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El Presidente de Palestina, Mahmoud Abbas, asegura que su gobierno está comprometido con la paz y que están dispuestos a retomar las negociaciones con Israel bajo un "calendario bien definido y limitado" para "la implementación de principios que han estado bien fundamentados en el derecho internacional, en resoluciones de la ONU e incluso en negociaciones previas" con ese país. En entrevista por escrito con "El Mercurio", Abbas sostuvo que los recientes procesos políticos y sociales en Medio Oriente no han restado fuerza a la causa palestina. En ese mismo sentido, dijo, los países árabes en su última cumbre en Dahran plantearon que "si no hay justicia para Palestina, no será posible la normalización de las relaciones" del mundo árabe con Israel. A días de llegar a Chile, donde reside la mayor comunidad palestina fuera de Medio Oriente, el Presidente también comentó que está al tanto de las gestiones de familias palestinas-chilenas para reclamar tierras en el área de Belén, demostrando el interés con el que, pese a la distancia, sigue esa situación. Abbas se reunirá el miércoles con el Presidente Sebastián Piñera en La Moneda y ese mismo día estará con la comunidad palestina en una recepción. El jueves, antes de partir al aeropuerto, aprovechará para ir al estadio de La Cisterna a visitar al equipo de fútbol Palestino. -La decisión del gobierno de EE.UU. de trasladar su embajada en Israel a Jerusalén ha sido vista como un reconocimiento implícito a esa ciudad como capital israelí. ¿Hasta qué punto esto es un obstáculo para el proceso de paz? ¿Su gobierno todavía considera a los EE.UU. como un mediador válido en las negociaciones? "La decisión tomada por el Presidente Donald Trump y su equipo no ha cambiado el estado legal de Jerusalén. Bajo el derecho internacional, sigue siendo una ciudad ocupada. No han anulado la resolución 478 del Consejo de Seguridad de la ONU, que insta a todos los países a no tener sus embajadas en Jerusalén. Sin embargo, lo que hicieron es un gran obstáculo para la construcción de la paz, es alentar al gobierno israelí a continuar con su horrible ocupación y régimen de apartheid . Efectivamente, la administración de Estados Unidos se descalificó a sí misma como mediadora en el proceso de paz". -En este escenario, ¿cuáles son las posibilidades de reanudar las negociaciones sobre la solución de los dos estados? "Esto no se trata solo de lograr la solución de los dos estados. Se trata del cumplimiento de los derechos inalienables del pueblo palestino, que hace mucho tiempo se espera. Israel existe, no se trata de su existencia, se trata de nuestra libertad. Hemos sido proactivos en ese sentido. En febrero presenté un plan de paz al Consejo de Seguridad, comenzando por una invitación a una conferencia internacional, un calendario claro y términos de referencia basados en el derecho internacional y las resoluciones de la ONU, estableciendo un mecanismo multilateral internacional que apoye las negociaciones. Creemos que este es un camino realista, si existe la voluntad de lograr una paz justa y duradera entre Israel y Palestina. Pero tenemos que ser claros: en la medida en que Israel siga siendo tratado como un Estado que está por encima de la ley, en la medida en que siga siendo recompensado por violar las resoluciones de la ONU, será imposible lograr la paz. ¿Sabe qué significan dos estados en las fronteras de 1967? Es que los palestinos reconozcan a Israel en más del 78% de la Palestina histórica. Es una concesión dolorosa que hemos hecho hace 30 años por el bien de la paz. Y, sin embargo, Israel, alentado por la cultura de la impunidad consentida por EE.UU., sigue construyendo asentamientos, negando nuestro sagrado derecho a ser libres en el 22% restante". -¿Qué garantías necesitaría su gobierno en esa mesa? "Necesitamos un calendario bien definido y limitado. No estamos buscando negociar por otros 20 años por el hecho de negociar. Lo que buscamos es negociar la implementación de principios que han estado bien fundamentados en el derecho internacional, en resoluciones de la ONU e incluso en negociaciones previas con Israel. Ciertamente no podemos negociar sin que haya mecanismos para que la comunidad internacional se asegure de que se implemente lo acordado. Y también es necesario que Israel deje de cometer sus violaciones sistemáticas de la ley internacional y ataques contra nuestro pueblo: no tiene sentido hablar de dos estados si Israel sigue demoliendo nuestros hogares, desplazando a nuestra población, expropiando tierras y construyendo sus asentamientos en nuestro país. Entonces, ¿dónde estará el Estado de Palestina? Los esfuerzos de Israel por instalar los asentamientos han hecho que mucha gente crea que la solución de dos estados en la frontera de 1967 ya no es posible. Estamos marcando 70 años de la Nakba, la catástrofe que comenzó con el exilio de más de dos tercios de nuestro pueblo en 1948. La Nakba significa la negación sistemática de nuestros derechos humanos y nacionales como palestinos, y el gobierno israelí ni siquiera puede reconocer las injusticias que ha infligido a nuestro pueblo. Haber violado nuestros derechos durante 70 años, incluidos 50 años de ocupación con los asentamientos, es la prueba más grande de que Israel es tratado como un Estado que está por encima de la ley. Al fomentar la impunidad, será imposible lograr la paz". -¿Cómo planea su gobierno avanzar para establecer un Estado palestino plenamente reconocido? "Creo que he respondido esto previamente. Pero si tengo que agregar algo, permítame decir que desde el reconocimiento de la estadidad hecho por la Asamblea General de Naciones Unidas el 29 de noviembre de 2012, con el apoyo de Chile, nos hemos unido a varios tratados y organizaciones internacionales que utilizaremos para proteger nuestros derechos y para avanzar en nuestra causa por la libertad y la justicia. Por ejemplo, la colonización de un territorio ocupado y el bombardeo de civiles son crímenes de guerra de acuerdo con el Estatuto de Roma, y ambas han sido políticas y prácticas israelíes bien documentadas. Me han informado sobre el intento de algunas familias palestinas de Chile de llevar el caso de sus tierras expropiadas para la construcción del muro de anexión ilegal en Cremisan, en el área de Belén, a un tribunal chileno. Lo que está sucediendo allí es un desastre para la comunidad cristiana en Palestina. Beit Jala, la ciudad natal de la mayoría de los chilenos palestinos, se ha reducido a un tercio de su tamaño original debido a los asentamientos ilegales israelíes. ¡La ocupación los está dejando sin tierras para expandirse o incluso para cosechar o respirar! Independientemente de los resultados de los tribunales, es importante que el liderazgo israelí y los que contribuyen a sus crímenes se den cuenta de que su cultura de la impunidad pronto llegará a su fin. Lo más inteligente que pueden hacer para no ir a los tribunales es dejar de cometer crímenes, implementar sus obligaciones de acuerdo con el derecho internacional y comprometerse con la solución de los dos estados en las fronteras de 1967 con Jerusalén Este como la capital de Palestina". -El Estado palestino ha sido reconocido ahora por 136 países, principalmente en Asia, América Latina -incluido Chile- y África. ¿Qué frena el reconocimiento de los países europeos? "Tenemos 138 reconocimientos, siendo los últimos Suecia y la Santa Sede. Honestamente, no creo que haya una excusa válida para no reconocer a Palestina. Aquellos que dicen apoyar la solución de dos estados deben reconocer dos estados, no solo uno. De hecho, la resolución de la ONU que dio a luz a Israel habla de dos estados. La membresía de Israel en la ONU estuvo condicionada a la implementación de las resoluciones 181 y 194, que significan la implementación de la solución de dos estados y el derecho a retorno de los refugiados. ¿Por qué no le están pidiendo a Israel que implemente sus compromisos? En esencia, el reconocimiento del Estado de Palestina es un reconocimiento del derecho palestino a la autodeterminación. Al decir que dicho reconocimiento está condicionado al resultado de las negociaciones, esos países le otorgan a Benjamin Netanyahu un derecho de veto sobre el derecho palestino a la libertad. Pero el derecho a la autodeterminación no es negociable. Algunos países nos dicen que reconocerán, pero cuando sea el momento correcto. ¡El momento era el correcto hace mucho tiempo! Déjeme preguntarle: una vez que Trump inaugure su embajada en Jerusalén, ¿cuál será la respuesta europea? ¿Una declaración? Sería un muy buen momento para que Europa reconozca al Estado de Palestina con Jerusalén Oriental como su capital. El reconocimiento del Estado de Palestina no es un sustituto de la negociación. Nunca hemos rechazado las negociaciones y siempre hemos estado dispuestos a negociar sobre la base de la implementación del derecho internacional". -¿Cuánto le interesa a su gobierno una membresía completa de la ONU? "Esto no se trata solo de un interés, se trata de un derecho. Por lo tanto, definitivamente continuaremos solicitando la membresía completa y la comunidad internacional tiene la responsabilidad de ayudarnos a lograrlo. Algunos nos dirán 'pero EE.UU. nunca les permitirán hacerlo', y diremos, bueno, somos un orgulloso pueblo soberano y tenemos el derecho y la responsabilidad de exigir nuestros derechos. Y el resto del mundo también es soberano y no creo que a ellos les interese dejar a los palestinos sin esperanza y justicia. Actuar con un doble estándar negando nuestros derechos solo sirve como un estímulo para los movimientos radicales y el terrorismo en nuestra región; es literalmente un acto en contra de las fuerzas de moderación y los que buscan la paz". -La relación con el gobierno israelí está en muy mal estado por varias razones, incluida la expansión de los asentamientos judíos y la violencia en el contexto de la Gran Marcha del Retorno. ¿Es posible que su gobierno negocie con el Primer Ministro Netanyahu? "El gobierno israelí ha reiterado en varias ocasiones que no aceptará un Estado palestino soberano, y que lo máximo que están dispuestos a aceptar es una autonomía palestina limitada. Su objetivo no es que haya dos estados viviendo uno al lado del otro, sino que un Estado con dos sistemas, esto es lo que el mundo conoce como apartheid . Reiteramos nuestra voluntad de reunirnos con el señor Netanyahu en cualquier momento, en cualquier lugar. (...) Nuestros esfuerzos no se detendrán hasta que logremos la paz mediante el cumplimiento de nuestros derechos, estamos listos para implementar la solución de los dos estados basada en las fronteras de 1967, donde Palestina e Israel vivan en paz y seguridad". -Usted ha sido acusado de antisemitismo después de algunos comentarios controvertidos sobre el Holocausto. ¿Mantiene esos comentarios? "Esta es una acusación sin fundamento. Fui el primer líder árabe en declarar que el Holocausto es el crimen más atroz de la historia. He dedicado toda mi carrera política a lograr la paz y la coexistencia con Israel. Y si hay dudas, permítanme repetir lo que dije en 2014: el Holocausto es el crimen más atroz contra la humanidad en la historia moderna. El pueblo palestino, que sufre de injusticia, opresión y se le niega la libertad y la paz, es el primero en exigir que se levante la injusticia y el racismo que sufrieron otros pueblos sometidos a tales crímenes. Me planté frente a todo el pueblo palestino para decir que el Holocausto es el crimen más atroz de la historia, mientras que el señor Netanyahu ni siquiera puede reconocer la Nakba y las bien documentadas políticas de limpieza étnica contra nuestro pueblo. Entiendo que algunas personas se sintieron ofendidas por mi declaración frente al Consejo Nacional de Palestina, especialmente las personas de la fe judía, y ya me disculpé con ellas. Quisiera asegurarles a todos que no era mi intención hacerlo, y reiterar mi pleno respeto por la fe judía, así como por todas las religiones monoteístas. Asimismo, condenamos el antisemitismo en todas sus formas". "La administración de Estados Unidos se descalificó a sí misma como mediadora en el proceso de paz".
"Aquellos que dicen apoyar la solución de dos estados deben reconocer dos estados, no solo uno".