Fondos Mutuos
E n Francia ya existen empresas especializadas en hacer conversiones que permiten a vehículos de cierta edad dejar de funcionar con motores de combustión interna y, en cambio, hacerlo con motores eléctricos. Así lo explica en una nota el portal francés Automobile-propre, que agregó que la compañía Brouzils Auto ya ha desarrollado un primer automóvil funcional denominado ElectroCox y concebido a partir de un Volkswagen Escarabajo. Según explicó a la publicación el fundador de la empresa Brouzils Auto, Jeremy Cantin, el prototipo fue completado hace un año para participar en el evento Vendeé Energie Tour y es el resultado de 2 años de estudio y 9 meses de trabajo. El ElectroCox nació como un sedán Volkswagen y su transformación a vehículo eléctrico supuso un incremento de 70 kilos en su peso total. En términos de rendimiento, las cifras de potencia son similares: 53 hp para el modelo de serie y 50 hp para el eléctrico. El ElectroCox usa una batería de ión-litio que genera 22 kWh. Según Cantin, "ahora mismo, el auto ofrece 150 kilómetros de autonomía en uso normal y podemos mejorarlo para llegar a niveles de 200-250 kilómetros". "Creo que dentro de las federaciones que ahora mismo representan a los pequeños talleres mecánicos de Francia, debemos incluir artesanos que en el futuro hagan conversiones a vehículos eléctricos con el mismo estatus que ahora se aplica a quienes hacen conversiones a sistemas de gas natural", agregó Cantin. En opinión del técnico francés, "la conversión no debe ser onerosa y será menos onerosa a medida que se haga más común. Ya hay una unificación técnica en Europa que determinará la normativa legal que tendrán que respetar quienes hagan estas conversiones, pero todavía hay que establecer un marco legal". En los últimos años, diversos técnicos en países como Alemania, Suecia y Gran Bretaña han venido proponiendo la reconversión de autos de combustión interna para que se muevan con electricidad. En principio, el costo de esta conversión apunta a que esto solo interesaría a quienes en el futuro quieran seguir manejando vehículos clásicos o de interés especial, cuando estos ya no puedan cumplir las normas ambientales cada vez más exigentes.