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El vuelo CU 972 cayó poco después de despegar en La Habana:

Accidente aéreo deja más de 100 muertos y pone en duda la salud de la aviación cubana

sábado, 19 de mayo de 2018

Nicolás García de Val
Internacional
El Mercurio

Mayoría de los ocupantes de la nave eran cubanos, excepto por la tripulación que era mexicana. Además, hay 2 argentinos muertos.



A un mes de su llegada a la presidencia de Cuba, Miguel Díaz-Canel enfrenta su primera crisis luego de que un avión comercial Boeing-737, con unas 110 personas a bordo, se estrellara poco después de despegar desde el aeropuerto de La Habana.

"Las noticias no son nada halagüeñas, porque hay un alto número de personas que parecen haber fallecido", dijo el líder cubano, quien se dirigió al lugar del siniestro poco después de que el vuelo CU 972, con destino a la ciudad de Holguín, se precipitara. La televisión estatal CubaTV reportó que más de 100 personas habrían muerto.

Damojh, la compañía mexicana dueña del avión, cifró en 110 el total de personas a bordo, desmintiendo lo informado por el diario oficial Granma, que habló de 105 personas. La mayoría de los pasajeros -entre ellos, cinco niños- eran cubanos, mientras que los diez miembros de la tripulación eran todos mexicanos, confirmaron las autoridades aeronáuticas de ese país. Argentina comunicó a través de su Cancillería que dos pasajeros eran ciudadanos argentinos. Al cierre de esta edición no se había informado de víctimas chilenas.

"Mi hija tiene 24 años. Dios mío, solo tiene 24", dijo, entre llantos, a The Associated Press Beatriz Pantoja, cuya hija, Leticia, viajaba en el avión accidentado. Junto a ella, decenas de familiares llegaron al aeropuerto José Martí y fueron llevados a una sala privada mientras esperaban recibir noticias de sus seres queridos.

Solo se reportaron tres sobrevivientes, todas mujeres, quienes fueron trasladadas en estado crítico al Hospital Universitario Clínico Quirúrgico General Calixto García. Yosmany López, esposo de una de las sobrevivientes, Emiley Sánchez, dijo a Reuters que "está muy grave y muy hinchada". Las otras dos no fueron identificadas.

El avión se desplomó poco después de despegar, a las 12:08, hora local, (misma hora en Chile), desde el aeropuerto José Martí, y cayó cerca de la autopista de Boyeros, en las proximidades de la terminal aérea y a 30 kilómetros del centro de la capital cubana. Según relatos de testigos, el aparato dio un giro para volver a entrar al aeropuerto, y chocó con los cables de electricidad. La nave habría estallado poco después de tocar tierra en una zona de cultivos. La Corporación de la Aeronáutica Civil de Cuba indicó que "no están identificadas" las causas del accidente.

Imágenes en la televisión y las redes sociales mostraron una gran columna de humo negro en los alrededores del aeropuerto. Ambulancias y bomberos se dirigieron rápidamente al lugar para realizar las labores de rescate y salvamento.

"Primero se oyó un estruendo fuerte y luego se empezó a ver el humo, y al rato estaban pasando los carros de bomberos y las ambulancias. Las calles de por aquí están cerradas, y todavía se ve una columna de humo", relató a la BBC Odalys González, una residente de las cercanías del aeropuerto.

Para los expertos, el estallido podría dar algunos indicios. "La explosión podría deberse a una caída a muy alta velocidad, que habría provocado una falla catastrófica de los sistemas de la nave", dijo a "El Mercurio" Stephen Wright, profesor de aeronáutica de la Universidad de Leeds.

El CU 972 era un vuelo de Damojh arrendado a la aerolínea Cubana de Aviación. El Presidente mexicano Enrique Peña Nieto lamentó lo ocurrido y ofreció "asistencia técnica para la investigación y atención del incidente". Otros gobiernos -entre ellos, Chile- también enviaron condolencias al pueblo cubano.

Flota obsoleta

Las autoridades mexicanas señalaron que la aeronave pasó una verificación en noviembre y que Damojh "cuenta con los permisos y la autorización correspondiente para realizar operaciones en subservicio con Cubana de Aviación".

El Boeing 737 es uno de los aviones más populares y seguros del mundo. Sin embargo, expertos advierten que este en particular llevaba décadas de funcionamiento. "Este era un modelo muy viejo del Boeing 737, que fue popular entre 1968 y 1986. En su época fue muy seguro, pero hoy en día solo lo utilizan operadores pequeños, y no puede ser usado por las aerolíneas de primera. Usa demasiado combustible y no es fácil de mantener, debido a que sus repuestos son extremadamente difíciles de conseguir. Yo no volaría en uno", dijo a "El Mercurio" Robert Ditchey, consultor aéreo y ex ejecutivo de mantención de Pan American Airlines.

Cubana ha retirado varios de sus aviones viejos de servicio en meses recientes debido a problemas mecánicos. El primer Vicepresidente del país, Salvador Valdés Mesa, se reunió el jueves con funcionarios de la aerolínea para discutir mejoras en su servicio, que ha recibido fuertes críticas.

Presencia en terreno

Tras el accidente, Díaz-Canel viajó inmediatamente al lugar para dirigir los trabajos de rescate. "La respuesta fue inmediata", aseguró el Presidente cubano al destacar que se siguieron todos los protocolos ante este tipo de tragedias. "Se ha organizado todo, se extinguió el fuego, se están identificando los restos, y ya se creó una comisión para investigar el hecho", dijo a la televisión estatal desde el lugar del siniestro y junto a varios ministros y autoridades del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC).

El rápido traslado del Mandatario y la expedita difusión de la noticia por parte de los medios estatales -que suelen guardar silencio ante las tragedias- llamaron la atención por la clara diferencia que marcó con su predecesor, Raúl Castro, quien no solía movilizarse para estos casos.

El año pasado, por ejemplo, se produjeron masivas inundaciones en la capital producto del paso del huracán Irma, que dejaron 10 muertos, y el entonces Mandatario no fue a ver a las víctimas.

"El solo hecho de llegar tan pronto al lugar del accidente lo diferencia sustancialmente de Raúl Castro, que no daba la cara en estos casos. Eso, el recorrido con los ministros por empresas de la ciudad, y otros detalles, parecen indicar un nuevo estilo. No estoy hablando de un cambio sustancial, pero evidentemente se quiere diferenciar", dijo Eugenio Yáñez, editor de Cubanálisis.

La presencia del líder cubano también puede deberse a lo excepcional de lo ocurrido en Cuba, donde los accidentes aéreos no son habituales. El último siniestro ocurrió en abril de 2017, cuando un AN-26 perteneciente al ejército, se estrelló en la provincia occidental de Artemisa, y fallecieron sus ocho tripulantes. En tanto, la mayor tragedia de la aeronáutica cubana ocurrió en septiembre de 1989, cuando un avión modelo Ilushin 62 con destino a Milán cayó en La Habana poco después de despegar, dejando 155 muertos (ver recuadro).

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