Fondos Mutuos
¿Sabe realmente una madre o un padre que cuando le está comprando a su hijo una polera o un traje de baño O"Neill, el producto no es legítimo, sino que una copia del original?
Así, el representante de la marca estadounidense en Chile, Alfredo Waugh, grafica el "engaño" al que, a su juicio, están expuestos los consumidores, sobre todo en vísperas de Navidad.
"Las multitiendas tienen una responsabilidad, porque amparan a quien con una apariencia de legalidad engaña al consumidor en cuanto al origen de los productos", dice enfático Waugh.
El abogado presentó un recurso de apelación ante el Departamento de Propiedad Industrial para que O"Neill Inc. sea el titular de la marca en el país.
Y es que desde hace más de 15 años es una marca registrada en Chile, pero su titular es el empresario local Jorge Halabí.
La compañía californiana de ropa deportiva orientada a las actividades de mar y acuáticas fue fundada en 1952 por Jack O"Neill.
Fue este surfista quien creó el primer traje de neoprén como una manera de establecer una barrera contra el frío entre el cuerpo del surfista y el océano.
Algo que Halabí desconoce, según Waugh. El abogado está apelando al Pacto de París sobre Protección de Propiedad Industrial, al cual Chile está adherido. Éste señala que si la marca ha sido obtenida de mala fe no prescribe la solicitud de reclamación. Halabí, por su parte, ha sostenido que la cosa ya fue juzgada.
"(Las multitiendas) están en posición de saber el origen de los productos que venden. No me pueden decir que no saben el origen de los productos O"Neill en Chile", afirmó el abogado.
Además, recalcó la negativa imagen que deja el país en este ámbito a nivel internacional. Sobre todo considerando que uno de los capítulos que requirieron mayor discusión en las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos fue el de propiedad industrial.
"Es inconcebible que el sistema judicial tome partido por quien ha explotado nuestros diseños, nuestra comercialización, nuestra voluntad e incluso nuestro nombre de familia", dijo a este medio Pat O"Neill, hijo del fundador de la compañía.
Pero este no es el único caso que hay. Similar fue lo que vivió Calvin Klein en el país. Pero en su caso existían dos inscripciones paralelas y ambas funcionaban. Finalmente, el conflicto fue solucionado en favor de la multinacional.
Otro caso en el que también se estaría engañando a los consumidores es el que involucra a la marca Oakley. En el país se venden poleras, trajes de baños, entre otros productos de vestir deportivo, siendo que la compañía multinacional se dedica sólo a la venta de lentes.