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Albert Rivera:

La política chilena y el populismo, según el presidente de Ciudadanos

domingo, 29 de abril de 2018

John Muller.
Reportajes
El Mercurio

El líder del partido favorito de las encuestas españolas cuenta que le interesa establecer vínculos con Andrés Velasco, pero también con la coalición gobernante, con la que ve similitudes en materias económicas. Además, explica los postulados que tiene su colectividad.



Albert Rivera (Barcelona, 1978) es el hombre de moda en España. A su alrededor se huele el cambio político. Las encuestas no paran de dar a Ciudadanos, el partido que preside, como el gran favorito para ganar las próximas elecciones gracias a su papel en la crisis constitucional que España vive por culpa de Cataluña. La próxima semana visitará Chile.

-¿Cuáles son las claves del ascenso de Ciudadanos en las encuestas?

-Creo que estamos ante un cambio de ciclo político en España y en Europa. Al final, el viejo socialismo y los partidos conservadores tuvieron sus años de máximo esplendor y fortaleza en España después de la Transición, pero ante los cambios de la globalización y los nuevos retos que tenemos enfrente, se han quedado sin respuestas. Y eso está pasando en España, ha pasado en Italia -con peor suerte por la victoria de los populistas y nacionalistas-, en Francia con mejor suerte con Macron... y está pasando en muchos países donde vemos cómo los viejos partidos se están transformando en nuevas plataformas y nuevos programas. Y el principal eje intelectual y político del debate actual es el del liberalismo frente al populismo.

-Usted dice que "hay que pensar cómo hacer políticas progresistas sin sacrificar la economía". ¿Cómo explicaría su partido a los chilenos?

-Creo que el socialismo del siglo XX aportó parte de lo que hoy conocemos como derechos sociales, pero desde luego que es una ideología que está obsoleta en el siglo XXI. Por lo tanto el liberalismo tiene que tomar el relevo como una ideología que puede aportar progreso social, que puede mejorar el poder adquisitivo de las clases medias, sus pensiones, su educación, etc. Pero demostrando que las políticas básicas del Estado se pueden hacer desde la libertad y desde la cooperación del Estado y las empresas. Es decir, no tenemos que escoger en el siglo XXI entre el Estado y las empresas, se pueden hacer las cosas con cooperación público-privada. Y no se tienen que sacrificar las cuentas públicas, con un exceso de endeudamiento, para hacer política social. Esta política se puede hacer, como hemos hecho ahora, bajando los impuestos a quien menos tiene o intentando tener impuestos moderados que permitan reactivar la economía.

"Ciudadanos es un partido liberal, progresista, constitucionalista y profundamente europeísta, partidario del libre comercio y de la sociedad abierta. Somos un aliado de aquellos que en Chile crean en la libertad, en la economía de mercado y la sociedad del bienestar y también un enemigo de los populismos o de los nacionalismos, que son los principales adversarios de las sociedades abiertas".

-¿Tiene algún socio político en Chile?

-No tenemos ninguno en concreto. No es un aliado oficial, pero sí es verdad que el Ciudadanos que hay en Chile con Andrés Velasco me parece interesante. Voy a reunirme con él porque esa visión que tiene, progresista desde lo social, pero con rigor económico, nos interesa. Hay similitudes con él, pero también en algunas materias económicas las hay con la coalición que ha ganado las elecciones, con el Presidente Piñera y en términos sociales es verdad que podemos coincidir más con los socialdemócratas. Es muy difícil ahora mismo hablar solo de un partido que sea exactamente como nosotros. Pero sí creo que Chile es una sociedad desde el punto de vista económico y social homologable a la europea en muchas cosas, con algunas salvedades.

-¿Cuál es el motivo de su visita?

-Conocí al Presidente Piñera cuando ni siquiera era candidato. Coincidimos en el 80º aniversario de Mario Vargas Llosa. Estuvimos hablando, me causó una magnífica impresión y me extendió una invitación. Lo que no esperaba era poder verle como Presidente. También voy a visitar al Presidente Macri en Argentina. Chile es un país que no conozco y tengo una agenda muy interesante para las 48 horas que voy a estar ahí.

-Y una oportunidad para que quizá los chilenos conozcan al hombre que según las encuestas ganaría las elecciones en España...

-Eso es mucho pronosticar, pero en todo caso me consta que en Chile les preocupa lo que pasa en España. Me sorprende gratamente saber que les interesa nuestro país.

-¿Qué opina de la victoria de la centroderecha en la elección presidencial de diciembre en Chile?

-He estado leyendo y creo que, como le puede acabar ocurriendo a Ciudadanos en España, en las victorias electorales hay parte de aciertos y parte de errores de los demás. El último gobierno de Bachelet se escoró en algunos temas a la izquierda en términos económicos, con subidas de impuestos, y eso puede haber hecho que la centroderecha aglutinara fuerzas para un cambio proponiendo una política económica más abierta. La lectura económica es una, pero la política también son ciclos. Los que saben de política dicen que los gobiernos más que ganarlos desde la oposición, se pierden desde el gobierno. No me quiero aventurar mucho, pero hay algo de eso. De pérdida de credibilidad de la alianza de Bachelet y de cierta convulsión en la izquierda que ha hecho que la gente vaya a buscar refugio en el centroderecha y en la seguridad económica.

-¿Se dice que Chile es un país muy desigual económicamente, pero los chilenos no votaron por los candidatos igualitaristas? ¿Se ha exagerado la importancia del discurso de la desigualdad?

-Hay indicadores objetivos que constatan la desigualdad. A veces sucede que en una sociedad, durante un tiempo determinado, se concentra la riqueza en una parte de la sociedad. Pero lo importante en un país democrático fuerte es su clase media. A Piñera le escuché mucho en la campaña hablar de la clase media. Es fundamental que un país no se olvide de la desigualdad, de aquellos que no tienen un hogar, de los que no pueden pagar la educación, pero nunca olvidando que quien acaba pagando eso es la clase media. El discurso de Piñera es muy similar al nuestro en esto: la clase media es el pilar económico de un país. Está bien que ayudemos a quien no llega, pero sin olvidarnos que es la clase media la que siempre paga y a veces nunca recibe.La mejor receta para mantener la igualdad de oportunidades, es que todo el mundo pueda acceder a la clase media. En Europa hemos visto cómo Syriza en Grecia o Melenchon en Francia han puesto el énfasis en la desigualdad, pero han dado la espalda a la mayoría de clase media, que es el verdadero éxito de un país. No hay que obsesionarse solo con la desigualdad, pero sí con que la clase media se amplíe y crezca, más cuando las políticas populistas son las que realmente provocan desigualdad porque crean bolsas permanentes de miseria.

-¿Qué está haciendo su partido por aliviar la situación en Venezuela?

-Estoy en contacto permanente con ellos. Fui a Venezuela, pude ver a algunos líderes a otros no me dejaron verlos. La última cosa que ha hecho Ciudadanos ha sido aprobar una resolución en el Parlamento español para que no se reconozca el resultado electoral del fraude que va a perpetrar Maduro. No es una elección, es un fraude donde no participa la oposición democrática. Y por otro lado, le hemos pedido al gobierno que inicie las sanciones concretas a líderes chavistas congelando sus activos financieros en España. No tiene sentido que España no actúe en ese sentido.

-¿Qué le ha parecido el encarcelamiento de Lula en Brasil?

-Bueno, el encarcelamiento de un Presidente es un hecho excepcional...

-En América Latina hoy hay 18 ex mandatarios procesados o presos...

-... Bueno, visto desde Europa es excepcional. Lo que me sorprende es la doble vara de medir de algunos. Me ha sorprendido que haya algunos españoles que cierren filas con Lula en términos políticos si hay casos comprobados que le afectan y ha sido juzgado...

-En Chile ha pasado lo mismo...

-Con toda la prudencia, y visto desde la distancia, reconozco que sorprende ver que algunos cierren filas en función de la ideología del condenado y no en función de los hechos. Son casos de corrupción que no solo afecta a Lula, sino a otros partidos, pero también ha pasado esto en España. Hemos visto a socialistas y populares en los banquillos. La corrupción no tiene ideología y no puede parecerte aceptable cuando afecta a uno que piensa parecido a ti.

-¿El populismo está retrocediendo en América Latina o no?

-Tengo la sensación de que sí, pero conserva mucha fuerza todavía. En el caso de Argentina, Macri ha ganado, le ha ido bien en las legislativas, pero ahí sigue el peronismo, debajo de todo lo que toques en el país. En otros países, Venezuela por supuesto, hemos pasado del populismo a la tiranía directamente y en algunos países la ideología bolivariana sigue existiendo. Ahora, hay que reconocer que si ves la foto del continente de hace seis u ocho años, la foto es mejor ahora. La prueba es que voy a visitar a dos presidentes pues que no son populistas, que son más o menos liberales, que son partidarios de las relaciones comerciales con otros países, en fin, dos exponentes de la victoria de la democracia liberal frente al populismo. Con todos los matices que se quieran poner, hay esperanzas.

"Somos un aliado de aquellos que en Chile crean en la libertad, en la economía de mercado y la sociedad del bienestar".

"Las políticas populistas son las que realmente provocan desigualdad porque crean bolsas permanentes de miseria".

"La clase media es el pilar económico de un país. Está bien que ayudemos a quien no llega, pero sin olvidarnos que es la clase media la que siempre paga y a veces nunca recibe".

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