fue a verlo.


-Resaltaba mucho -recuerda Huerta, hoy técnico de Cobresal-. Lo invité a participar en el primer equipo. Técnicamente era un jugador muy bien dotado. Por su biotipo (1,86 metros) sobresalía en demasía.Además de reparar en su calidad, su compañero en el primer equipo, el central Rodrigo Barra, se dio cuenta de las necesidades de Pulgar.


-Él me decía que a veces pasaba dos, tres días en que no almorzaba -recuerda Barra, desde Purranque-. Hicimos una gestión con el presidente del club, quien le pagó una pensión y ahí el hombre iba a almorzar. Con otros compañeros le regalamos zapatos, zapatillas y ropa para que entrenara bien.


Su ascenso parecía meteórico, pero se truncó apenas le tocó discutir el contrato de su primera temporada en primera. La negociación la llevó su representante, Fernando Felicevich, acostumbrado a identificar potenciales estrellas como Arturo Vidal, Alexis Sánchez y Gary Medel. Según Osciel Guzmán, ex presidente del club, Felicevich no aceptó la nueva extensión de contrato que tenían para Pulgar. Para seguir negociando y presionar al representante, la decisión de la directiva fue castigar a Pulgar, enviándolo de regreso a la sub 19.

Para ese entonces, cuentan sus cercanos, Erick Pulgar ya distinguía los beneficios de convertirse en futbolista: veía los autos de lujo de los jugadores del primer equipo, la ropa de marca y las zapatillas que podía comprar con parte del viático que recibía de su representante.


 Comenzó a pedir autos prestados para ir al estadio: ya no quería llegar en el colectivo del padrastro, o que su primo Alfonso Araya lo acercara en el camión de basura en el que trabajaba, ni caminar desde la población al estadio. Pedro Pulgar, su padre biológico, cuenta que Erick lo visitó para pedirle un auto de regalo, pero se negó. Alfonso Araya, su primo, le entregaba de vez en cuando su viejo Nissan V16. Lo mismo hacía un amigo de la familia, dueño de un Subaru Legacy del 92.

Sábado, 14:30 hrs. Jean Paul Araya, ojos achinados, peinado de futbolista, está parado junto a la cancha de tierra de la Villa Constancia. Aquí era habitual, dice, ver a su hermano Erick practicando goles de tiro libre, como el que le marcó al Sassuolo en el Calcio, a mediados de febrero.

 En la última temporada, de hecho, ha marcado tres goles, uno de ellos olímpico, frente a la Fiorentina, y en marzo fue elegido el "jugador del mes" del Bologna. Todos esos logros, cree Jean Paul, son poco reconocidos en su ciudad natal, considerando que es el único chileno jugando en el Calcio y el con más proyección en Europa.-Hay gente acá que dice que se agrandó porque ahora llega en un buen auto  -dice Jean Paul-. No escucho mucho que hablen de él con el orgullo que se merece.


Desde Italia, en cambio, el periodista Luca Aquino pone en perspectiva la realidad de Erick Pulgar.-Erick ha sido el mejor jugador en Bologna este año -dice Luca Aquino, corresponsal en Bologna de La Gazzetta dello Sport, el periódico deportivo más antiguo de Europa-. Es uno de los jugadores más importantes que ha tenido el equipo en varios años. Sin embargo, cuenta Sandra Farfán, tía de Erick, a los pocos meses de llegado a Bologna, quiso abandonar todo y regresar con su madre.

-Se quería devolver porque se sentía solo -dice Sandra, al interior de la casa donde creció Erick-. Yo hablé con mi hermana, la mamá del Erick, y le dije que se fuera para allá y nosotras le cuidábamos a los niños.Karina viajó a Bologna, y tiempo después fueron sus hermanos. El único que no ha recibido invitación ha sido Pablo Araya, su padrastro. Sherry Araya, hermana de Erick, relata cómo es la vida del jugador en Bologna.

-Vive en un barrio solitario, con mucho verde -dice Sherry, estudiante de fonoaudiología-. La casa tiene un pozo. Por fuera todo es antiguo, pero adentro está remodelada. Allá tiene todo lo que le gusta. Mesa de ping pong, de pool y un arco de fútbol en el patio. Cuando fuimos nos llevó a Milán, a Pisa, a Venecia y a Roma.

Cuando la familia regresó a Chile, Erick Pulgar mandó a buscar a dos amigos de Antofagasta que hoy viven con él. Esa compañía, cree su padrastro Pablo Araya, le ha ayudado a mejorar su rendimiento. Desde allá, Pulgar no ha dejado de ayudar a su mamá y a sus hermanos: les compró una casa en Costa Laguna, un sector exclusivo de Antofagasta, y una casa en Peñalolén, donde hoy vive su madre con sus hijos menores. Uno de sus familiares cuenta que también ha invertido en departamentos,  le paga los estudios de fonoaudiología a su hermana Sherry y también dejó un auto en Antofagasta para su hermano Jean Paul.


Es de noche en Antofagasta y Pablo Araya, su padrastro, maneja el colectivo que arrienda a su actual pareja. Lo único que anhela es que Erick tenga más opciones en la selección chilena. Para el periodista deportivo Danilo Díaz, oriundo de Antofagasta y que ha presenciado el proceso de Pulgar de cerca, no le caben dudas: Erick es una pieza fundamental para el recambio.

-Erick ya está -dice Díaz-. Forma parte del recambio. Puede jugar de contención, de volante mixto, aunque a mí me gustaba de central. Ese es su puesto original. Por su estatura y riqueza técnica, es el central ideal. Hay que darle más minutos, pero se los ganará de manera natural. Para el Mundial de Qatar de 2022, Arturo Vidal, Marcelo Díaz y Gary Medel tendrán 35 años. Alexis Sánchez 33 y Claudio Bravo 39. Erick Pulgar tendrá 28 años.


-Él tiene que verlo así -dice su padrastro, Pablo Araya, manejando por la ciudad-. Siempre se lo digo: eres el sucesor de Arturo Vidal.

Un taxista siguió a Erick Pulgar después del accidente. Cuando el futbolista se detuvo, dio aviso a Carabineros de lo que estaba viendo: el Subaru Legacy del 92 estacionado afuera de la casa y a Erick Pulgar cubriéndolo con una manta, ocultando el daño estructural del vehículo. Luego, como consigna el documento de sentencia del Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta, Pulgar entró a su casa.


-Entró gritando -recuerda Sherry Araya, hermana de Erick Pulgar, en la sede del club Miramar Sur Este-. Dijo lo que había pasado, que había habido un accidente, pero que no pensó que lo había matado.Según Sherry, mientras su hermano discutía con su madre la manera de entregarse, golpearon la puerta de la casa. Esposado y sin oponer resistencia, Pulgar fue trasladado al lugar del accidente, donde se le tomó su única declaración. 

"Me percaté sorpresivamente de una persona de sexo masculino que cruzaba caminando", dijo Erick Pulgar en su declaración. "Me fui del lugar por miedo a lo que había ocurrido. Tampoco me bajé del vehículo para ayudar a la persona que atropellé".Justo después del accidente, la esposa de Daniel Ampuero recibió una llamada desde el celular de su marido. Era un testigo avisándole que Ampuero estaba siendo trasladado al Hospital Regional de Antofagasta.

-Cuando llegamos, después de más de una hora, veo a mi hermano Mauricio que se toma la cabeza y se hinca, y se pone a llorar -recuerda la psicopedagoga Carmen Gloria Ampuero-. Mi sobrino me tomó los brazos y me dijo: "Tienes que estar tranquila". ¡Déjame entrar a verlo!, gritaba yo. "No, no, tranquila, tu papito se fue", me decían. "Tu papito acaba de fallecer". Cuando abrí los ojos estaba en una camilla. Me estaban inyectando un tranquilizante cuando vi pasar a un flaco, pelado, esposado. Después supe que era Pulgar. Lo llevaban para tomarle la alcoholemia. 

Según el documento de sentencia, el resultado de la alcoholemia detectó 0,49 gramos de alcohol por litro en la sangre de Daniel Ampuero Carvajal. El resultado de Erick Pulgar fue de 0 gramos.Esa noche, Erick Pulgar la pasó en el calabozo. Un recolector de chatarra lo reconoció y lo protegió de los detenidos que intentaron robarle las zapatillas. 


Al día siguiente, la fiscalía solicitó arraigo nacional y firma mensual, como medidas cautelares para Pulgar. Durante la formalización el futbolista se vio cabizbajo, pero fue fuera del tribunal cuando rompió en llanto. Afuera, su padrastro, Pablo Araya, enfrentó a las cámaras de televisión: dijo que no eran una familia mala, que Erick nunca quiso que algo así ocurriera. En la casa, Erick se encerró en su pieza. No hubo cumpleaños. Recién el año pasado, cuenta Pablo Araya, pudo celebrar nuevamente.

-Fue terrible para él llevar ese duelo -agrega su padrastro-. Sus amigos se acercaron y su mamá fue muy importante. Todos le decíamos que había sido un accidente y que tenía que salir adelante. Él se quería retirar.Por ese entonces, el club contaba con un psicólogo encargado de realizar charlas de superación a los jugadores. Pulgar solo asistió a una sesión individual, donde no profundizó en la tragedia.Días después del atropello, Pablo Araya fue al cementerio donde fue sepultado Ampuero Carvajal. Se paró frente a su lápida y en voz alta ofreció perdón en nombre de su hijo. Antes de irse, cuenta, le rogó que también perdonara a Erick, pidiéndole que por favor iluminara su carrera.

Erick Pulgar debutó en primera división a mediados de abril de 2013, en la victoria 4 a 2 de su equipo frente a la Universidad de Chile. Su familia asistió en masa al estadio: los de Colo Colo, los de la U y los de la Universidad Católica, con camisetas de Deportes Antofagasta. Su padre biológico, Pedro Pulgar, reconoce que solo ha asistido a un partido de Erick. No recuerda cuál, pero sí que golpeó a un hincha que criticó el rendimiento de su hijo. Carabineros lo sacó del estadio.

La familia del fallecido Daniel Ampuero también pensó en asistir ese día con la idea de llevar carteles, y enrostrarle al futbolista la responsabilidad en la muerte de su padre. Pero desistieron, evaluando las consecuencias que eso podría tener en la investigación. Ese año, Pulgar disputó los últimos cinco partidos del campeonato. Al año siguiente comenzó su destape como central y volante de contención, y el año 2015 emigró a Universidad Católica. Días previos a que tomara el avión a Santiago, Pablo Araya se acercó a Erick: le dijo que se sentiría muy orgulloso si se cambiaba el apellido por Araya. Erick le dijo que lo haría, pero según Pablo, aún no ha iniciado el trámite.

Pedro Pulgar, dejando su cazuela de lado en el casino de la constructora, dice que es capaz de cualquier cosa si eso pasa. 

-Ni ahí con la cana. ¿Cómo se les ocurre hacer esa hue... con el apellido de mi papá?Ya en Católica, el arquero suplente Fabián Cerda se convirtió en uno de sus compañeros más cercanos. Una casualidad fatal los acercó: Cerda también se vio involucrado en un accidente de tránsito, al atropellar a un peatón que cruzó por un paso no habilitado, con resultado de muerte.-Nos hicimos muy amigos -dice Fabián, desde Tulsa, Estados Unidos, donde juega actualmente-. Ese tema lo conversamos solo una vez. Cada uno se contó su historia y después acordamos no hablar nunca más del asunto.

El nivel que alcanzó Pulgar en Universidad Católica lo llevó a ser considerado por Jorge Sampaoli para un partido amistoso de la selección, ante Estados Unidos. Pero no fue citado para la Copa América de ese año: en su puesto brillaban Charles Aránguiz, Marcelo Díaz y Arturo Vidal. Solo volvió a aparecer en las nóminas tras su traspaso al Bologna de Italia, en la Copa América Centenario de 2016.-Fue un renacer -dice Pablo Araya-. Para la tragedia que le tocó vivir muchos pensaban que no iba a poder seguir en esto. 

La sentencia del Tribunal Oral en lo Penal de Antofagasta fue dada a conocer en enero de 2014. En ella se detalló la suspensión de la licencia de conducir por un año y controles en un Centro de Reinserción Social de Gendarmería. Su "irreprochable conducta anterior", y que Daniel Ampuero cruzó en un paso no autorizado, fueron las atenuantes para que la condena por cuasidelito de homicidio no acabara en cárcel para Pulgar.Para la familia Ampuero, la resolución no cumplió las expectativas. Según un peritaje particular, contratado por la familia, las condiciones eran inmejorables para que Pulgar se percatara de la presencia de su padre mucho antes de atropellarlo. El mismo informe de la SIAT estableció que de haber conducido a la velocidad máxima permitida (60 km/h), Pulgar habría tenido la posibilidad de frenar sin problemas antes del impacto. 


Tiempo después, la familia presentó una demanda civil que busca una indemnización por parte del jugador.-Si no le dolió lo que hizo, si no demostró arrepentimiento, al menos queremos que le duela el bolsillo -dice desde el comedor de su casa Daniel Ampuero Orellana, hijo mayor del fallecido, también corredor de propiedades-. El dolor que uno siente es tremendo. Yo veo una cancha y me da rabia. Lo que más nos duele es que nunca pidió disculpas. Él único encuentro lo tuvo mi hijo Camilo.



-Fue cara a cara -dice Camilo Ampuero, nieto del fallecido, estudiante de derecho, también presente en la mesa-. En una disco acá en Antofagasta. Hace tres años. Vi que entró solo al baño y no dudé en ingresar a encararlo. Lo miré y le dije: "¿Me conoces?". "No". "¿Te acuerdas de Daniel Ampuero?". "Sí". "Ya, po. Él era mi abuelo. No nos has pedido disculpas, nada". Y dijo: "No. Pero vamos para fuera, porque ando con cinco amigos". 


La única explicación que dio Erick Pulgar sobre sus motivos para no pedir disculpas a los hijos de Ampuero, las dio a El Mercurio de Antofagasta, en 2016: "Pensaba en cómo iban a reaccionar, si les molestaría o dolería más, por lo que no pude".

Un mes después del campeonato obtenido por Chile en la Copa Centenario, la alcaldesa Karen Rojo comunicó por los medios que Pulgar sería condecorado como hijo ilustre. La noticia fue un balde de agua fría para la familia de Daniel Ampuero, sobre todo para su hija Carmen Gloria: Karen Rojo fue una de sus mejores amigas en el colegio. La Fundación Emilia emitió un comunicado rechazando la moción de la alcaldesa, que al día siguiente retiró la propuesta por falta de méritos del jugador. Erick Pulgar, expuesto nuevamente a la tragedia, ya se había negado a recibir el reconocimiento.



En las escuelas de fútbol del CDA, el nombre de Pulgar es un ejemplo para los jóvenes cadetes. Entre ellos, el hijo menor de Daniel Ampuero, lateral de Antofagasta Portuario, una de las filiales de Deportes Antofagasta.

-Somos apasionados por el fútbol -dice Daniel Ampuero Orellana, hijo del fallecido-. Mi padre nos inculcó el deporte. Es un dolor ver jugar a la selección nacional. Mi hijo tiene 14 años. ¿Cómo le explico que un seleccionado nacional mató a su abuelo? ¿Cómo se lo grafico cada vez que este tipo entra en los segundos tiempos?
Cuando eso pasa, en la casa de Pablo Araya y en la de los Farfán hay gritos y lágrimas de orgullo por la resiliencia de Erick Pulgar.En la casa de la familia Ampuero, apagan el televisor.  

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