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"El Mercurio" comparó valores de 50 medicamentos de alta demanda en 20 de estos establecimientos municipales:

Farmacias comunales: 22 remedios masivos tienen variaciones de precio de más de 100%

sábado, 22 de abril de 2017

Ignacia Velasco Ibáñez Unidad de Investigación
Nacional
El Mercurio

La promesa es proveer de medicamentos baratos a los vecinos de una comuna. Pero una investigación detectó altas diferencias de precio entre las farmacias administradas por los municipios, de hasta 1.500%. Por ejemplo, un antidepresivo que cuesta $6.426 en Vitacura es vendido en $32.280 en Colina. Incluso, hubo un remedio que resultó más barato comprarlo en las farmacias de cadena que en una comunal.



Una vez al mes, Emi Valenzuela va a la farmacia popular de Buin para comprar medicamentos para su familia. Su marido tiene una enfermedad que afecta la tiroides, condición médica que lo obliga a consumir mensualmente Eutirox (100 mcg). Además, debe costear fármacos para tratar la hipertensión de su madre.

Emi Valenzuela gasta unos $6.000 en esos medicamentos. Está feliz con la farmacia popular, porque cree que si comprara lo mismo en una farmacia de cadena, el costo aumentaría sustancialmente. Lo que ella no sabe es que si en vez de vivir en Buin viviera en La Pintana podría adquirir los mismos medicamentos por $986.

"Siento que si en un lugar algo cuesta mil pesos, esos precios debieran unificarse a nivel nacional, porque mil pesos realmente es una cantidad a la que todo mundo tendría acceso, y no así como yo, que debo pagar cinco mil pesos", comenta, con resignación.

Las farmacias populares vivieron una explosión desde que en octubre de 2015, Daniel Jadue (PC), alcalde de Recoleta, creara la primera de ellas con la promesa de instaurar un establecimiento administrado por los municipios que vendiera medicamentos a precio de costo a los habitantes de la comuna. Hoy suman 135 en todo el país.

El debate se ha centrado en las variaciones de precios entre las farmacias comunales y las de cadena. Pero ¿qué es lo que pasa al analizar las diferencias entre farmacias populares?

"El Mercurio" hizo la prueba, y comparó los precios de 20 farmacias comunales de la Región Metropolitana, con información obtenida a través de la Ley de Transparencia. Para ello, se construyó una canasta con los 50 remedios más usados para controlar las enfermedades más comunes de los chilenos, como hipertensión, diabetes, problemas cardiacos o a la tiroides y depresión, entre otras patologías (ver metodología).

Y los resultados fueron reveladores. De los 50 medicamentos, 22 presentaron diferencias de precios de más de 100%; es decir, que una persona puede pagar más del doble por el mismo remedio, solo dependiendo de la comuna en donde vive. El análisis revela, además, que 15 fármacos presentan diferencias de entre 50 y 99%, y los 13 restantes, de entre 49 y 8%.

La variación más alta se detectó en un medicamento usado para tratar problemas de la glándula tiroides, el Eutirox (100 mcg). En febrero se vendió en $8.540 en San Joaquín, mientras que en La Pintana podía ser adquirido en $536 (1.493% de diferencia).

Durante ese mes, en el resto de las comunas el Eutirox costó un promedio de $2.497.

Otra diferencia extrema se obtuvo al comparar los precios de una de las versiones comerciales del antidepresivo Mirtazapina (Ciblex, 30 mg). En la farmacia popular de Colina costaba $32.280, mientras que en la de Vitacura, $6.426. Esto, pese a que, según datos obtenidos a través de la Ley de Transparencia, ambas comunas compraron al mismo proveedor: el laboratorio Recalcine. En el resto de los municipios, los precios se acercaban más al de Colina.

Incluso, en uno de los medicamentos analizados se descubrió que era más barato comprar en una farmacia de cadena que en la farmacia comunal. Se trata de la Lovastatina (20 mg), prescrita para el colesterol alto. En San Ramón este fármaco tuvo un precio de $2.132, mientras que en San Bernardo y La Pintana, el mismo pudo ser adquirido por unos $300. Al consultar los precios en las farmacias Cruz Verde, Ahumada, y Salcobrand, el valor promedio de la Lovastatina es de $1.489. Esto significa que el medicamento de San Ramón es 43% más caro que el que se vende en las farmacias de cadena.

La municipalidad de San Ramón optó por no hacer declaraciones.

¿Qué explica la diferencia?

Hasta ahora no hay una regulación específica para las farmacias comunales. Sí, dictámenes de la Contraloría que indican que tienen que regirse por las disposiciones de Salud vigentes y que no deben tener fines comerciales, entre otras consideraciones generales.

Cada comuna, o corporación municipal, puede elegir la manera en que las administra. Lo que, en la práctica, hace que algunas compren los medicamentos a la Central Nacional de Abastecimiento (Cenabast) -con más bajo costo, pero demoras de stock de varios meses-, mientras que otras compren a los laboratorios directamente, obteniendo precios diferenciados según volumen de compra y otros factores de negociación permitidos por ley, como rapidez en el pago o logística.

"Las farmacias comunales, al contrario de lo que han publicitado los alcaldes, están comprando en forma directa a los laboratorios, y eso significa que deban negociar precios de compra que están sujetos a discriminaciones dadas por volumen u otros esquemas, siendo probable que estos sean muy cercanos a lo que obtienen, por ejemplo, las farmacias independientes y las de cadena", dice Juan Pablo Morales, químico farmacéutico y director ejecutivo de la ONG Políticas Farmacéuticas.

Una opinión que comparten otros especialistas, como Patricio Huenchuñir, consultor en farmacias y jefe de políticas farmacéuticas del Ministerio de Salud durante el gobierno de Sebastián Piñera.

"Los problemas operativos van saliendo en la marcha. Las farmacias comunales levantaron el debate de los precios de los medicamentos. Pero también el negocio de las farmacias es bien complejo, y puede ser que algunas farmacias hayan tenido más dificultades para desarrollar la oferta y demanda. También esto se generó en un momento electoral comunal más sensible, entonces también pudo haber sido visto como una muy buena iniciativa por los alcaldes con vista a solucionar un problema, pero también para tener rédito electoral en el intertanto", dice.

Víctor Zárate, especialista en Salud Pública y director de Medicina de la Universidad San Sebastián, considera que es necesaria la existencia de un observatorio de precios que regule el sistema de valores tanto en las farmacias de cadena como en los establecimientos comunales en Chile. "Hay una asimetría de información entre los profesionales de la salud y los pacientes".

Vitacura vende más barato que San Joaquín

Las farmacias populares de San Joaquín y Buin son las más caras, en comparación con el resto de las farmacias populares. Ambas suman 28 fármacos con precio más caro. Colina registró 8 medicamentos que se vendieron a un costo cercano al de las comunas recién mencionadas.

Cada municipio atribuye la diferencia a causas distintas.

Álvaro Medina, director de Salud de San Joaquín, dice que en su caso, las diferencias pueden deberse a que no compran medicamentos a la Cenabast, porque mantienen una deuda con la entidad y porque deben hacer los pedidos con meses de anticipación. Además, cree que influye que el volumen de compra de su farmacia es menor que el de otras comunas.

"Nuestros precios terminan igual siendo un ahorro para los usuarios, ya que siempre son más baratos que el de una farmacia de cadena. Cuando es más caro o tiene un margen muy bajo, se lo comunicamos al usuario, y no vendemos ese medicamento, ya que la génesis de la farmacia es vender más barato a los usuarios".

En cambio, en Buin, el recién asumido alcalde, Miguel Araya (UDI), asegura que sus precios son más altos, por "las deudas heredadas de la administración anterior". "Tenemos una gran deuda con muchos proveedores, y el único con el que estamos trabajando no tiene los precios más bajos. De hecho, la Farmacia del Pueblo, que es una farmacia tradicional en Buin, es más barata que la farmacia popular municipal", dice.

En el caso de Colina, la directora de Salud, Jéssica Prádenas, comenta que han optado por comprar directamente a los laboratorios, ya que "la Cenabast no da respuesta inmediata (...) se demora mucho, o de repente tú haces un pedido a la Cenabast, y no te llega completo, y eso genera también un tiempo de espera para los usuarios".

Cuando se comparan los precios más bajos, el espectro es más amplio. La Pintana, Puente Alto, Maipú, San Ramón, Ñuñoa y Vitacura tienen los mejores precios.

Además de comprar gran parte de los medicamentos a la Cenabast, algunas de estas comunas usan el sistema de venta fraccionada (compran envases clínicos de 500 o 1.000 comprimidos y venden a los usuarios solo la cantidad que necesitan), lo que también explica sus precios inferiores.

Otras de las farmacias populares más baratas es la de San Bernardo, cuyas instalaciones se quemaron en un incendio el 10 de abril, y en una semana más "reinaugurará", pero esta vez con un local en un mall local.

"El hecho de abarcar muchas patologías hace que tengamos ofertas de varios laboratorios. Tenemos 12.587 usuarios, lo que genera un potencial atractivo", asegura la alcaldesa Nora Cuevas (UDI), cuya farmacia pasó de vender $1,5 millones en abril de 2016 a $51 millones en marzo de este año.

Otra farmacia popular con precios bajos es la de Vitacura. El alcalde Raúl Torrealba (RN) asegura que el 80% de sus medicamentos son comprados a la Cenabast, y el resto directamente, a los laboratorios. "Compramos algunos remedios al por mayor y en grandes volúmenes, los que son fraccionados en la misma botica, lo que hace aún más atractivos los precios para nuestros vecinos".

Y en Ñuñoa, el alcalde Andrés Zarhi (IND) explica que su farmacia "adquiere los medicamentos a través de tratos directos con laboratorios y droguerías, y desde enero de 2017 se comenzó a comprar a Cenabast (20% del total de las compras). Cada medicamento es cotizado con los distintos proveedores, y la compra se decide mezclando criterios económicos y técnicos".

''Siento que si en un lugar algo cuesta mil pesos, esos precios debieran unificarse a nivel nacional, porque mil pesos realmente es una cantidad a la que todo mundo tendría acceso, y no así como yo, que debo pagar cinco mil pesos".
EMI VALENZUELA, VECINA DE BUIN.

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