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Los potros Atrevío y Voy y Vuelvo, del criadero Casas de Bucalemu, se cansaron de atajar toros en el Clasificatorio Zona Norte, disputado en Batuco. No solo lograron la clasificación a Rancagua conducidos por los hermanos Juan Pablo y Felipe González, sino que pasaron directo a la final del 70° Campeonato Nacional de Rodeo.
Los hermanos González son hijos del multicampeón de la rienda Ricardo González, quien en 2001 protagonizó, junto a su hermano Pedro, una vibrante final con el público de pie en la medialuna hasta obtener el vicecampeonato.
Partieron anotando 22 puntos en la Serie Potros con Atrevío y Voy y Vuelvo y después ganaron el clasificatorio tras anotar 42 puntos buenos, con lo que rasguñaron el récord de puntaje en un clasificatorio.
Los González completaron los potros con el segundo lugar que consiguieron en el rodeo del Club Angostura, en diciembre de 2017, en el que ya destacaban las virtudes de Atrevío y Voy y Vuelvo, dos propios hermanos, muy parejos, hijos de Aromo en la Alambra.
En Batuco, los parciales fueron de 11+11+9+11.
Juan Pablo González ya tiene experiencia en esta clase de triunfos, ya que esta fue la segunda vez que gana un clasificatorio. Antes lo hizo con Diego Ordóñez, en Nos. Haciendo collera con su hermano, fue la primera vez.
"El puntaje tan alto se dio no más, la intención no era romper el récord. Lo importante era clasificar y, después vino el cupo directo a la final", señala Juan Pablo.
"Teníamos fe que podíamos andar bien, y la idea es seguir con esa misma confianza y optimismo para aspirar a algo mayor", dice.
A Juan Pablo le queda una collera por clasificar. Es la de Zorzalero con Poncho al Hombro, haciendo dupla con Diego Ordóñez, que ya tentará suerte en el repechaje de Melipilla; también a su padre Ricardo González con Cristóbal Peñafiel les queda buscar el pase a Rancagua con Grito y Plata y Chambreado.
La idea de Casa de Bucalemu, por supuesto, es tratar de cumplir la tarea y llegar con el equipo completo.