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Educación y la forma de hacer política

martes, 04 de abril de 2017


Opinión
El Mercurio




Señor Director:

En julio del año pasado, el Gobierno presentó el proyecto de ley de educación superior que buscaba reformular enteramente este sistema educativo y, con ello, cumplir con una de sus mayores promesas de campaña. El proyecto no gustó a nadie y su discusión legislativa no ha avanzado desde entonces. Hay, sin embargo, negociación política, y se sabe de ella a través de trascendidos. Se sabe que en dicha negociación participan fundamentalmente rectores, y el Gobierno parece responder al que grita más fuerte. Aún no hay una visión conocida de hacia dónde se quiere ir en educación superior y por qué.

Así, a propósito de las presiones de los rectores de las universidades estatales, se menciona un proyecto para estas instituciones donde el objetivo principal sería traducir el compromiso del Estado con sus instituciones en dineros frescos sin que se discutan mucho las condiciones que se impondrían a estas instituciones. Otras universidades reclaman que no podrían seguir en gratuidad el próximo año si no se revisan los aranceles regulados. El Gobierno anuncia, sin que aún estén claros los criterios para definirlos, que estos se reajustarán. En otro giro, el Gobierno para contentar no se sabe muy bien a quién, asegura que el CRUCh seguirá siendo un organismo asesor en materia de educación superior a pesar de que las instituciones que forman parte de este organismo representan apenas un cuarto de la matrícula en educación superior.

Esta forma de "legislar" causa un enorme daño a las instituciones de la democracia representativa. Pero, además, induce muy posiblemente un desperdicio de recursos que el país no puede tolerar. Un reciente informe de The International Commission on Financing Global Education Opportunity estima que suman del orden de dos puntos del PIB los gastos en educación en países de ingresos bajos y medios que no llevan a aprendizaje y, por tanto, a una mayor equidad y calidad de la educación. La forma en que se está legislando en educación superior es un testimonio de cómo se produce ese malgasto.

Loreto Cox

Centro de Estudios Públicos

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