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Desde Londres Regresa histórico sello

Bisnieto del fundador relanza editorial Nascimento

domingo, 18 de febrero de 2018

Pedro Pablo Guerrero
Revista de Libros
El Mercurio

Pablo Farba George-Nascimento planifica el inminente desembarco del sello que publicó a Neruda, Parra y Gabriela Mistral.



"¿Nascimento? ¡Mi primer editor!", exclamó Nicanor Parra con las manos juntas, como si rezara, cuando ese hombre de 49 años y acento argentino se presentó en su casa de Las Cruces, el día de su último cumpleaños, invitado por Tololo. "Me bajaron escalofríos por la espalda. Esos mismos ojos que me estaban escarbando habían visto a mi bisabuelo, que yo no alcancé a conocer", recuerda desde Londres, al teléfono, Pablo Farba George-Nascimento, hijo de Ximena y nieto de Carlos Lorenzo, heredero de la editorial desde 1966, a la muerte de su fundador, el portugués Carlos George-Nascimento.

Llegado a Chile en 1905, hijo de un ballenero y nacido en Corvo, la isla más pequeña de las Azores, Carlos adquirió en 1917 la librería del Paseo Ahumada que había pertenecido a un tío paterno, expandió el negocio al rubro editorial y, en menos de 50 años, formó un catálogo cercano a los seis mil títulos, incluidas obras clave, como Desolación , de Gabriela Mistral; Residencia en la tierra , de Neruda, y la Historia de Chile , de Francisco Antonio Encina, además de hacer famoso el sello por su elegancia tipográfica y sus audaces portadas, como la que Mauricio Amster diseñó para Hijo de ladrón , según recuerda Felipe Reyes en su premiada biografía Nascimento. El editor de los chilenos (Ventana Abierta, 2014).

Pablo Farba nació en 1967, al año siguiente de la muerte de su bisabuelo, "un europeo muy reservado que le dedicó toda su vida al trabajo, y se concedía solo los almuerzos del sábado en la casa de sus hijos, luego de asistir a misa por las mañanas", dice su bisnieto. Carlos Lorenzo era, en cambio, un bohemio generoso, histriónico y enamoradizo, que "bailaba tango con una copa en la cabeza y tenía una voz de barítono que hacía vibrar el suelo".

A los cinco años, Pablo fue testigo del arresto de su madre, enviada al Estadio Nacional. El exilio los llevó, primero, a Roma y, desde 1976, a Londres. En todo caso, nunca perdió sus lazos con Sudamérica: siguió visitando Buenos Aires, ciudad en la que se quedó su padre, y Santiago, adonde lo esperaba su abuelo editor.

Licenciado en Informática y Lingüística en la University of London, Pablo renunció a pasar el resto de su vida delante de un computador. Trabajó en turismo, viajó por el mundo y hoy se dedica a producir espectáculos y programar festivales con artistas de la talla de Joao Gilberto, Ute Lemper y Lou Reed.

"Hay muchas similitudes entre la industria discográfica y la del libro", asegura. "Sufren de los mismos males y están mutando debido a las mismas razones. Pero hay algo a lo cual no se le puede ganar: el cara a cara, la música en directo, eso no lo vas a sustituir nunca, ni con internet ni con nada. Yo planeo usar mi experiencia y mi red para difundir lo que vamos a hacer. Quiero que Nascimento sea una experiencia en vivo".

En 2015, Pablo vino a Santiago y registró Nascimento como una Sociedad por Acciones (SpA). Desde entonces es el director de la empresa que su familia había cerrado en 1986. Nadie se interesó en refundarla antes, salvo el intento que hizo Ximena George-Nascimento tras su regreso a Chile, en 1995, cuando reabrió la librería en avenida Providencia. "En mi opinión, no era lo que se debía hacer", cree su hijo. "No somos comerciantes, sino una familia que se dedicó a darles salida a grandes escritores y artistas, a través de una curatoría bien hecha, basada en el amor por la cultura".

Editores chilenos le dijeron que no podía dejar morir este legado cultural. Lo mismo sucedió en Gran Bretaña. Un profesional del libro se lo expuso de la siguiente manera: "Entre tus manos hay un Rolls Royce de oro. Hace años que está abandonado. Vas a tener que restaurarlo, pero una vez que esté listo, va a resplandecer nuevamente". Con más distancia, Pablo Farba se preguntó: "¿Es un Rolls Royce o es un barco ballenero lleno de hoyos en su quilla? Este fue el momento cuando decidí reflotar la antigua editorial transoceánica y marinera. Lo único que había que lograr era conseguir fondos y lidiar con las complejidades que esto exige. Para la cultura, no existe un camino llano".

En Chile formó equipo con el editor Pablo Mendoza y el abogado Juan Cristóbal Sotomayor. "Estamos en la fase de buscar alianzas con empresas complementarias a nuestro negocio", adelanta. "Quiero que Nascimento continúe siendo pionera. Será una propuesta innovadora y original que no estará dedicada exclusivamente al libro".

A su juicio, el catálogo que armó Carlos George-Nascimento fue muy puro, sin prioridades comerciales, dándole gran cabida a la poesía, por ejemplo. "Mi bisabuelo fue alguien que nunca se preocupó mucho del dinero, porque, claro, al año siguiente de haber comprado la imprenta publicó Veinte poemas de amor y una canción desesperada . Partió con el pie derecho. Pero seamos claros, hoy en día esto tiene que funcionar a nivel económico. Sin dinero no hay nada".

Cuando su bisabuelo fundó Nascimento había pocas editoriales en Chile. Ahora existen más de cien. ¿Qué marcará la diferencia? "Nascimento va a tener varias diferencias, porque yo no pretendo ser solamente un editor", responde Farba. "Continuaré siendo productor de espectáculos. Es una de las tantas variables que voy a agregar a la operación. Quizás sea al revés: estoy añadiendo una editorial a mi productora".

¿Se puede dirigir una editorial desde otro continente? "Absolutamente", contesta. "Es más, casi te diría que es fundamental tener los dedos en muchas tortas, como dicen en Inglaterra. Londres es un gran foro de culturas, una megatertulia, y no es necesario añadir que, además, las finanzas del planeta se manejan desde esta ciudad. Estamos proponiendo un modelo que abarque más culturas, que se parezca a la familia. Lo que seleccionemos debe insertarse en la realidad mundial. El tema migratorio es uno de los que más me interesa, no solo por mi propia historia, sino porque viajar y contactarse con otras culturas es lo que te empapa de experiencia la vida, como los libros. Quise curar una serie de 'Chile en el mundo y el mundo en Chile'. Los primeros títulos tratan este tema en especial".

Pablo Farba George-Nascimento tiene un plan de negocios inicial centrado en la reedición de títulos del catálogo antiguo; no necesariamente los más famosos, sino "joyas desconocidas que nunca alcanzaron toda la difusión y valoración merecidas", como El viento de los reinos (1967), de Efraín Barquero, y Crónicas de India (1983), de Francisco Coloane. En una segunda etapa se propone editar a nuevos talentos: "Me encantaría descubrir otros dos premios Nobel, pero hay que ser realista. La lengua española tiene 11 premios Nobel. Dos salieron de Nascimento y habrían sido tres si lo hubiera ganado Nicanor".
 
"Quiero que Nascimento continúe siendo pionera. Será una propuesta que no estará dedicada exclusivamente al libro".

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