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Perteneció a la sede del partido ubicada en Teatinos con Compañía:

En medio de debate, la "Estrella Roja" del PC llega al Museo de la Memoria

domingo, 15 de enero de 2017

Margaret Valenzuela V.
Reportajes
El Mercurio

El símbolo del Comité Central de ese partido estuvo casi medio siglo a la intemperie. Primero, en el tejado del mismo edificio, y luego, en el patio de la casa de un fotógrafo. Tras su hallazgo y restauración, el directorio del museo aprobó exhibirla, apelando a su valor histórico, con el voto disidente de Daniel Platovsky, quien cuestionó el historial comunista en materia de derechos humanos. Margaret Valenzuela V.



Era un día de 1990 cuando el fotógrafo Claudio Pérez, mientras revelaba imágenes para la revista Página Abierta, recibió la llamada de Thomas, su amigo alemán. Este quería mostrarle algo que había encontrado en el techo del edificio donde arrendaba un departamento, justo en la esquina de las calles Teatinos con Compañía, en pleno centro de Santiago. Pérez acudió a la vieja casona, juntos subieron al techo y allí Thomas le indicó un objeto de bronce macizo, de casi metro y medio de alto y de ancho, con una veintena de agujeros de balas. Se trataba de una estrella en muy mal estado de conservación.

Ambos la envolvieron en una frazada y la trasladaron en auto hasta la casa de Pérez. Allí la dejaron en el patio. En los años siguientes, el fotógrafo le daría usos variados, desde anotar con tiza en su reverso el resultado de partidos de ping pong, hasta apoyar los vasos en veladas nocturnas.

Así, el objeto permaneció otros veinte años a la intemperie. Hasta que un día Marcelo Montecinos, un colega de Pérez que lo visitaba, la reconoció: era la "Estrella Roja", el símbolo comunista que se ubicaba en la fachada del edificio que hasta el golpe de 1973 albergaba al comité central del PC. Desde entonces, el dueño de casa dio un trato distinto al escudo; incluso, en más de una oportunidad lo puso a contraluz para apreciar la veintena de agujeros de balas, cuyo origen ahora entendía.

La mujer de Teillier fue "guardiana de la Estrella"

En 2013, Pérez -que durante años había retratado las protestas en contra del general Pinochet- montó una exposición en el GAM para celebrar sus tres décadas de trabajo fotográfico. A raíz de eso tomó contacto con Margarita Alvarado, académica del Instituto de Estética de la UC, a quien invitó a cenar a su casa. Ella llegó junto a su marido: el secretario general del PC, Guillermo Tellier. Entonces, el fotógrafo decidió hablarles de la "Estrella Roja", de cómo había llegado a sus manos y de su idea de destinarla a un lugar con significación histórica.

Margarita Alvarado tomó el asunto en sus manos y pasó a ser la "guardiana de la estrella". Vinieron entonces estudios de conservación y hasta peritajes en los que participó la PDI. En 2014, el escudo ingresó al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, pero recién en agosto de 2016 fue recepcionado formalmente, cuando así lo informó al directorio de la institución su director ejecutivo, Francisco Estévez. Allí, contó que la donación había sido hecha por Teillier y propuso exhibirla en una "zona de vestigios", junto a objetos como la antigua placa del Ministerio del Interior y una máquina de escribir rescatadas de La Moneda después del golpe.

"Lo que estamos haciendo -argumenta Estévez, explicando la iniciativa- es destacar el vestigio de un lugar donde hubo represión. Es imposible que el Museo que está dedicado a eso no cumpla su rol, que es hacerse cargo de lo que sucedió el 11 de septiembre y las violaciones a los derechos humanos posteriores. Esta estrella efectivamente estaba ahí, efectivamente fue ametrallada, efectivamente hubo gente que fue detenida en esa sede y fue llevada al Estadio Chile, y efectivamente es un vestigio del golpe".

El debate: ¿Qué pasará si otros partidos piden mostrar sus símbolos?

Pero la idea de exhibir la estrella no dejó de dar lugar a discusión dentro del directorio. Incluso debió abordarse en dos sesiones, la segunda de ellas el pasado 25 de octubre. Y aunque mayoritariamente sus integrantes aprobaron la iniciativa, hubo un voto disidente, del empresario Daniel Platovsky, quien argumentó que la incorporación de esta pieza podría obligarlos en el futuro a aceptar integrar otros símbolos partidarios a la exhibición.

"En el directorio siempre ha existido un consenso en cuanto a no politizar el contenido de la muestra del museo y, en ese sentido, focalizarla solo en lo que se refiere al atropello a los derechos humanos durante la dictadura. El aceptar incorporar este símbolo del Partido Comunista, me parece, abre las puertas para que otros partidos y movimientos políticos, cuyos militantes fueron perseguidos y también asesinados durante la dictadura, pidan que sus símbolos también sean parte de la muestra del museo al igual que la estrella, generándose así, sin quererlo quizás, la politización de la muestra", señala el ex RN a "El Mercurio".

Pero, además, "me parece que la estrella roja comunista, lejos de ser un símbolo de los derechos humanos, representó durante el siglo pasado la persecución y también la muerte de millones de personas por pensar distinto. Al caer la Unión Soviética , los rusos lo primero que hicieron fue destruir todos los símbolos del comunismo y nosotros, en cambio, ¿lo preservaremos en el museo?".

"Por ultimo -agrega- quizás la razón más fuerte de mi oposición está en la historia de mi familia. Así como por el lado de mi padre murieron mi abuela y mi tío bajo el símbolo nazi, bajo la estrella roja murieron mis dos tíos por el lado de mi madre. Para mí, por mi historia familiar, tanto la cruz de hierro nazi como la estrella roja comunista son símbolos de atrocidades contra los derechos humanos".

Una visión que Estévez refuta, argumentando que "el museo muestra lo que sucedió a raíz de la crisis generada por el golpe militar y eso tiene una dimensión ética, política, social e histórica. Ahora, no es un museo proselitista, no es un museo de promoción de los partidos políticos de un sector ".

La periodista Marcia Scantleburry fue otro de los votos a favor. "Me parece que la estrella del PC acribillada es muy emblemática de la dictadura porque los comunistas, así como otra gente de otros partidos políticos, fueron perseguidos por las ideas que ellos profesaban. Así de simple, ¿por qué tendríamos que omitir esa parte de la historia? No veo riesgo de politización; yo estuve a cargo de la construcción del museo y optamos por no poner ninguna imagen que lo politizara, pero en el caso del PC hubo un ataque directo y lo que pasó en Chile con este partido tiene esa connotación".

Quien puso un reparo, aunque estuvo a favor de acoger la estrella, fue Eduardo Silva, rector de la Universidad Alberto Hurtado. Este -revelan cercanos al directorio- planteó que, para evitar que la instalación sea entendida como un acto de proselitismo, sería bueno ser cuidadosos en la elección del lugar donde exhibirán este y otros vestigios y en el texto de la placa que acompañará la estrella. Milan Ivelic también sostuvo que, dada la relevancia de este símbolo, sería importante buscarle un espacio privado e íntimo en el museo. El resto coincidió en que, por tratarse de una evidencia de "persecución" y "terrorismo de Estado", merece ser exhibida. La decisión fue ratificada esta semana por el directorio.

Fotógrafo prepara libro

Actualmente en restauración, la "Estrella Roja" estará lista para ser exhibida a partir de mediados de este año. Para esa fecha, Claudio Pérez ya tendrá listo su libro fotográfico con la historia del escudo en imágenes.

La idea es que junto con la Estrella Roja también se exhiban objetos como el antiguo estandarte presidencial hallado en un mueble tras el bombardeo a La Moneda. Este último será mostrado al público en ocho meses, a partir de la próxima conmemoración del 11 de septiembre.

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