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Escuelas de Estación Central y Quilicura tienen hasta 60% de matrícula extranjera:

Profesores haitianos se vuelven indispensables en colegios con un alto número de niños inmigrantes

lunes, 25 de septiembre de 2017

JANINA MARCANO
Educación
El Mercurio

La barrera del idioma que sufre gran parte de estos alumnos reduce su proceso de aprendizaje y fomenta la exclusión, según directivos de las escuelas y las municipalidades que los acogen. Hasta ahora, aseguran, no han recibido propuestas del Ministerio de Educación para superar los desafíos y piden: "No nos dejen solos".



En la Escuela Unión Latinoamericana de Estación Central, la profesora de sexto básico está explicando rotación y traslación, pero los alumnos haitianos no están entendiendo. Entonces, el director llama a Silvestre Balin (36), haitiano licenciado en educación y residente en Chile desde hace dos años, quien entra a la sala y traduce el contenido en créole.

"Nos vimos en la necesidad de comunicarnos con los apoderados y hacer que los niños comprendieran las clases. Antes de contratar a Silvestre, usábamos a los estudiantes como traductores", cuenta Luis Bravo, director del colegio, donde el 60% de los alumnos son extranjeros y la mitad de ellos de sangre haitiana. En el tercero básico, por ejemplo, hay más haitianos que chilenos. Por eso, hace dos meses que el director contrató a Balin como facilitador intercultural, y así como él, otras autoridades están replicando esta nueva figura que, según indican, resulta indispensable en los colegios con gran porcentaje de alumnos de ese país.

Según datos del Ministerio de Educación, hay 44.379 estudiantes extranjeros inscritos en la educación municipal del sistema escolar chileno, lo refleja un aumento del 137% respecto de 2015, cuando la cifra era 18.700.

En el caso del Colegio San Alberto, también de Estación Central, la cifra de migrantes se duplicó en un año, siendo los haitianos el 55% de ellos. Por eso su director, Germán Parra, buscó hace dos meses al profesor Jonas Bazile (36).

"Traduzco guías al créole y en la tardes enseño español a los alumnos haitianos. Cuando ellos manejan el idioma se sienten seguros y no tienen miedo", dice Bazile, oriundo de Puerto Príncipe.

Salvavidas

El director de la escuela asegura que se encuentra ubicando a un segundo facilitador "ante las estimaciones de que siga aumentando la matrícula haitiana". Según datos de esa municipalidad, los niños de Haití son el segundo grupo entre los estudiantes extranjeros a nivel comunal después de los peruanos.Actualmente, el Ministerio de Educación (Mineduc) no cuenta con cifras de facilitadores haitianos, pero desde allí reconocen que su incorporación en los colegios es una acción prioritaria que están implementando los municipios.

El director de la escuela María Luisa Sepúlveda de Quilicura, Jorge Flores (36), dice que con el aumento en la cantidad de alumnos haitianos -66% en un año- los profesores le manifestaron frustración al no poder enseñar con claridad a quienes no hablaban español. Macarena Leiva (36), docente tutor del primero básico del plantel, cuenta que además surgían situaciones de agresividad entre alumnos haitianos y chilenos. Cuando llegó Jeff Jeudi (26) -haitiano ingeniero en informática que ahora cumple funciones como eje integrador- la situación mejoró, asegura. Con su ayuda, explica Leiva, ha logrado rescatar la convivencia y la capacidad de lectura de los haitianos.

"No existe una política pública enfocada en ellos. De hecho, es la gran deuda que existe", agrega el director de la escuela.

"Valoramos la iniciativa como un salvavidas y entendemos que ha sido la forma que han encontrado los colegios para arreglárselas, pero es muy insuficiente para efectos del ejercicio de la educación", dice sobre los facilitadores, María Josefina Palma, coordinadora nacional de Educación e Interculturalidad del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM). Y agrega: "Es urgente una política pública que se haga cargo de quienes están en el sistema educativo y no pueden ser evaluados igual que sus pares porque no participan ciento por ciento del aprendizaje".

Otros desafíos

Andrés Soffia, coordinador de la Unidad de Inclusión del Mineduc, dice que "todas las propuestas de inclusión están orientadas sin distinciones de origen". Añade que los estudiantes cuya lengua materna no sea el español cuentan con la posibilidad de ser evaluados en el último trimestre del año escolar.

Los retos también se elevan a nivel curricular, explica Christián Muñoz, jefe técnico de Educación de la Municipalidad de Quilicura. Esto, porque la estructura educativa de otros países guarda sus diferencias con la de Chile. "Estamos planificando estrategias propias de nivelación, como instrumentos en créole para verificar el nivel educativo que traen los alumnos", dice. Sobre este punto, asegura que las iniciativas han surgido de las escuelas y sin el apoyo estatal.

"El ministerio nos llama para que le digamos cómo lo estamos haciendo. Y yo les digo que no nos dejen solos, que el hecho de que vayamos más adelantados no quiere decir que no los necesitemos. Ellos son los que deberían guiarnos", agrega.

Para 2018, dice Muñoz, se espera que cada colegio de Quilicura tenga un facilitador haitiano.

Para el director del colegio Unión Latinoamericana, entre los mayores desafíos que enfrenta su escuela está la adaptación del currículum a la multiculturalidad.

Las diferencias de vocabulario entre países, explica, afectan la comprensión lectora y finalmente los resultados Simce del plantel. "El ministerio no nos ha entregado herramientas claras y siempre van atrás de lo que nosotros estamos haciendo" comenta Bravo.

Desde el Mineduc indican que "prontamente se enviará al sistema educacional las primeras orientaciones para la incorporación de un enfoque inclusivo en el trabajo educativo con estudiantes extranjeros".

Para Palma, del SJM, el Gobierno debe implementar una política de enseñanza del español como segunda lengua y una actualización al currículum escolar con enfoque multicultural.

"Si creemos que el niño es un buzón receptor, podríamos pensar que funciona la figura del traductor o facilitador, pero el proceso de aprendizaje va mucho más allá. Se debe entender que la lengua es una forma de configuración de la persona en el mundo", puntualiza.

137%
aumentó entre 2015 y 2017 el número de estudiantes extranjeros inscritos en la educación municipal del sistema escolar chileno.

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