Fondos Mutuos
En algún momento de la conversación se llega al mismo punto. Antonio Walker es visto como uno de los suyos por los dirigentes agrícolas. Punto a favor del ministro de Agricultura nombrado por el Presidente electo Sebastián Piñera. Se valora su paso como presidente de Fedefruta y su conocimiento de la actividad agrícola. Las expectativas son altas. Sin embargo, más allá de las palmadas en la espalda, el empresario frutícola curicano no la tendrá fácil cuando asuma en marzo la dirección de Teatinos 40. Luego de que el dólar tuviera casi tres años de alto valor, a Walker le tocará administrar el Minagri con una divisa a la baja. El golpe ya se está sintiendo en los cultivos anuales, especialmente en el trigo, que suma a la caída de la moneda norteamericana un ciclo de bajos precios internacionales. "Es fundamental un nivel de dólar que sustente la actividad, en esto el Ministerio de Agricultura puede influir en los diferentes estamentos de tal manera de que se puedan tomar las medidas acordes a un país exportador", resume Mario Pablo Silva, presidente Vinos de Chile. Las cabezas gremiales también temen por el desenlace que pueda tener la Reforma al Código de Aguas y por la violencia que no da visos de amainar en La Araucanía. Antonio Walker también tendrá que dar peleas en la implementación a nivel regional de las políticas de ordenamiento territorial que se diseñaron el año pasado. Además deberá enfrentar las reiteradas peticiones de aumentos en los presupuestos del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y del Fondo de Promoción de Exportaciones Silvoagropecuarias. Eso sin olvidar las demandas particulares de los diferentes rubros y zonas del país. A continuación, una radiografía de cuáles son las principales demandas que Antonio Walker encontrará en su escritorio del Minagri el 11 de marzo.