Fondos Mutuos
SANTIAGO.- La clasificadora de riesgo Humphreys modificó la clasificación de riesgo de los bonos emitidos por Metrogas S.A. desde "Categoría AA-" a "Categoría A+". La tendencia se mantiene "En Observación".
Según Humphreys, el cambio de clasificación de riesgo de los títulos de deuda obedece al deterioro de los márgenes producido por las restricciones de abastecimiento impuestas por el gobierno argentino.
"Si bien las restricciones de suministro se han producido desde el año 2004, en el presente año éstas han sido de mayor intensidad, incrementándose en el sistema Gas Andes en un 28% respecto al año 2006. Esto ha implicado que Metrogas desde el día 24 de junio se haya visto obligada a utilizar las plantas de respaldo de propano-aire para suplir el déficit de gas para los clientes residenciales-comerciales. En época de invierno el consumo de gas natural del segmento residencial-comercial fluctúa entre el millón y medio, y los 1,8 millones de metros cúbicos de gas diarios; por esto la empresa se ha visto forzada a utilizar la planta de propano-aire, ininterrumpidamente hasta el día de hoy, con un promedio de 550 mil metros cúbicos", dijo la clasificadora en un comunicado.
Además, reafirmó que "esta es una situación que no se había producido los trimestres anteriores, y que ha afectado el margen y la generación de Ebitda del segmento residencial-comercial, ya que el propano-aire tiene un costo muy superior al del gas natural argentino".
Humphreys estimó que en concordancia con agentes privados y públicos relacionados al sector, los supuestos de que los envíos de gas natural desde Argentina no afectarían el abastecimiento del segmento residencial-comercial y, por lo tanto, los costos del emisor no se verían incrementados por el uso de la planta de propano-aíre, no se ha cumplido en la realidad.
Por otra parte, la clasificadora anota que si bien en el pasado la empresa ha mostrado su capacidad para traspasar a precio los mayores costos de operación, los márgenes para continuar dicha estrategia se han reducido y están acotados por el precio del gas licuado, combustible alternativo para el uso residencial.
Así, Humphreys reconoce las fortalezas de la compañía, entre las cuales destaca el adecuado perfil de deuda que presenta la empresa, cuyos pagos anuales están en torno a los US$ 25 millones en los siguientes años, cifra muy inferior en relación con el Ebitda esperado para el año en curso. A ello se suma las bajas necesidades de inversión en su red de distribución, las cuales en el pasado fueron elevadas y constituyen una barrera de entrada para futuros competidores cuando se normalice el suministro con la entrada en operación del proyecto de GNL de Quintero, previsto en una primera etapa para el año 2009 y en su totalidad para el 2010.