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Casi equiparan a los de madres que no lo hacen:

Los nacidos vivos de mujeres que trabajan aumentaron 80% entre 1999 y 2015

sábado, 26 de agosto de 2017

Judith Herrera C.
Nacional
El Mercurio

En cambio, en el mismo período las dueñas de casa que son madres se redujeron en 25% y las estudiantes en 2%.



Drásticos cambios respecto del rol de las mujeres en la sociedad se están constatando en Chile, pues cada vez son más las que deciden postergar la maternidad o que complementan su vida maternal con la laboral.

En esta última área, las Estadísticas Vitales del Instituto Nacional de Estadísticas registran un incremento relevante: entre 1999 y 2015, en el caso de los niños nacidos vivos de las madres en condición activa-profesional, hubo un aumento de 80%, al pasar de 66.799 a 120.245. Con ello, casi equiparan a los hijos de madres que no trabajan, que en 2015 llegaron a 122.389.

Menos dueñas de casa

Según los antecedentes de la institución, un panorama diferente es el de las mujeres inactivas laboralmente, ya que los nacidos vivos en este caso bajaron de 183.875 en 1999 a 122.389; es decir, una disminución de 33%.

Los datos del INE reflejan que entre 2009 y 2015 la reducción más llamativa se encuentra en las dueñas de casa, donde los nacimientos de niños vivos se redujeron de 132.661 a 99.507. En el caso de las estudiantes, estos bajaron de 23.250 a 22.839 nacidos con vida.

"Las mujeres chilenas hoy están planificando su maternidad, y eso está permitiendo que puedan desarrollarse laboralmente, lo que puede ser bueno en el caso de la baja de fecundidad: que las mujeres que trabajan están optando por la maternidad", explica Claudia Dides, directora ejecutiva de la Corporación Miles.

Así, al analizar la evolución de los datos entre 2009 y 2015 se encuentran las actividades donde más creció el número de madres: en los trabajos técnicos o profesionales hubo un aumento de 72% (de 8.664 a 14.902), en las ocupaciones de montajes y operativas fue de 67% (de 335 a 560) y en las profesionales científicas e intelectuales llegó a 58% (de 26.031 a 41.150).

Para Carolina Pezoa, psicóloga de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. Central, además de los aspectos positivos que inciden en la incursión de estas madres al mercado laboral, también se encuentran las necesidades económicas: "Es el costo de mantener y solventar la educación y la vida de los hijos. La mujer dueña de casa con menos redes finalmente tiene que insertarse laboralmente".

Añade que las mujeres más activas están viviendo esta nueva configuración, que "hace compatible trabajar y tener familias, lo que también se permite por una adaptación del mismo mundo del trabajo".

Problemáticas

En este ámbito, uno de los problemas que persisten en el tiempo es la dificultad de la inserción laboral femenina.

Un estudio elaborado en 2015 por el entonces Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) planteó que "se exige a las mujeres simultáneamente una alta disposición a dedicarse al trabajo sin interferencias, desempeñar prácticamente la totalidad del trabajo doméstico y, además, responder a las exigencias familiares en el espacio afectivo".

Julieta Palma, académica de Sociología de la U. Alberto Hurtado, explica que "hay un aumento sistemático a partir de los 90: por un lado, las mujeres están trabajando más, pero por otro, en el ámbito familiar y doméstico sigue existiendo una distribución desigual en el trabajo doméstico".

Estos factores han impactado en la implementación de políticas públicas que tienen como objetivo ayudar y fortalecer el área de mujeres que tienen una familia y que también trabajan. Según el estudio del Sernam, entre 1991 y 2015 se han desarrollado cerca de 17 programas orientados a promover la autonomía y el empleo de las mujeres.

"Si tienes políticas como el pre o posnatal, o jardines infantiles, ayuda a que las mujeres se sientan más seguras de que el Estado va a garantizar la maternidad", afirma Dides.

Políticas
Según información del Sernam, entre 1991 y 2015 se han desarrollado cerca de 17 programas orientados a promover la autonomía y el empleo de las mujeres.

120.245

niños nacidos vivos de madres activas laboralmente hubo en 2015, un alza de 80% en comparación a 1999, cuando fueron 66.799.

33%

disminuyeron los hijos nacidos vivos de madres inactivas laboralmente entre 1999 y 2015. La cifra cayó de 183.875 a 122.389.

25%

se redujeron las madres dueñas de casa entre 2009 y 2015: el número de nacidos vivos en esa condición varió en el período de 132.661 a 99.507.

22.363

de los niños nacidos vivos en 2015 fueron hijos de mujeres que trabajaban en actividades de ventas en locales y en servicios, cifra que subió un 11% respecto de 2009, cuando fueron 20.160 niños.

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