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En un año, más de 33 mil personas han pasado a ocupaciones por cuenta propia:

Entre 2013 y 2017, los millennials con educación superior en puestos de baja calificación suben 33%

lunes, 19 de junio de 2017

María de los Ángeles Pattillo
Capital Humano
El Mercurio

El escenario podría generar un efecto desmotivacional en las próximas generaciones y, además, podría complicar una futura inserción laboral en posiciones acordes con el currículo académico.



A pesar del menor crecimiento económico, el número de ocupados menores de 35 años -o los llamados millennials - no se movió de forma significativa entre el trimestre móvil febrero-abril de este año y el mismo del año pasado. Según los registros de Clapes UC sobre la base del INE, el indicador bordea los 2,5 millones de personas. "La creación de empleo no se ha visto afectada, pero hay un cambio de composición brutal y que muestra el verdadero impacto de la desaceleración. La gente se está trasladando a un tipo de empleo de peor calidad", advierte el economista y asesor senior del centro de estudios, Juan Bravo.

Lo cierto es que en el último año ha habido un aumento de 33.643 personas que trabajan por cuenta propia, el tipo de ocupación que presenta el mayor crecimiento en doce meses. En el mismo lapso, los puestos con jornada laboral completa, de 45 horas y más en caso de haber horas extras, cayó en 88.414 puestos.

Sin embargo, para Bravo, una de las cifras más alarmantes tiene que ver con que en la última medición de empleo se registraron 208.660 millennials con educación superior completa empleados en puestos de baja calificación, es decir, el 30% del total de ocupados con este nivel de estudios. Además, la cifra es un 33% superior a los 156.718 jóvenes que estaban en dicha condición en el trimestre móvil de febrero-abril de 2013 del INE.

Para el director del Instituto Nacional de la Juventud (Injuv), Nicolás Farfán, más allá del escenario económico, estos números dan cuenta de una debilidad estructural: "La educación no está conversando con el mercado laboral. La gente se prepara más que antes, pero en muchos casos no hay demanda por la carrera que estudió".

Cecilia Cifuentes, investigadora asociada del Centro de Estudios Financieros de la Universidad de los Andes, indica que el optar por puestos de baja calificación es especialmente complicado para los recién egresados. "Es complejo que alguien se titule de ingeniero comercial y comience a manejar un taxi, pues después le va a ser muy difícil volver a encauzarse en su especialidad", explica.

Detrás de esto también se genera un problema de largo plazo, advierte Bravo: "Puede haber un efecto desmotivacional, pues si alguien ve que un conocido estudió y termina manejando un Uber, puede que ya no le parezca tan atractivo invertir años en formarse".

Según los datos de Clapes UC, entre febrero-abril de 2013 y el mismo lapso de este año, los ocupados con más de 15 años de estudios subieron un 15%, independiente del tipo de cargo al que accedieron.

Cae empleo en segmento menor de 24 años

Entre el trimestre móvil febrero-abril de 2017 y el mismo lapso del año pasado, el número de ocupados entre 20 y 24 años cayó en 32.306 personas, mientras que en el rango entre 15 y 19 años, la contracción fue de 2.601 trabajadores.

Cecilia Cifuentes, de la Universidad de los Andes, lo ve como un buen síntoma en estos segmentos: "Hay un aumento significativo de jóvenes estudiando, y eso explica que en los grupos de menor edad haya una caída en la ocupación".

Ahora bien, la economista advierte que la legislación es muy rígida, lo que desestimula la contratación de gente que trabaja y estudia al mismo tiempo. "La ley señala que se deben trabajar determinadas horas a la semana, pero qué pasa si una persona tiene exámenes en la universidad. A veces necesitan más horas en una semana y menos en otra, dependiendo de las pruebas, y esa situación no está contemplada".

En McDonald's, por ejemplo, más del 90% de sus trabajadores tiene menos de 35 años y siete de cada diez empleados está estudiando de forma paralela. En su caso, tienen personas que trabajan desde 20 horas a la semana hacia arriba; pero aun así, tienen una rotación de 150% anual, es decir, en promedio la gente dura en la empresa siete meses. "Muchos se van y luego vuelven. La mayoría de los que se van es porque tienen mucha demanda de estudios y no pueden hacer frente a las dos cosas, pero cuando baja esa carga, regresan con nosotros", señala la gerenta de Recursos Humanos de la compañía en Chile, Mariana Tarrío.

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