Dólar Obs: $ 688,76 | 0,48% IPSA 0,13%
Fondos Mutuos
UF: 27.474,24
IPC: 0,30%
Francisco Undurraga, nuevo secretario general de Evópoli:

"Creo que es necesario que gente como yo actúe en política"

domingo, 25 de diciembre de 2016


Reportajes
El Mercurio

Reconocido por su exitosa gestión en el Emporio La Rosa, pretende replicar su fórmula para levantar la opción presidencial de Felipe Kast. Y está convencido de que su propia experiencia como discapacitado será un aporte en la política, pues "sé de los atropellos que se viven en la atención de salud, en la educación, en el metro, en un bus, y la gente busca representantes que vengan del mundo real". Margaret Valenzuela V.



"Pasen primero, porque yo hago taco", dice Francisco Undurraga. El nuevo secretario general de Evópoli no tiene problemas para ironizar a propósito de las prótesis que requiere en ambas piernas y de la falta de su brazo derecho. "Siempre bromeo con esto. No es que el monito se esté dando cuerda todo el día para ser feliz, pero lo ocupo para romper el hielo y para que la gente me trate en forma natural, para que se le olvide rápido esta lesera", confiesa.

El "Pancho", como le dicen sus amigos, tenía un mes de gestación cuando su madre sufrió un accidente automovilístico. Su futuro quedó sellado -explica- con las radiografías a las que ella fue sometida y que terminaron dañando al niño que esperaba. Undurraga nació en septiembre de 1965 en un Chile sin Teletón y lleno de prejuicios. Dice que sus limitaciones le moldearon el carácter, el mismo que demostró junto a su hermana sacando adelante el Emporio La Rosa, la heladería del Parque Forestal que se transformó en una exitosa cadena de locales gastronómicos y que acaban de vender.

Precisamente luego de concretar ese negocio, está dedicado ciento por ciento a la política.

"En mi caso, la vida no es tan dura como parece, porque yo nací así, no tuve una discapacidad a los 18 años después de haberme caído de una lancha. Para mí es normal ponerme prótesis todas las mañanas para caminar, me eduqué en un colegio donde el tema de la inclusión no existía y en una época en que se hablaba de minusválidos, de enfermitos. Entonces, soy un aporte en la política. Y lo digo con orgullo, aunque suene pedante: creo que es necesario que gente como yo actúe en política, porque cuando chico ocupé los servicios de salud como el Calvo Mackenna, porque no existían las clínicas privadas, y sé de los atropellos que se viven en la atención de salud, en la educación, en el metro, en un bus. Y creo que hoy la gente está buscando representantes que vengan del mundo real y no de una ilusión óptica".

-¿Es cierto que viene de una familia DC?

-Mi abuelo Pedro Undurraga Fernández fue vicepresidente del Partido Conservador Socialcristiano, que después se unió con la Falange y formaron la DC; el hermano de mi padre fue subsecretario de Educación de Frei Ruiz-Tagle, y el hermano mayor de mi papá, embajador en Malasia. Efectivamente, mi familia es bien diversa. Mi hermana, la Tere, que era mi socia en el Emporio, es más bien socialista. La Mónica, mi hermana menor, es más bien de derecha, igual que yo.

-¿Se consideró DC en algún minuto?

-Sí, pero no milité.

-¿Cómo votó en el pasado?

-Voté que No y por don Patricio Aylwin porque consideré que había que hacer el cambio. Mis raíces eran de la Concertación.

-¿Cuándo se acercó a la derecha?

-Cuando me di cuenta de que me falta una manga (ríe señalando su lado derecho). A mí siempre me gustó la competencia, el desafío de salir adelante, el construir tu propio futuro, y comprendí que por sobre todo dependes de ti. Y eso me hace tomar una opción más liberal de derecha, pro mercado.

-¿Cómo se vincula con Evópoli?

-Antes de Evópoli y de la creación de Horizontal, que es el centro de estudios, estuvimos en Independientes en Red. Ahí nos empezamos a conocer con Felipe Kast. Yo creo que Felipe y Evópoli me sacan de la política de la mesa y del salón. A mí generosamente me invitaron a participar y me sentí acogido. Yo no soy el fetiche de los discapacitados dentro del partido, sino que efectivamente el lenguaje, el espíritu de cómo se vive la inclusión, es una cosa que me motivó.

-¿Cuáles son los desafíos de Evópoli?

-El más importante es construir una campaña presidencial competitiva. Sabemos que todos los que compiten contra Felipe tienen un grado de historia y de conocimiento mayor en las encuestas, pero estamos convencidos de que vamos a llegar súper bien parados. Después, levantar la mejor lista parlamentaria y de cores, y de aquí a tres años más doblarnos en número de militantes (hoy tienen inscritos 19 mil).

-Existiendo partidos históricos en la derecha, ¿cuál es la necesidad de otro más?

-Nosotros nos hacemos cargo de la historia en relación a los defectos y dificultades que hubo, pero Evópoli no tiene manchada su historia; no tenemos temas de derechos humanos, ni temas de colusión. Para nosotros la dictadura es dictadura, la democracia es democracia, y los delitos de derechos humanos son lo que son, no son errores.

"Dejé mi empresa para poner mis prótesis en el barro..."

-Se critica que Evópoli es un partido de puros gerentes y que muy pocos están dispuestos a postular en lugares difíciles...

-Yo dejé mi empresa para meter mis prótesis al barro y darle con todo. Aquí la gente está comprometida.

-¿Están dispuestos a perder también?

-No aspiramos a ser protegidos, todos vamos a competir. Incluso un discapacitado como yo. Es importante para el país un Congreso fuerte, seamos gobierno u oposición. Si lo que ha pasado en los últimos años es muy delicado: parlamentarios de nuestro sector se han subido a reformas mal hechas de forma irresponsable. Pedimos que nos abran la cancha y nos dejen competir en todo el país en igualdad de condiciones.

-¿Da lo mismo si en ese distrito hay un diputado de RN o de la UDI?

-Por supuesto. Evidentemente a la gente le cuesta renunciar a lo que cree que es un derecho, pero aquí el derecho lo otorga el pueblo, esa es la democracia. Fuimos el único partido que le dijo a cada uno de los votantes que éramos de Evópoli; no tenemos vergüenza, entonces nos debería ir bien.

-¿Por qué la gente en la primaria tendría que votar por Kast y no por Piñera?

-La gente tiene el legítimo derecho a votar por quien estime. Nosotros creemos que le podemos dar un futuro al país con mayor dinamismo, energía, entrega, modernidad y compromiso social. Es importante que la gente nos vea como una alternativa, no para el 2038, sino que para ahora. No está en nuestro ADN hacer una faramalla de campaña para negociar dos ministerios y cuatro gobernaciones. Acá estamos acostumbrados a trabajar contra el líder del mercado. Ni Savory ni Bresler estuvieron entre las 25 mejores heladerías del mundo, pero el Emporio La Rosa sí. Creo que me pasará lo mismo con Felipe. A lo mejor me voy a demorar más.

-Algunos piñeristas están molestos con las críticas de Kast en contra de Piñera. ¿Están conscientes de esa molestia?

-Sí, y es legítimo, pero es un error pensar que porque hay diferencias vamos a destruir al sector.

-Se ha dicho que postularía a la Cámara en el cupo de Kast en Santiago. ¿Cómo se resolverá eso si Kast pierde la primaria?

-Él podría ir a senador, pero hoy estamos en el plan A, no es el Z.

-Si usted triunfa, sería el primer parlamentario en su condición...

-No sería el primer discapacitado en la Cámara, el "manco" Rebolledo lo fue. Yo sí sería la primera persona rehabilitada en el Instituto de Rehabilitación Infantil y en la Teletón que llegaría a la Cámara.

"Fuimos el único partido que le dijo a cada uno de los votantes que éramos de Evópoli; no tenemos vergüenza, entonces nos debería ir bien" , sostiene Undurraga, al proyectar el futuro de la colectividad.

 Imprimir Noticia  Enviar Noticia