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Durante cuatro años, el senador Jaime Quintana presidió el PPD. En la antesala de la elección interna del partido del próximo 11 de junio, el parlamentario decidió restarse del consejo general de la colectividad celebrado ayer en Santiago. "Le dediqué 4 agotadores años de mi vida a la conducción partidaria. Ayer no estuve presente porque prioricé compromisos en mi región", aclaró Quintana desde La Araucanía. Parlamentario elegido por un segundo período en la Cámara Alta, Quintana fue el autor de la controvertida frase sobre pasar la retroexcavadora en materia de educación, costándole críticas transversales. -¿Qué importancia tendrán las próximas elecciones para el PPD? -Es una de las elecciones más importantes, porque el PPD enfrenta claramente un nuevo ciclo, como lo enfrenta toda la política en general por la caída especialmente en diputados que tuvimos, pero además porque el PPD se tomó muy en serio la crisis de los partidos y hay un ejercicio que se ha venido haciendo de una conversación más estratégica para ver dónde se va a situar el PPD por las próximas décadas. -¿Le parece, como han señalado algunos, que lo que está en juego es si el PPD se mueve más al centro o a la izquierda? -Yo no creo que sea un tema de más de centro o de más de izquierda, creo sí que el partido necesita mayores definiciones, creo que pretender reeditar la diversidad de los 80, eso, no da cuenta del Chile actual, creo que hoy en día no hay espacio en el PPD para miradas de centroderecha. Cuando el progresismo se está fragmentando, lo que se requiere es un partido que aglutine a la centroizquierda progresista. Ese rol debe jugar el PPD, o un nuevo partido. -¿Hacia dónde cree que debe apuntar el partido? -No podemos expresar toda la diversidad, desde la derecha democrática hasta el PC. Creo que hoy los partidos están obligados a tener definiciones. El PPD está trabajando en esa dirección, que va a culminar con dos hitos: la elección de junio y el consejo ideológico donde incluso no debiéramos cerrarnos a un cambio de nombre. -¿Cree que el PPD debe redefinirse por completo? -No debemos cerrarnos ni al cambio de nombre ni a la posibilidad de construir un nuevo referente aun más grande con otros movimientos o con gente que está saliendo de otros partidos. Muchos militantes están renunciando, entonces yo no descartaría, como sucedió con el PPD en el año 87, que hoy distintas fuerzas políticas de la centroizquierda puedan buscar una convergencia en un nuevo proyecto político. Un PPD para el siglo XXI que no necesariamente tenga que ser el PPD. -¿Un nuevo partido de centroizquierda? -Hoy existe espacio para un referente nuevo en la centroizquierda, que puede ser un partido que albergue a otros movimientos o personas renunciadas. Hay mucha gente que está renunciando a sus partidos, y esa es gente que no se va a ir para la casa. -¿Cree que los dirigentes y las bases del PPD estén dispuestos a dar este paso? -A veces se abrazan las ideas del partido, y eso pasa en todos los partidos, casi de manera religiosa. Yo creo que los partidos son algo distinto, y cuando no están dando cuenta de la sociedad que quieren representar tienen que estar dispuestos a moverse. -¿Usted ha pensado renunciar al PPD para forma un nuevo referente? -A mí el PPD me sigue interpretando, creo que es una fuerza real y está representado en todo el país. Por eso ha tenido la capacidad de resistir a este momento complejo. Pero sí creo que hay espacio para algo nuevo. La nostalgia por lo que fue el PPD no puede cegarnos. La historia y el aporte del partido ya están escritos. Los desafíos presentes y futuros requieren refundar una fuerza democrática que aglutine al progresismo. -En medio de este debate, ¿le preocupa que al interior del PPD gane la idea de acercarse a dar un giro hacia el centro? -Lo que pasa es que la mirada de crecimiento que está planteada en ese documento no es la mirada de crecimiento de la Sofofa. Es una mirada de un crecimiento sustentable en que la dimensión medioambiental es muy relevante, en que los derechos de los trabajadores son relevantes, en que la calidad del empleo y de los salarios son relevantes. Entonces no estamos hablando simplemente de cifras. -Heraldo Muñoz, a quien usted ha apoyado, criticó el giro a la izquierda del partido. -Yo tuve una conversación con él posterior a esas declaraciones que naturalmente no me gustaron. Puede que el entusiasmo haya decaído un poco de mi parte, pero yo siento que Heraldo Muñoz sigue contando con todos los atributos y las condiciones para preparar a este partido ante los dos desafíos de que hablo: que es construir otro referente mayor, o bien ser un factor de articulación y de unidad muy grande en la centroizquierda. -¿Descarta que Muñoz pueda llevar al PPD a un giro hacia el centro? -Heraldo Muñoz fue nada menos que el canciller del gobierno más transformador en el último medio siglo, por lo tanto a mí me costaría pensar que Heraldo vaya a virar el PPD hacia el centro. -¿Qué representan a su parecer los candidatos Muñoz y Núñez? -El centro y el progresismo hoy aparecen muy difusos en todo el espectro, el PPD no es la excepción. Heraldo y Núñez representan historias y estilos distintos más que una diferencia doctrinaria. -Otro de los debates que se han vuelto a instalar al interior del PPD es el del rol de Girardi... -En esta elección no he visto involucrado particularmente a Girardi. Personas cercanas a él de hecho hoy están en distintas opciones, por lo tanto no creo que Girardi hoy esté actuando como alguien que busca controlar los destinos de la elección. -¿Observa posibles convergencias? -El proceso de convergencias ya empezó. Tenemos una bancada de diputados conformada por el PPD y el PRO, y pese a la disminución numérica ha funcionado con mayor cohesión que cuando solo fue bancada PPD. "La historia y el aporte del partido ya están escritos. Los desafíos presentes y futuros requieren refundar una fuerza democrática que aglutine al progresismo".
"Cuando el progresismo se está fragmentando, lo que se requiere es un partido que aglutine a la centroizquierda progresista. Ese rol debe jugar el PPD, o un nuevo partido.