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Proyecto científico:

Sembrar el mar podría ayudar a aumentar la cantidad de peces

lunes, 03 de abril de 2017

AMALIA TORRES
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

Al agregar hierro en sitios clave del océano, se lograría revertir la disminución de fitoplancton, un alimento esencial en el mundo submarino.



Como si fuera un enorme potrero, bajo el mar los peces pastan. Su "pasto" es el fitoplancton, del que se alimentan los peces más pequeños, que a la vez son el alimento de los peces más grandes.

Toda la cadena alimenticia depende de estos organismos microscópicos. Y por su parte, millones de humanos tienen la vida marina como su fuente principal de nutrición e ingresos.

Sin embargo, en los últimos años, la cantidad de fitoplancton ha ido disminuyendo. Y así los peces de todos los tamaños han visto reducido su alimento.

La solución que han encontrado los científicos es "sembrar" el océano, para provocar que la población de plancton se multiplique.

Eso es lo que Oceaneos, una empresa canadiense que busca la restauración del ecosistema marino, quiere lograr.

Ellos se han centrado en las diatomeas, que forman parte del plancton y que como el resto de este, necesita hierro para vivir. Según han visto, tras las erupciones volcánicas, el viento lleva hierro, que al caer al mar permite que el fitoplancton se regenere. Esto, a su vez, provoca una mayor cantidad de peces.

Imitar a la naturaleza

Dos veces, dice Matías Bofarull, biólogo y comunicador científico de Oceaneos, han logrado ver los efectos de la siembra oceánica. Una, tras una erupción volcánica; otra, en un proyecto en Canadá.

"Una vez que ocurre la siembra en mar abierto, donde desovan los salmones, los juveniles tienen esta cantidad de comida que no estaba antes. De esta forma, la población se revitaliza. Y como la población está más saludable, hay menos posibilidad de que un factor caótico los pueda destruir. Además, la probabilidad de que cuando sean adultos tengan más hijos es más grande. Y eso es exponencial", dice Bofarull.

Por eso decidieron imitar este proceso natural (ver infografía) con hierro bioaccesible, de fácil suspensión y asimilación por los organismos, agrega.

Todavía se trata de un proyecto, pero aseguran, es prometedor. Para llevarlo a cabo hacen falta estudios previos a la siembra y posteriores a esta. "Tenemos que saber cómo está el mar ahora, para ver la amplitud y la envergadura de este proyecto, que pueda tener sustentabilidad en el futuro. Esto es una técnica para asegurar que los recursos no se acaben", dice Bofarull. Por eso, aclara, es urgente realizar estudios en el mar chileno, que él califica como "el paraíso marino del planeta".

"La razón por la que nos interesa Chile y Perú, es porque son top en wild fishing . Estamos en este momento creando el primer protocolo mundial de siembra oceánica", dice José Godoy, vicepresidente de la empresa.

Oceaneos participó del Start-Up Chile en 2014 y están en contacto con el Instituto de Investigación pesquera (Inpesca).

Por ahora, los pocos estudios que hay sobre siembra oceánica solo han medido su capacidad en océano abierto. "Aún no hay evidencia de que funcionaría en acuicultura", aclara Godoy.

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