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La difícil semana del Presidente argentino:

Pedido de auxilio al FMI pone en riesgo el capital político de Mauricio Macri

domingo, 13 de mayo de 2018

Erika Lüters Gamboa
Internacional
El Mercurio

La medida hizo que muchos recordaran lo ocurrido en 2001, cuando el país vivió una de sus peores crisis financieras y sociales.



La que acaba ha sido la peor semana para el Presidente argentino Mauricio Macri. Después de dos años y medio de gestión en los que las cosas parecían ir bien para el país, tuvo que tomar una difícil pero necesaria decisión: volver a pedir auxilio financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI). Una medida que afectará su capital político y podría poner en juego su posibilidad de repostularse en 2019.

Tras el anuncio, el gobierno evitó hablar de crisis y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue el encargado de justificar la decisión al declarar que se recurrió a fondos extras de manera "preventiva".

Al tomar la decisión de recurrir al FMI, Macri les dijo a sus ministros: "Ya que hay que hacerlo, lo mejor es hacerlo ya". Según Clarín, el Mandatario quiso mostrar y mostrarse como alguien que toma decisiones fuertes y está dispuesto a pagar los costos de esas decisiones.

Y uno de esos costos podría ser poner en juego su reelección en 2019. Claro que antes debe terminar su mandato, lo que lo convertiría en el primer Presidente no peronista en lograrlo, desde la llegada de la democracia, y demostraría que hay vida después del justicialismo.

Según el consultor político Carlos Fara, Macri va a pagar un costo político en términos de imagen y de autoridad. Sin embargo, asegura que eso no significa necesariamente que no pueda ser reelegido.

"Si el gobierno sigue resistiendo crisis, quizá se pueda mostrar como un experto en ellas llegado el momento. Los votantes opositores no tienen opción por ahora, y a muchos les costará tenerla. Además, es muy probable que el cansancio con el peronismo siga pesando más que los errores que pueda estar cometiendo el gobierno", afirma Fara.

Para muchos argentinos, recurrir al FMI es revivir la crisis política, social y financiera de 2001. Por eso es que el ministro de Hacienda aseguró que "estamos hablando con un FMI muy distinto. El FMI ha aprendido de las lecciones del pasado, así como todos lo hemos hecho".

Pero los viejos fantasmas volvieron a la mente de muchos argentinos e inmediatamente después del anuncio presidencial la organización Barrios de Pie instaló varias ollas comunes junto al Obelisco de Buenos Aires.

"Sería tristísimo que nos transformemos en una sociedad de clase baja con unos pocos ricos. Espero que esto no sea como el 2001", dijo a France Presse Natacha, de 46 años.

El índice de pobreza en Argentina, según el último informe oficial del Instituto Nacional de Estadísticas, es de 25,7%, cinco puntos porcentuales menos que hace un año.

El anuncio de Macri se conoció en una semana especialmente ardua para el gobierno que, además de la depreciación de su moneda, lucha con una inflación de más de un dígito (24,8% en 2017), y con el déficit fiscal cuya meta rebajó de 3,5% a 2,7% del PIB la semana pasada.

Además, el miércoles, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que limita el aumento de las tarifas de los servicios públicos y los ata a los ajustes de salarios. El gobierno prometió vetar la norma si es aprobada en el Senado.

Oposición expectante

Hasta ahora, la oposición ha permanecido callada, expectante. Pero más adelante es seguro que se pronunciará.

"La oposición kirchnerista dirá que, con el pedido al Fondo, Macri no hace más que reconfirmar todos los prejuicios negativos: es neoliberal, ajustador y gobierna para ricos. Pero el peronismo más racional va a encender una señal de alarma, porque no querrá quedar desubicado frente al malhumor social y querrá transmitir que el gobierno no le ha estado diciendo la verdad a la ciudadanía, y que de la mano del FMI puede querer profundizar el ajuste de tarifas de los servicios públicos", afirma Fara.

Una encuesta de la consultora Berensztein, realizada al día siguiente del anuncio de Macri, reveló que el 75% de la población cree que es inadecuado acudir al FMI.

"La sociedad imagina un Fondo salvaje apretando a gobiernos argentinos débiles o cómplices, que fracasaron porque les hicieron caso a sus 'recetas', de acuerdo con el relato populista que a pesar de la crisis del kirchnerismo sigue instalado", dice a "El Mercurio" Marcos Novaro, director del Centro de Investigaciones Políticas, Cipol.

Macri en 2015 recibió una pesada herencia de los gobiernos kirchneristas, con alta inflación, déficit fiscal y estancamiento económico. Su decisión entonces fue evitar un reordenamiento severo y optó por el "gradualismo". Y si bien no ha logrado bajar esos índices, lleva varios meses con la economía en alza.

"Hace siete trimestres consecutivos que la economía viene creciendo; casi todos los sectores de la industria vienen con mucho vaivén, pero creciendo. Son pequeños goteos frente a un baldazo como lo del FMI. Es una marca que al gobierno le va a quedar, pero que sí puede combatir con muchas pequeñas buenas noticias", dice el analista Juan Germano, de Isonomía Consultores.

Si la línea de crédito del FMI logra calmar los mercados, la apuesta de Macri de buscar asistencia podría traer buenos resultados y el golpe político se podría disipar antes del comienzo de su campaña electoral.

"Dependerá de cuántas condicionalidades imponga el FMI; si viene con más ajuste, va a ser costoso; si logran que el FMI avale más o menos el programa que venían aplicando, tal vez programando reformas pero con tiempo, creo que el impacto va a ser menor", dice Novaro.

Diferencias con 2001

En todo caso, la situación dista mucho a la vivida en 2001.

En esa época, el organismo impuso duros programas de ajustes y recortes de gastos a cambio de multimillonarios créditos en el plan de "blindaje financiero" (un paquete de salvataje por US$ 40.000 millones) y el "megacanje" (de bonos de deuda por US$ 29.500 millones).

El 3 de diciembre de ese año, el Presidente radical Fernando de la Rúa restringió la libre disposición de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorro, lo que se conoció como el "corralito".

De la Rúa, un radical que había asumido en 1999, terminó escapando en un helicóptero desde la Casa Rosada en medio de las protestas que se producían en las calles del centro porteño.

La crisis implicó un multimillonario cese de pagos de deuda y una devaluación que arrojó a millones de argentinos de clase media a la pobreza.

35 de los 189 países miembros del FMI tienen hoy algún tipo de arreglo con el organismo para sanear su economía o como resguardo.

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