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Si bien el jueves se conoció que el Presidente Trump había pedido a sus asesores analizar el ingreso de EE.UU. al Acuerdo Transpacífico (TPP), dejando atrás una de sus promesas de campaña, el mismo Mandatario aclaró a través de Twitter que su interés en el pacto está sometido a condiciones. "Solo ingresaría al TPP si el acuerdo fuera sustancialmente mejor al acuerdo ofrecido al Presidente Obama", tuiteó Trump, y añadió que su país ya tiene acuerdos bilaterales con seis de los 11 países del TPP. El mensaje provocó resistencia en los miembros del tratado, que fue aprobado tras la suspensión de 20 disposiciones impulsadas por EE.UU., principalmente relativas a la propiedad intelectual. Interés y cautela En Chile, la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores (Direcon) señaló que "vemos con buenos ojos esta señal de apertura al libre comercio", pero aclaró que "no ha habido ninguna comunicación formal con el gobierno de EE.UU. al respecto", y recordó que cualquier solicitud de ingreso de un nuevo país debe ser evaluada por todos los actuales miembros. Japón, en voz de su vocero de gobierno, Yoshihide Suga, comparó el TTP con una "delicada obra de cristalería", debido a que "sacarle una parte y renegociar sería extremadamente difícil". El ministro de Comercio Internacional de Industria de Malasia, Mustapa Mohamed, también calificó una renegociación de "difícil". El primer ministro de Australia destacó como positivo el interés del Mandatario estadounidense, pero su ministro de Comercio, Steve Ciobo, aclaró que el TPP no debe ser renegociado solo para apaciguar a Donald Trump. La primera ministra de Nueva Zelandia, Jacinda Ardern, también recalcó las dificultades para incorporar a EE.UU. Seguiría la escalada El interés de la administración Trump por el TPP ha sido visto como una forma de contener a China, con la cual su disputa comercial parece que no declinará. El Presidente estaría buscando medidas para aumentar la presión sobre Beijing. Entre estas -que podrían ser anunciadas la próxima semana- estaría un listado detallado de las importaciones por un valor de US$ 100 mil millones adicionales que serían sometidas a nuevos aranceles, y limitaciones a la inversión en productos de alta tecnología.