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La importancia de la autonomía

martes, 17 de abril de 2018

Por neva milicic, psicóloga
Escuela para padres
El Mercurio




La autonomía se define como la capacidad de las personas de actuar en forma independiente y según su propio criterio. Se piensa que es deseable que a medida que los niños crezcan, vayan logrando mayores niveles de autonomía. Tener autonomía favorece el desarrollo de un proyecto de vida propio, la fijación de metas, la capacidad de tomar decisiones y esforzarse en lograr las metas porque son propias.

Un estudio realizado por la Unicef en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) entrevistó a una muestra de 1.600 estudiantes chilenos y concluyó que nuestro sistema escolar forma estudiantes con poca capacidad de ser autónomos. Adicionalmente, en el informe de los investigadores Daniel Contreras y Jorge Castillo, "El papel de la educación en la formación del bienestar subjetivo para el desarrollo humano", se plantea que el sistema educativo en Chile está más orientado a la adquisición de conocimientos que a dar una formación integral. La prueba Pisa del año 2015 lo refleja: entre los latinoamericanos, los estudiantes chilenos son los menos satisfechos con sus vidas.

En junio de 2011, en su columna del Diario El País, la reconocida escritora española Elvira Lindo afirmaba: "La mala enseñanza no solo nos hace perder el tiempo, sino que nos roba felicidad futura". Y sin duda nos marca un camino, que define lo que somos y de lo que no podremos disfrutar. Ella se quejaba de cómo no solo no lograron inculcarle el gusto por la educación física y las manualidades, sino que más bien se las hicieron vivir como una situación aversiva.

Un elemento esencial en la autonomía es la capacidad de tomar buenas decisiones. Es decir, mirar toda la gama de alternativas y elegir la mejor respuesta posible después de barajar las ventajas y desventajas.

Cuando los padres o los profesores hacen la mayor parte de las elecciones, no solo no favorecen la autonomía, sino que mantienen a los niños infantilizados y con poca confianza en su capacidad de decidir. La falta de autonomía hace a las personas muy dependientes de lo que otros opinen, lo que los deja en una posición vulnerable.

Favorecer crecientes niveles de autonomía es una tarea del desarrollo que no puede ser obviada. Ciertamente es más fácil decidir por los niños que tomarse el tiempo para enseñarles a decidir. ¦

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