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AAA, CDO y los otros términos que irrumpieron con la crisis subprime

viernes, 12 de octubre de 2007

Magdalena Echeverría Faz
Economía y Negocios, El Mercurio

Aquí, la explicación de algunos de los conceptos usados para dar a conocer las razones y las consecuencias del problema.

La actual crisis se desencadena cuando los deudores "subprime" -las personas que hasta ahora nunca habían sido sujetos de crédito- empiezan a tener problemas con el pago de sus hipotecas por varias razones.

La primera es que los precios de las casas se empiezan a desinflar tras el boom inmobiliario y ya no pueden seguir viviendo de la bicicleta del refinanciamiento de sus hipotecas; otros, que tenían arrendadas sus casas, comienzan a percibir arriendos más bajos que no cubren los dividendos; algunos deciden dejar de pagar porque se dan cuenta de que su deuda es mayor al valor actual de su casa; y la mayoría tienen grandes problemas porque se endeudaron a tasas variables que comenzaron a subir y las cuotas pasaron a significar más del 55% de sus ingresos antes de impuestos. Así, la incobrabilidad de sus hipotecas prácticamente se triplicó.

Con eso, los instrumentos financieros que avalaban esos créditos y que habían sido comprados por fondos e inversionistas de todo el mundo pierden valor e incluso pasan a ser "indeseables" en las carteras. Aquí los conceptos que han irrumpido con la crisis.

1- Riesgo AAA: Las hipotecas subprime (o de inferior calidad) entraron al mercado de capitales a través de lo que se llama securitización, un proceso que consiste en juntar un grupo de hipotecas de similar calidad, empaquetarlas y venderlas como garantía de un bono que se paga con el flujo de ellas.

Los flujos de estas hipotecas se ponen en diferentes paquetes o tajadas (en inglés el término es tranche) con distintas calificaciones de riesgo que va desde AAA a BB y que dependen de la posibilidad que tengan esos instrumentos de convertirse en pérdida, que a su vez depende de qué porcentaje de los flujos que ingresan por las hipotecas se le destina a cada tajada.

En este proceso los productos de mejor calidad se vendieron directamente a inversionistas y los con una clasificación inferior fueron reempaquetados en un nuevo producto, los CDO (explicados más adelante). El resultado de la securitización y de todas estas nuevas tecnologías y modelos que sirven para diseñar estructuras financieras sofisticadas es que logran dispersar el riesgo de crédito entre miles de inversionistas. El problema es que no todos los modelos aplicados han funcionado.

2- "Flight-to-quality": Cuando se emitieron la mayor parte de las hipotecas subprime, el porcentaje de no pago fluctuaba entre 4 y 6%, algo que cambió radicalmente en los últimos meses llegando a cifras superiores al 13%. Obviamente, esto generó un desinterés por estos instrumentos volviéndolos menos líquidos porque nadie sabía si los iban a pagar.

Con toda esta crisis, el mundo volvió a sopesar lo que significa invertir en instrumentos más riesgosos y los mercados se dieron cuenta de lo que arriesgaban cada vez que invertían en papeles de renta fija de mala calidad u otros instrumentos menos seguros. Por ende, aumentó el premio que se exige a estos activos de mayor riesgo y se tuvo como ganador al papel menos riesgoso de todos, el del tesoro norteamericano.

Esto último es lo que se llama "Flight to quality", un término antiguo, que reaparece en los años de crisis, y que es el nombre que se le da al hecho de que los inversionistas deciden dejar el riesgo y partir hacia los activos más seguros y de calidad. Cuando hay problemas, todos buscan seguridad como componente clave en sus hojas de balance.

3- ¿Qué son los CDO?: Sólo el 20% del monto total está representado por los paquetes de la clase AAA; entonces, para facilitar su venta, se decidió reempaquetar las "subtajadas" de menor calidad en nuevos bonos que, además, incluyeron otro tipo de préstamos. Estos nuevos instrumentos son los CDO (colletaralized debt obligations).

Aquí viene lo que algunos llaman "magia" porque a través de la ingeniería financiera se logró combinar múltiples B y convertir ciertas tajadas en AAA. Muchos se preguntan cómo la diversificación de las B las puede convertir en triple A.

Estos CDO fueron comprados por fondos de pensiones, compañías de seguros, fondos mutuos y bancas privadas de distintas partes del mundo entre 2005 y 2006. A juicio de José Manuel Silva, director de inversiones de LarrainVial, el problema está en que muchos de estos modelos no han funcionado y los incobrables han sido más altos de lo esperado. Algunos han funcionado y otros no, pero lo difícil de esto es que nadie sabe qué hay dentro de un CDO, lo que finalmente llevó a congelar el mercado de este instrumento.

4- Los perdedores, los ultraperdedores y los al ras ras: "Cuando se retire la marea veremos quién se está bañando desnudo", es algo que suele decir el gurú de las inversiones, Warren Buffet. Y parece que con esta crisis hubo muchos que quedaron expuestos.

Entre los más afectados están los dos bancos alemanes que dieron la voz de alerta en esta crisis: el IKB Deutsche Industriebank, que tuvo pérdidas de US$ 990 millones, y el SachsenLB, con pérdidas de US$ 670 millones. Pero hay bancos de inversiones más grandes que también sufrieron, aunque en menor intensidad. Entre los que tenían importantes posiciones que les trajeron problemas están Merill Lynch, y en menor medida BNP Paribas, UBS y Deutsche Bank. Hay un tercer grupo, el de Bear Stearns y Lehmann Brothers, que no sólo resultaron afectados por sus posiciones que los obligaron en el caso del primero a recapitalizar con sus propios fondos, sino porque el tema de la securitización era importante para ellos y les significaba cerca del 20% de las utilidades.

Dentro de los afectados por la crisis parece que uno de los que salieron mejor, nuevamente a juicio de algunos, fue Goldman Sachs.


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