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Jueza que condenó a Guillier en el Caso Calvo: "No le tengo ninguna confianza"

domingo, 29 de enero de 2017


El Mercurio

Cuando el ex rostro televisivo se consolida en las encuestas y acaba de ser proclamado por el Partido Radical como su abanderado, la magistrada -retirada del Poder Judicial, luego de haber llegado hasta las más altas instancias- entrega su visión del episodio más complejo vivido por Alejandro Guillier durante su carrera periodística. Su juicio, severo, entrega otra perspectiva de un caso que impactó al país y del papel que allí jugó el hoy senador, el único de los tres principales presidenciables sin trayectoria política previa.

"A mí cuando me designaron ministro en visita me dijeron que esto era un regalo de pascua. Me eligieron a dedo", recuerda con algo de ironía Gabriela Pérez, la jueza que investigó el llamado caso Chilevisión, la grabación con cámara oculta efectuada en 2003 por un equipo de ese canal al entonces ministro Daniel Calvo, en la cual el magistrado reconocía su concurrencia a un sauna gay.

El episodio desató entonces escándalo nacional: el magistrado investigaba la red de pedofilia Spiniak y con esa grabación (una conversación entre el juez y Sebastián Rodríguez, administrador del sauna y quien actuó coordinado con periodistas del canal de TV) se intentó cuestionar su idoneidad para llevar adelante la indagatoria. De hecho, Calvo dejó el caso, y la Corte Suprema, además de nombrar en su reemplazo al ministro Sergio Muñoz, designó a Gabriela Pérez (entonces integrante de la Corte de Apelaciones de Santiago) para investigar la actuación de Rodríguez y de los periodistas de Chilevisión.

Director de prensa del canal era el hoy senador y candidato presidencial Alejandro Guillier. Él y su equipo fueron procesados por la magistrada (incluso, Guillier debió pasar una noche en el entonces Anexo Cárcel Capuchinos, hasta acceder a la libertad bajo fianza), quien terminó condenando al actual parlamentario por la grabación con cámara oculta en un recinto privado. Respecto del ahora presidenciable, sin embargo, la condena fue revertida por la Corte Suprema, que acogió el planteamiento de su defensa, en cuanto a que, aceptando la existencia de un hecho punible, no se acreditó la participación de Guillier en este. Ello porque él señaló no haber sabido la manera y el lugar específico en que se realizaría la grabación con cámara oculta. En cambio, sí fueron condenados tres profesionales de Chilevisión: el subdirector de Prensa, Patricio Caldichoury, y los periodistas Fernando Reyes y Raúl Poblete (estudiante en práctica al momento de los hechos), además de Rodríguez.

Casi una década después de aquella sentencia de la Suprema que revirtió parcialmente su fallo, Gabriela Pérez (quien también llegaría al máximo tribunal y que culminó su carrera en 2013, al cumplir 75 años) recuerda con precisión el mediático caso. Y lo hace sin disimular su desacuerdo con lo que finalmente resolvieron sus superiores.

Ahora, cuando el nombre de Guillier se ubica en los primeros lugares de las encuestas -y, por lo mismo, su trayectoria es sometida a intenso escrutinio público-, el "juicio" de la magistrada es directo y severo. "Me van a crucificar", dice, consciente de la dureza de sus afirmaciones, incluso al referirse a la actuación de sus ex pares en el caso.

-¿Cuáles fueron las acciones del equipo de Chilevisión que usted determinó indebidas?

-El haber utilizado una cámara oculta en esa situación. Eso es un delito. No era justificado porque se introducían en un recinto privado sorprendiendo a una persona con una conversación privada en la cual no tenía idea que podía ser objeto de grabación.

-¿Cuándo cree usted que sí se podría ocupar una cámara oculta?

-En un lugar público.

-Ellos decían que había un interés público en juego y que por eso lo hicieron.

-Pero yo no pensaba que había un tema de interés público. Era una conversación privada.

-¿No cometió el ministro un delito que justificara el uso de la cámara oculta para denunciarlo?

-¿Por qué el ministro iba a cometer un delito? Fue a él al que sorprendieron con una grabación. Y sobre todo porque se hicieron una serie de subterfugios para realizarla. Uno de los miembros del equipo se hizo pasar por estudiante y le pidió audiencia al juez, y después, cuando venía saliendo de la oficina, se metió Sebastián (Rodríguez), que ya venía con la cámara grabando.

General Villalobos lideró la investigación policial

-¿Cómo llevó a cabo la investigación?

-Yo trabajé con Carabineros. Y concretamente quien lideraba esa parte de la investigación fue Bruno Villalobos (actual general director de la institución). Es una persona muy seria que me cooperó en diligencias que eran muy complicadas. Por ejemplo, allanamientos a Chilevisión, en donde incautamos las grabaciones con conversaciones, y para notificar. Él hizo todo eso.

-¿Fue difícil mantener su independencia, cuando estaba investigando a un par?

-Sí, es difícil, para qué vamos a andar con cosas. Pero uno tiene que hacer la abstracción, porque la situación era muy desagradable. Cuando ocurrió fue una sorpresa.

-¿Pero siente que mantuvo su independencia?

-Absolutamente.

-El hoy senador Alejandro Guillier puso en esa época en duda su labor. Dijo en el programa Tolerancia Cero: "Este es un juicio que nació de una reacción emocional del Poder Judicial en su conjunto, al punto que la jueza que fue designada para investigarlo le dio público abrazo al juez (Calvo) en solidaridad... Lo que ha pasado es una atrocidad". ¿Cómo tomó entonces sus palabras?

-Nunca supe esas palabras. Yo no veía Tolerancia Cero ni ese tipo de programas, porque se dicen muchas impropiedades. Yo supe que hablaron pestes del abrazo, pero eso se dio cuando supe que él había renunciado al caso Spiniak y fuimos con Haroldo Brito (hoy supremo y en ese entonces presidente de la Asociación de Magistrados), pero no teníamos idea de esta causa que luego se me encargó investigar.

-¿Recuerda cuántas veces interrogó a Alejandro Guillier?

-Un par de veces.

-¿Y qué recuerda de esos interrogatorios? ¿Hubo contradicciones?

-No recuerdo que haya habido contradicciones. Él sabía que iban a hacer una cámara oculta. Nunca lo negó. Lo que a él le interesaba era probar lo fidedignas que eran esas conversaciones de Sebastián Rodríguez con el juez Calvo. Y como no le bastaron las conversaciones telefónicas, él los autorizó para realizar la cámara oculta. Si él era el director de prensa, tenía que ser el que dio la autorización y saber los métodos que se iban a usar, además de proporcionar los medios.

"Hablaba pestes del Poder Judicial"

-Al dictar el procesamiento, ¿por qué resolvió dejar detenido solo a Guillier?

-Porque él autorizó la cámara oculta. Los otros obedecieron y participaron directamente en la operación, pero él los autorizó.

-¿Influyó que fuera el director de prensa?

-Lógico, él era la máxima autoridad de prensa. Yo le pregunté como en tres o cuatro veces al señor (Jaime) de Aguirre (entonces director ejecutivo del canal) y me dijo que él andaba en otro tipo de reuniones. Que escuchó que andaban en eso y que iban a buscar un método para verificar las declaraciones de Sebastián.

-¿Qué le dijo Guillier a usted?

-Me reconoció que había ido a hablar al día siguiente con Calvo para que dejara el caso por la situación en que se encontraba. En el interrogatorio, yo le pregunté cuánto ganaba y me dijo $ 6 millones mensuales que le pagaba el canal. Nunca dijo que eso fuera a una sociedad. Por esos años, todavía no hacía la propaganda en las Isapres.

-En ese momento, ¿qué opinión se formó de Alejandro Guillier?

-Para mí era un lector de noticias. Lo vi algunas veces haciendo zapping y siempre hablaba pestes del Poder Judicial, en contra de los jueces, entonces ¿para qué iba a ver programas como ese (Tolerancia Cero), para pasar malos ratos?

-¿Cree que tenía un afán de perjudicar al Poder Judicial?

-No. Pero siempre fue muy crítico del Poder Judicial. Nunca tuvo una buena opinión.

-¿Y por eso dio la autorización para grabar a un juez?

-No. Él dio la autorización porque era una manera de tener rating . La prensa en algunos casos hace cualquier cosa para tener rating .

-El 7 de noviembre de 2003, él leyó un comunicado en el noticiero en el que se admitió un error en la utilización de herramientas periodísticas controversiales, que a la postre pudieran ser consideradas ilegales ¿Consideró este reconocimiento en su fallo?

-Yo llegué a mi convicción de que él era responsable porque había dicho que había que hacerlo (comprobar las declaraciones de Rodríguez sobre la concurrencia de Calvo a un sauna gay) por cualquier medio y que la cámara oculta estaba bien. Y que lo hayan absuelto en el fallo (de la Corte Suprema), porque dice que él no tenía idea dónde iba a ocuparse la cámara oculta... ¿Quién le iba a facilitar la cámara oculta a Sebastián Rodríguez? ¿La iban a sacar del fondo de un baúl? Le facilitaron los medios.

-¿Y por qué cree que Guillier corrió una suerte distinta que sus subalternos en la sentencia final?

-Porque era masón. Al pobre señor Caldichoury lo han condenado dos veces por este caso. Él cumplía órdenes.

-¿Por qué influyó el tema de la masonería?

-Había tres ministros (entre los 5 de la sala que absolvió a Guillier). Los masones tienen un poder de solidaridad tremenda que puede haber influido en ello.

-¿Cree que hubo presiones al máximo tribunal para absolver a Guillier?

-Yo creo que sí. Además Huguito (Dolmestch, actual presidente de la Corte Suprema) es tan buena persona... Estaban Nibaldo Segura y Rubén Ballesteros.

Equipo de Chilevisión y defensa de Guillier: "Por supuesto que los perjudicó"

-Y en cuanto a los argumentos, ¿qué le pareció la estrategia de la defensa de Guillier, de aceptar el hecho punible, pero decir que no tuvo participación en el delito?

-Efectivamente él no llevaba la cámara y eso nunca se estableció en el expediente, pero él sabía y autorizó el uso de la cámara. Una forma de participación es facilitar los medios. ¿Cómo se autoriza una cámara oculta y no se precisan los lugares a los que no se tenían que meter? ¡Si fueron al Palacio de los Tribunales, al privado de un ministro! ¿Cómo un privado de un ministro va a ser de acceso al público? Yo lo encuentro increíble, y además el fallo (de la Corte Suprema) es bastante pobre.

-Algunos creen que este argumento perjudicó finalmente a los periodistas que fueron condenados. ¿Concuerda?

-Por supuesto que los perjudicó. Él, al establecer que hay un delito y decir que no participó... es obvio que él es responsable.

-¿Se decepcionó de los ministros al leer el fallo?

-Sí. Porque encontré que habría sido preferible que dijeran que no había delito y que los dejaran absueltos a todos. Menos a Sebastián.

-Pero al final los subordinados fueron condenados.

-En todo orden de cosas es igual. Todo se corta por lo más delgado. El que me dio más pena fue el que estaba haciendo la práctica y el pobre Caldichoury.

"Fui criticada antes de la condena... Paulsen decía que yo era una descriteriada"

-¿Cómo recuerda los días en los que dictó el fallo? Se la criticó mucho a nivel periodístico.

-Fui criticada antes de la condena. Cuando sometí a proceso a Guillier. El periodista de Tolerancia Cero, Fernando Paulsen, decía que yo era una descriteriada, que yo era tonta, bueno... y el otro le coreaba.

-A usted le costó llegar a la Suprema: 10 veces estuvo en quina. ¿Influyó la condena a los periodistas de Chilevisión en que no fuera nominada antes por el Ejecutivo?

-Yo no digo que hayan influido los periodistas. Influyó la condena de Guillier, y eso lo supe por una autoridad de gobierno. Me dijo: "A usted la ha perjudicado mucho el caso Guillier porque él es muy cercano a la Presidenta".

-De hecho, usted en una entrevista afirmó que el ex ministro de Justicia Carlos Maldonado le dijo que este caso le podía penar en su carrera.

-A eso me estaba refiriendo. No lo quería nombrar porque me imagino que a Carlos Maldonado esto le podría perjudicar en un futuro gobierno de Guillier.

-¿Él se lo dijo para prevenirla?

-No. Cuando me nominó la Presidenta (Michelle Bachelet) me llamó Carlos Maldonado, que no hace mucho tiempo había sido nombrado ministro de Justicia. Era una persona muy agradable y quería conversar conmigo. Estuvimos conversando harto rato en el ministerio y me explicó algunas cosas. Era la décima quina y la última vacante que quedaba. Entonces me dijo: "En realidad, a usted le ha perjudicado mucho lo de Guillier porque él es muy cercano a la Presidenta".

-¿Por qué cree que la nominaron?

-Usted conoce la política. La Presidenta me llamó por teléfono y me felicitó.

-¿Finalmente el tema de Guillier no influyó en la decisión de la Presidenta?

-No, porque yo creo que otras personas influyeron en ella en mi favor. Usted sabe cómo es la política... Personas de su misma tendencia, no precisamente de la derecha.

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