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Los alimentos han incrementado su precio en el último año más que ningún otro sector. Pero varios de sus productos han estado subiendo desde hace casi ocho años.
Los líderes de esta categoría son aquellos que, como mínimo, se han encarecido el doble en el período: paltas, naranjas, acelgas y cebollas.
"El Mercurio" solicitó al Instituto Nacional de Estadísticas (INE) información de una canasta de 28 alimentos de alto consumo en la dieta de los chilenos, para el período comprendido entre enero de 2000 y agosto de 2007. El resultado más contundente: el precio de las paltas casi se sextuplicó, al subir en 481%. En el caso de las naranjas, los consumidores pagaron tres y media veces más en el período: 263% de aumento.
Los otros productos con un salto importante son las acelgas, con un alza de 114% en el período de siete años considerado, y las cebollas, con 108%.
Los siguientes productos que más han crecido -dentro de la lista de bienes alimentarios más consumidos en Chile- son tres lácteos: queso gauda (97%), leche en polvo (89%) y leche líquida (87%).
En un lapso de siete años pueden llegar a ser comprensibles estos saltos de precios. Pero, ¿cuán entendibles son aumentos inusitados en sólo ocho meses?
Según los registros del INE, hay un alimento que logró el récord de duplicar su valor en lo que va corrido del 2007: la cebolla. Su progresión ha sido imparable, tanto que en apenas un mes -agosto en relación con julio-, el valor por kilo avanzó en 22%. Por eso se ha transformado en el bien más "caro" de estas Fiestas Patrias.
Ningún otro ha subido tanto, pero varios le siguen de cerca. En los primeros ocho meses, el kilo de papas creció 67% -48% sólo en agosto-; el de paltas, en 65%, y las unidades de lechuga y acelga lo hicieron en sendos 60%.
En el caso de los lácteos, el precio de la leche líquida subió 54%, y el queso gauda, 52%.
¿Más baratos?
No todo subió entre 2000 y 2007. De hecho, el costo de las sopaipillas debió bajar, considerando que el precio del zapallo disminuyó en 45% en siete años, y en el mismo período la harina se redujo en 4%. También las ensaladas han tenido un condimento más barato: los limones, cuyos precios cayeron en un drástico 71% en todo el lapso.