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Después de una semana intensa de negociaciones, el líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S, antisistema), Luigi Di Maio, y el de la Liga Norte (LN, derecha nacionalista), Matteo Salvini, dieron por concluida la redacción de un "contrato de gobierno para el cambio", como han bautizado al programa que deberán presentar en los próximos días al Presidente de la República, Sergio Mattarella. Anoche, ambos líderes anunciaron que el acuerdo estaba prácticamente cerrado y solo faltaban por discutir algunos detalles. Ahora, el principal objetivo de las negociaciones es decidir quién será el candidato a Primer Ministro. El programa consta de 58 páginas, divididas en 30 puntos, en los que se incluyen, por orden alfabético, medidas en materia de inmigración, educación, sanidad, fiscalidad o política exterior con un carácter marcadamente nacionalista y donde se nota la mano de la Liga, especialmente en el apartado que comprende las políticas de inmigración. Desaparece la obligatoriedad de hacer las prédicas en italiano en las mezquitas, pero se mantiene el brazo de hierro en la gestión del flujo migratorio. En política exterior, el documento insiste en la defensa de Rusia como socio estratégico de Italia y aboga por retirar las sanciones a Moscú. Una medida que no está al alcance del futuro gobierno italiano. El programa no incluye la salida de Italia del euro ni la petición al Banco Central Europeo (BCE) de la condonación de la deuda italiana. Dos polémicas medidas que habían hecho temblar a los mercados internacionales tras la filtración de un primer borrador. El llamado "contrato de gobierno" entre M5S y la LN sí menciona, sin embargo, la necesidad de debatir algunos tratados europeos, como el Convenio de Dublín, que regula el reparto de inmigrantes en la UE, el Mecanismo Europeo de Estabilidad o el Pacto de Estabilidad, que obliga a los países miembros a respetar el equilibrio presupuestario. En el área económica, el programa combina las propuestas de ambos bloques. Por una parte, una ayuda de 780 euros al mes para las rentas más bajas, una de las bazas electorales del M5E. Y por otra, un impuesto fijo para empresas y familias entre el 15 y el 20% que propuso la Liga. Una combinación que, según algunos analistas, costaría cerca de 65 mil millones de euros al año. El acuerdo prevé reducir la deuda pública sin aumentar los impuestos, apostando por el crecimiento del PIB incentivando el consumo y la inversión. También ha sido modificada la propuesta de crear una suerte de "gabinete de sabios" que actuaría de forma paralela al Consejo de Ministros y tendría capacidad para tomar decisiones de carácter vinculante y que serviría para dirimir posibles conflictos entre ambas formaciones. Una figura que la Constitución italiana no contempla. Los inscritos en el Movimiento Cinco Estrellas votaron ayer online a favor del acuerdo. Los militantes de la Liga lo harán este fin de semana en las urnas que el partido dispondrá en distintas plazas del país. "Si decides que es la vía justa, a pesar de lo que dicen los burócratas en Bruselas o la prima de riesgo, firmaré este contrato para hacer partir finalmente el gobierno del cambio", dijo ayer Di Maio. Si el acuerdo se refrenda y la alianza de los populistas de izquierda y derecha se hacen del gobierno, Italia quedará en curso de colisión con Bruselas, que aún se tambalea por el Brexit y el creciente sentimiento contra la UE en el este de Europa. Es que para financiar su proyecto, la propuesta de la LN y del M5S es renegociar los tratados de la UE y hacer "un uso apropiado y limitado del déficit". "Su paquete de gastos completo podría aumentar a más de 100 mil millones de euros, mientras que tienen poca idea de financiarlo. Significa que se suma hasta un 6% al déficit anual, llevándolo a 7,5%: es una pesadilla", dijo a The Times Lorenzo Codogno, analista de LC Macro Advisors. Las reglas de la UE limitan el déficit al 3%. La publicación del acuerdo hizo que los costos de endeudamiento de Italia aumentaran bruscamente, mientras que las acciones y el euro cayeron. Una encuesta divulgada ayer dio a la Liga un respaldo popular del 25%, frente al 17% de los votos que recibió el 4 de marzo, lo que muestra que la decidida negociación de Salvini había impresionado a los votantes. La encuesta mostró que el M5S casi no se modificó, justo por debajo del 33%.