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Análisis de treinta de estos aparatos:

No todos los audífonos infantiles cumplen con los límites de volumen que prometen

miércoles, 07 de diciembre de 2016

A. Torres / S. Urbina
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

La situación pone en riesgo a los niños al exponerlos a niveles de ruido peligrosos. La mayoría de los modelos analizados se pueden adquirir en Chile a través de la red.



Para jugar en el computador, ver videos en la tablet o escuchar música desde el teléfono inteligente de la mamá. Hoy los niños desde los dos años ya usan audífonos. Por eso, y pensando en que se acerca la Navidad, el sitio The Wirecutter -perteneciente al diario The New York Times- analizó 30 modelos de audífonos infantiles para saber qué tanto cuidan los oídos de los más chicos.

Según los resultados, solo la mitad de los audífonos estudiados cumplían con la restricción de volumen que prometían, y muchos sobrepasaban con creces los 85 decibeles, que se considera el volumen máximo seguro.

El modelo Kidz Gear Bluetooth (que también incluye cable), por ejemplo, puede llegar hasta los 114,4 decibeles, un volumen que sería peligroso para el oído y que The Wirecutter califica como "inseguro, no escuchar por más de 15 minutos".

Y no solo se trata de un volumen alto: el problema es que la relación entre el aumento de decibeles y el sonido no es lineal: por ejemplo, entre 70 y 80 decibeles el volumen se duplica, pero entre 70 y 90 se escucha cuatro veces más fuerte.

"Los fabricantes de audífonos no están interesados en la salud auditiva de su hijo", dijo a The New York Times el doctor Blake Papsin, jefe de Otorrinolaringología del Hospital de Niños Enfermos, de Toronto, Canadá.

Y agregó: "Están interesados en vender productos, y algunos no son buenos (para su salud)".

Preocupación de la OMS

Por todo esto, la Organización Mundial de la Salud está preocupada por la creciente exposición de niños y jóvenes a un alto volumen de sonido por el uso de audífonos, algo que el organismo considera un problema de salud pública.

Asimismo, la entidad calcula que 1.100 millones de jóvenes de todo el mundo podrían estar en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a prácticas auditivas perjudiciales. Por eso es importante fijarse en que estos dispositivos cumplan con los límites de volumen recomendado.

En el caso de este estudio, se eligió como el más destacado al audífono Puro BT2200, que también se vende en Chile a través de internet, y cuesta sobre los $100.000.

El producto fue testeado por niños pequeños y grandes, quienes estuvieron de acuerdo en que era el mejor, por tener buen sonido, un ajuste adecuado y porque era fácil para controlarle el volumen. Además, los expertos confirmaron que tiene un límite máximo de 85 decibeles.

"Poner ese límite es razonable, ya que permite escuchar varias horas con seguridad. De no existir, la persona puede aumentar la intensidad del volumen y el daño auditivo que se produce es mayor", explica el doctor Hayo Breinbauer, otorrinolaringólogo de Clínica Alemana.

De todas maneras, este especialista aconseja que cada media hora el niño o el joven haga pausas de dos a tres minutos, lo que ayuda al oído a recuperarse.

Otro resguardo que sugiere la OMS es calibrar el volumen del dispositivo en un ambiente tranquilo, como, por ejemplo, el dormitorio, de modo que no supere el 60% del volumen máximo.

"También es importante que cuando se están usando los audífonos se pueda escuchar a las personas que están alrededor, porque si no, es dañino para la salud", dice Pamela Tomicic, docente de la Unidad de Audiología, de la carrera de Fonoaudiología de la Universidad del Desarrollo.

Los especialistas también aconsejan utilizar los audífonos que cubren toda la oreja, lo que aísla de los ruidos externos y así el niño o el joven necesitarán menos volumen para escuchar. Y si bien en la muestra analizada en el estudio, la mayoría de los productos cubrían la oreja, solo cuatro de ellos reducían en forma significativa el ruido externo. En este sentido, los más perjudiciales son los dispositivos que se colocan dentro del canal auditivo.

Para Pamela Tomicic, es importante postergar lo más posible el inicio del uso de audífonos en los niños. Esto, como una forma de prevenir el daño auditivo, que avanza lentamente, y se nota tras 10 a 20 años de estar sometido a sonidos fuertes.

"La gente joven no consulta, sino que llegan a los 40 con una pérdida auditiva importante", dice Breinbauer.

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