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La Ley de Etiquetado de Alimentos está logrando un cambio en los chilenos, de acuerdo al segundo estudio Chile Come Sano. El 68% de los 1.009 padres y madres de niños menores de 18 años encuestados de todo el país reconoció haber modificado el consumo de ciertos alimentos debido a la Ley de Etiquetado. Si bien este cambio es transversal, se concentra más entre hombres (72% vs. 66% de mujeres), en regiones (74% vs. 60% de Santiago), entre personas de 45 a 54 años (77%) y de grupo socioeconómico alto (75% ABC1 vs. 66% C3/D). Los ingredientes que más se han restringido son el azúcar (80%), las bebidas azucaradas (77%) y la comida chatarra (70%), "Estamos viendo que en los últimos cinco años la alimentación se ha vuelto un tema muy relevante para la sociedad y está surgiendo con fuerza el concepto de alimentarse con nutrientes que le hagan bien al organismo, más que comer solo para saciar el hambre", analiza Catalina Correia, directora de Marketing de GfK Adimark, que realizó la encuesta junto al supermercado Jumbo en el marco de su Programa Come Sano. Así lo demuestra el hecho que el 76% de los padres dice preocuparse de que sus hijos lleven colaciones saludables al colegio, motivados principalmente por "mejorar su calidad de vida" (42%) y haber tomado "conciencia de lo importante de alimentarse sanamente" (37%). Solo en tercer lugar está "mantenerlos con un peso adecuado" (11%). "Esto refleja que alimentarse sano no es una reacción a un problema de salud, sino una opción que se asocia a bienestar", enfatiza Correia. Opciones naturales Para los padres la colación saludable debe tener alimentos naturales (67%,) con poca azúcar (56%), pocas grasas (43) y pocas calorías (35%). Sin embargo, no todos cumplen con estos requerimientos, argumentando que tienen poca plata (31%), poco tiempo (27%) o que les cuesta organizarse (17%). A juicio de Correia las dos primeras barreras no tienen asidero. "Las personas tienden asociar 'lo saludable' con alimentos especiales, sin gluten, sin lactosa o light , cuando en realidad se trata de cosas que están a mano, como frutas, lácteos o cereales". Coincide Paolo Castro, presidente del Colegio de Nutricionistas, quien señala que "una fruta de la estación es más barata que una bolsa de snacks, y una cajita de leche vale menos que una bebida. Además, planificar colaciones para la semana permite ahorrar, tanto si se compran hechas como si se preparan en casa". Una colación, agrega el especialista, "puede ser medio sándwich, una fruta y un agua saborizada, para comer a lo largo de la jornada. Es un error darles a los niños una colación para cada recreo".