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Encuentro entre líderes de EE.UU. y Corea del Norte

Trump pone en duda cumbre con Kim: "Veremos qué pasa"

miércoles, 23 de mayo de 2018

Jean Palou
Internacional
El Mercurio

El Mandatario admitió, ante su par de surcoreano, que la cita del 12 de junio en Singapur podría aplazarse o bien no realizarse.



Donald Trump, quien se autoatribuye capacidades extraordinarias como negociador, estáapostando al suspenso en los días previos a su ya anunciado encuentro con el líder norcoreano Kim Jong-un. El Mandatario estadounidense reconoció ayer que podría postergarse o incluso cancelarse la celebración de la cumbre, agendada originalmente para el 12 de junio en Singapur.

"Puede que no salga adelante lo del 12 de junio", admitió Trump al recibir en la Casa Blanca al Presidente surcoreano, Moon Jae-in, quien llegó a Washington con el objetivo de salvar el diálogo. "Veremos qué pasa. Si no ocurre en esa fecha, quizás ocurrirá más tarde", agregó.

Trump insistió con la ambigüedad. "Hay una posibilidad significativa de que no se realice (la cumbre). Y está bien", afirmó. "Pero hay muchas opciones de que sí", añadió, enfatizando que Washington ha impuesto "condiciones" a Pyongyang, que no detalló: "Creo que conseguiremos esas condiciones. Y si no, no tendremos la reunión".

El Presidente estadounidense, de todos modos, resaltó que todavía existe "una posibilidad de hacer grandes cosas", y que si logra un acuerdo con Corea del Norte para que desmantele su programa nuclear, Washington garantizará la continuidad del gobierno de Kim. "Él estará seguro. Estará feliz. Su país será rico, muy próspero", señaló.

El reciente acercamiento entre Washington y Pyongyang, que incluyó gestos como el viaje del secretario de Estado Mike Pompeo a Corea del Norte y la liberación de presos estadounidenses en ese país, tuvo un vuelco la semana pasada, cuando el régimen de Kim canceló una reunión intercoreana de alto nivel y amenazó la continuidad del diálogo con Trump debido a los ejercicios militares conjuntos entre EE.UU. y Corea del Sur.

Trump sugirió ayer que el "cambio de actitud" de Kim tuvo que ver con su último viaje a China, donde se reunió con Xi Jingping. "Xi es un gran jugador de póquer", dijo. "Quizás tuvo algo que ver... o quizás no".

Según Scott Snyder, director del programa de Política Coreana-Estadounidense del Council on Foreign Relations, este revés en el ánimo inicial es producto del "entusiasmo desmedido" que mostró antes Trump, y se trata de la "respuesta de Pyongyang a las afirmaciones de que Kim llega en una posición de debilidad": "Corea del Norte está molesta de la narrativa de los medios occidentales de que Kim ha sido forzado a la mesa de negociaciones, cuando está tratando de legitimarse internacionalmente para reforzar su reputación. Kim quiere que todos sepan que su participación en la cumbre es su opción y que espera pararse ante Trump de igual a igual", explicó a "El Mercurio".

Kim, sobre todo, estaría molesto por las declaraciones de John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Trump, quien sugirió que las conversaciones nucleares con Corea del Norte deberían emular el acuerdo con Libia de 2003, cuando Moammar Gaddafi cesó el desarrollo de armas de destrucción masiva a cambio de acceso a mercados y reconocimiento internacional. "La administración de Trump no debería invocarlo, o el diálogo fracasará", dijo Snyder.

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