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"Esta operación abre la puerta a un universo desconocido". La descripción del fiscal brasileño Rodrigo Timoteo de la operación "Câmbio, Desligo" ("Cambio y fuera"), que busca desmantelar una enorme red de lavado de dinero a nivel internacional conducida por cambistas en el mercado negro, fue comparada con los alcances de la investigación del escándalo de corrupción de "Lava Jato", que comenzó a deshilvanarse precisamente con el arresto de un cambista y aún continúa con el arresto de decenas de empresarios y políticos. "Hemos retirado la primera capa, pero hay muchas más", afirmó el fiscal, dejando la puerta abierta a que los sospechosos aporten información "explosiva" acerca de presuntas transacciones ilícitas de compañías y políticos en varios países. El megaoperativo contra la red de lavado de dinero comenzó el jueves con la emisión de órdenes de prisión preventiva contra 43 personas en Brasil -en los estados de Río de Janeiro, São Paulo, Minas Gerais, Río Grande do Sul, Paraná y en Brasilia-, seis órdenes de detención preventiva en Uruguay y Paraguay, cuatro de arresto temporal y 51 mandatos de allanamiento. En total, la policía ha detenido a 33 personas hasta ahora. La operación, que se considera una ramificación de "Lava Jato", busca "desarticular una organización delictiva especializada en la práctica de crímenes financieros y evasión de divisas", señaló la policía, que aseguró que esta "compleja estructura de lavado de dinero transnacional" es acusada por la Fiscalía de Río de Janeiro de haber movido unos US$ 1.600 millones a través de cuentas en 52 países. Los fiscales a cargo del caso afirmaron que pidieron a un tribunal ordenar la confiscación de 7.500 millones de reales (US$ 2.130 millones) en efectivo y bienes de personas vinculadas con la red de lavado de dinero, la mitad para pagar al gobierno la cantidad de dinero movido ilegalmente en las dos últimas décadas y la mitad para multas. La investigación se basa en los testimonios de delación compensada de dos cambistas de dinero, Vinicius Claret y Claudio Barbosa -considerados por la fiscalía como "los cambistas de los cambistas"-, quienes movieron de manera ilegal dinero para el ex gobernador de Río de Janeiro Sérgio Cabral. El ex gobernador cumple varias condenas que suman unos 100 años de prisión por actos de corrupción. Claret y Barbosa fueron arrestados en marzo de 2017 en Uruguay y extraditados a Brasil, donde acordaron colaborar con las autoridades para la revisión de su futura pena, revelando la existencia de un sistema llamado Bank Drop compuesto por 3.000 offshores en 52 países y que realizó transacciones por un valor de US$ 1.600 millones Según el diario O Globo, el principal objetivo de la operación es el ciudadano brasileño Dario Messer, considerado como el intermediario o cambista ( doleiro , en portugués) más influyente del país y cuya captura solicitó Brasil a Paraguay el jueves. De acuerdo con las investigaciones, Messer recibía el 60% de los beneficios de las operaciones, pues era el responsable de aportar recursos y estaba a cargo de la captación de clientes. Messer es allegado al Presidente saliente de Paraguay, Horacio Cartes, y tiene residencia legal en ese país, ya que tramitó la naturalización en 2014. "El Presidente es el primero en decir que ningún ciudadano va a tener trato preferencial", afirmó ayer el ministro del Interior paraguayo, Ariel Martínez, luego de que un juez local diera luz verde a la orden de detención contra el cambista tras la "alerta roja" de Interpol. La investigación se descuelga de las confesiones de dos cambistas vinculados con el ex gobernador de Río Sérgio Cabral, hoy preso.