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En 1987, la Roja venció por 3-2 a la Albiceleste:

El olvidado primer triunfo de Chile sobre Argentina en un partido por los puntos

lunes, 20 de marzo de 2017

Cristóbal Valencia
Deportes
El Mercurio

En los Panamericanos de Indianápolis, un combinado alternativo dirigido por Eugenio Jara se dio el gusto de dejar fuera de la final a los trasandinos.



Hace 30 años, una selección chilena eliminó en semifinales a su par de Argentina. No fue en Santiago ni en Buenos Aires: fue en Indianápolis. En los Juegos Panamericanos de 1987, la Roja venció a la Albiceleste por 3 a 2, quitándole la chance de disputar la medalla de oro con el poderoso Brasil de Raí, Careca y Taffarel.

Ese 18 de agosto de 1987, cerca de cinco mil personas pudieron ver cómo Chile se impuso con goles de Germán Pino, Jorge "Mágico" Pérez y Aníbal "Tunga" González. Los descuentos trasandinos fueron obra de Humberto Gutiérrez y Óscar Dertycia.

"Muchos compatriotas se reían de nosotros. Nadie esperaba esto, y solamente la voluntad de mis muchachos hizo que esta victoria fuera posible", se descargó el entrenador chileno Eugenio Jara al final del encuentro.

Según miembros del plantel nacional, el estilo del entrenador fue clave en la campaña. "Era un técnico paternalista, que le gustaba ser cercano a los futbolistas y por eso llevó a un grupo que conocía bastante bien. Cuando viajamos, dijeron que éramos la selección de los reservas y él usó eso pera motivarnos", cuenta Osvaldo Gómez.

El partido

El primer tiempo fue brillante para Chile, pese a que terminó con diez hombres. La Roja iba ganando por dos a uno cuando el mismo Osvaldo Gómez se fue expulsado por una falta sobre el argentino Óscar Dertycia. "Le entré muy fuerte. Yo veía que nos estaba atacando mucho por la derecha, y quise que sintiera un poco la marca, pero se me pasó un poco la mano. Estaba haciendo un buen partido -incluso había mandado una pelota al travesaño-, pero se me salió la cadena", recuerda Gómez. Pese a todo, unos minutos después de la expulsión cayó el tres a uno para el elenco chileno.

En el segundo tiempo, el partido se complicó para la Roja: una mala salida del arquero Eduardo Fournier fue aprovechada por Dertycia, quien puso el segundo descuento trasandino. "Hicimos un tremendo partido, el único error lo cometí yo en una pelota alta porque me encandilé con el sol, pero logramos salir adelante", recuerda Fournier. Chile aguantó y sacó pasajes para la final, que a la postre perdería dos a cero, en el alargue, ante Brasil.

La confianza argentina

Una de las figuras contra los trasandinos fue el delantero Aníbal González, autor del tercer tanto nacional. "El estadio estaba lleno de hinchas argentinos, y al final nosotros nos reíamos porque ellos mismos criticaban a sus jugadores desde las tribunas. Les dimos un toque", cuenta el "Tunga".

"Se le ganó a un equipazo de Argentina, con varios jugadores que después jugaron mundiales. Antes de jugar, yo los veía en la villa y los notaba un poco confiados", cuenta Fournier. Osvaldo Gómez complementa: "Me tocó escuchar a un rival antes del partido, y estaba muy confiado: decía que jugaba el jueves con nosotros y el domingo la final con Brasil".

Argentina llegó a la semifinal con el aval de haber ganado sus tres partidos en la fase previa. Era, sin duda, uno de los favoritos para quedarse con el oro panamericano, sobre todo porque venía con el cartel de campeón del mundo. El lateral izquierdo trasandino en aquel torneo, Gustavo Acosta, lo recuerda. "No sé si estábamos confiados, pero el torneo se había dado para que nosotros llegáramos a la final con Brasil. Como que estábamos queriendo jugar la final antes de jugar la semifinal con Chile", reconoce.

El ex jugador de Ferrocarril Oeste recuerda que el césped del estadio Kuntz Memorial estaba en muy mal estado. "La cancha estaba muy dispareja, el pasto lo habían puesto recién", cuenta. "Los norteamericanos improvisaron el lugar en un estacionamiento de un estadio de béisbol", agrega Osvaldo Gómez.

El mismo Acosta agrega un factor que, según él, fue clave: la ausencia en la nómina trasandina de los jugadores de River Plate. "Claudio Caniggia fue la baja más sensible, venía en un momento espectacular", sostiene. En Chile también hubo una ausencia notable: la previa a la expedición de Chile a Indianápolis estuvo marcada por la negativa de Cobresal de prestar a un joven delantero llamado Iván Zamorano. "Me perjudica, pero obedezco a mi club porque soy un empleado", se lamentó "Bam Bam" al explicar por qué se perdió el primer triunfo por los puntos de Chile sobre Argentina.



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