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Se estima que en 2018, cerca de 4 mil personas tendrán este grado académico:

La incertidumbre por el futuro agobia a los recién doctorados que regresan a Chile

domingo, 23 de abril de 2017

Margherita Cordano F.
Educación
El Mercurio

Una carta que se viralizó en redes sociales puso la atención en las dificultades que muchos becados tienen al volver y hallar un país sin trabajo para ellos. Los investigadores piden una regulación más eficiente y Conicyt responde que el sistema es aún perfectible.



Poco después de titularse como socióloga de la Universidad de Chile, Carolina Rodríguez (36) optó por instalarse en Puerto Natales y trabajar en la integración de comunidades locales en el manejo del territorio. La experiencia la llevó a interiorizarse en el cuidado de los parques nacionales, interactuar con sindicatos de pescadores y trabajar a la par de biólogos y geógrafos. "Trabajando con un equipo interdisciplinario decidí que quería aprender ese lenguaje que ellos conocían y que era distinto al que yo manejaba. Mi primer paso fue inscribirme en un diplomado sobre biodiversidad", explica.

A eso se sumarían un curso de innovación social, un máster en manejo integrado de recursos naturales y un posterior doctorado en Ciencias Agrarias con mención en turberas, un tipo de humedal conformado por materia vegetal semidescompuesta y muy común en el sur de Chile. Carolina estudió en Alemania entre los años 2011 y 2015 con apoyo de Becas Chile, que obliga al becado a regresar al país al terminar los estudios, como una forma de devolver la mano a la nación.

"Aquí postulé a cinco cargos universitarios, desde Rancagua hasta Aysén. Tengo registros de más de 150 postulaciones a empleos como cientista agraria, estadista, socióloga y gestora de proyectos en todas las regiones de Chile. Ninguna dio un resultado positivo", escribió en una carta enviada a Mario Hamuy, presidente de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt). La nota se volvió viral esta semana en redes sociales, acumulando más de 1.800 reacciones en Facebook.

Para Carolina, la carta llamó la atención porque representa la situación de muchas personas con grado académico de doctor que no ven mayores oportunidades en Chile.

"Recientemente, la Asociación Nacional de Investigadores en Posgrado y Redes Chilenas (ReCh) hizo una encuesta para conocer el panorama de la inserción laboral de doctores en Chile. En base a los resultados, la gran mayoría ha logrado encontrar un trabajo estable y con buenas condiciones, aunque aún nos falta desagregar los datos por edad. Tenemos indicadores que nos señalan que quienes son más jóvenes no tienen condiciones favorables de trabajo en comparación a las personas de mayor edad", comenta -en nombre de la Comisión de Inserción ReCh- Fernando Valiente, de Más Ciencia para Chile.

"Sin embargo, es preocupante ver cómo algunos casos muy negativos de precariedad e imposibilidad laboral empiezan a aparecer en los resultados, especialmente considerando que se espera que en los próximos años regresen a Chile muchísimos otros doctores que actualmente se forman en el extranjero", advierte Valiente.

Según ReCh, esta situación se debe a que los ex becarios están forzados a quedarse en el país sin importar su condición laboral (la cláusula de Becas Chile los obliga a presentar un certificado de residencia cada seis meses) y al hecho de que existen pocas plazas de trabajo ligadas a la investigación en todos los espectros de la sociedad. "Combinadas, ambas razones generan una situación muy delicada. Y nuestra regulación actual no está siendo eficiente para evitarlas; la demanda por hacer ciencia parece estar al tope".

Brecha de comunicación

Al ser consultado Conicyt sobre esta realidad, la institución respondió, a través de un comunicado institucional, que situaciones como la de Carolina son lamentables, pero recuerdan que "todos quienes postulan a este programa saben que no existe una promesa de reinserción laboral asociada. Lo único que este incorpora es dar las facilidades para que los becarios adquieran las herramientas necesarias para ampliar sus capacidades en el área que ellos mismos eligen".

Según cifras de la comisión, el 80% de quienes han estudiado en el extranjero han logrado insertarse en el campo laboral, ya sea en el sector público o privado, o en emprendimientos financiados por los programas de fomento disponibles.

"Somos conscientes de que esta política pública es perfectible, y por esta razón se trabaja en la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que nos permitirá definir una estrategia de largo plazo en la formación de capital humano avanzado", escribieron desde la institución.

La dificultad para conseguir trabajo es un golpe duro para quienes están altamente especializados, cree Janet Metcalfe, directora de Vitae, organización del Reino Unido cuya misión es proveer oportunidades de desarrollo e inserción laboral para investigadores con grado de doctor. "Muchos creen que si no entran a la academia, inmediatamente dejan de ser personas a las que conviene contratar. Y la realidad no podría ser más lejana, considerando el grado de estudios que tienen", planteó la especialista durante su paso por Chile, donde fue invitada por el Centro de Innovación de la UC a participar en el seminario Cooperación Universidad-Industria.

"En el Reino Unido, el 50% de los doctores graduados continúan ligados a la academia ya sea como profesores o investigadores de posdoctorado. Pero el otro 50% la deja en busca de otras cosas", comentó Metcalfe, aludiendo a la necesidad de que universidades y empresas fomenten las alianzas de investigación conjunta que ayuden a abrir terreno a los recién titulados.

"En Vitae nos dimos cuenta de la necesidad de trabajar con tres aristas con muchas brechas de comunicación entre sí: los investigadores, las universidades y la industria. A los doctores les cuesta comunicar sus habilidades y competencias, y como las industrias no los entienden, muchas veces no se dan cuenta de que requieren de eso que otros traen. Las universidades se complican sin saber muy bien cuál es su rol aquí".

La especialista sugiere de vez en cuando reunir a grupos de investigadores "y que ellos mismos hablen de cómo se sienten dentro de este mundo. Solo así van surgiendo las necesidades a tratar de forma más urgente".

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