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Por el think tank han pasado figuras de la DC, el PS, el PPD e independientes:

Cieplan celebra 40 años reivindicando la política de los acuerdos

domingo, 06 de noviembre de 2016


Reportajes
El Mercurio

De tecnócratas centrados en hacer críticos papers a fines de los 70, pasaron al primer plano político en los 80. Y a medida que se acercaba la democracia, los "cieplanes" adquirieron aún mayor protagonismo, jugando un papel central en la elaboración de las propuestas de los gobiernos de la Concertación. En la actual administración, algunos de sus exponentes son el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, y el próximo presidente del Banco Central, Mario Marcel. Mariela Herrera Muzio



Una vocal. La letra "i". Algo que puede parecer un simple detalle marcó el sello y el futuro de la Corporación de Estudios para Latinoamérica (Cieplan). Era a principios de los 70. La Unidad Popular estaba empezando a gobernar cuando el entonces rector de la Universidad Católica, Fernando Castillo Velasco, se comunicó telefónicamente con el economista Alejandro Foxley. Dentro de su idea de llevar a cabo reformas en la UC, el rector tenía en mente un centro de investigación social y económica "con un sello pluralista e interdisciplinario". Así nació el Centro de Estudios de Planificación Nacional (Ceplan), con sede en el Campus Oriente. Pero tras el golpe del 73 y la intervención de la universidad, unido a que a muchos economistas que eran parte del proyecto se les prohibió seguir haciendo clases en la casa de estudios, la necesidad de independizarse se tornó perentoria. No solo dejaron la UC, sino que agregaron una "i" y se convirtieron en Cieplan en 1976.

De ese entonces han pasado 40 años y el think tank "celebrará" esta fecha mañana, cuando dos "cieplanes" -el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, y el senador DC Ignacio Walker- participen en el diálogo "El aporte de los think tanks a las políticas públicas en Chile y América Latina".

En estos días, los protagonistas de estas cuatro décadas han recordado el complejo camino que debieron recorrer en un comienzo.

Empezaron prácticamente de cero. Arrendaron una casa en avenida Cristóbal Colón, consiguieron algunos aportes de la Fundación Ford y formaron el primer equipo de investigadores, compuesto por el mismo Foxley más figuras como Ricardo Ffrench-Davis, Ernesto Tironi, Eduardo Aninat, José Pablo Arellano, René Cortázar, Nicolás Flaño, Patricio Meller y Dagmar Raczynski, entre otros.

Corrían los primeros años del gobierno militar y los espacios de debate eran prácticamente nulos, de ahí que muchos opositores al régimen encontraran en este lugar una oportunidad para desarrollar ideas económicas y sociales que se oponían a las que se estaban llevando a cabo.

De los papers a la calle

Pero por más debates que hacían y papers que escribían, el eco de ese trabajo era escaso. Algo que se mantuvo por cerca de 10 años. Salvo columnas de opinión que escribían en revistas opositoras como Hoy o entrevistas que les realizaban en radio Cooperativa, los "sesudos" análisis que hacían los economistas -prácticamente todos con doctorados en el extranjero- no eran conocidos. Muchos se preguntaban qué estaban haciendo ahí. Y se respondían: "Estamos aprendiendo del país, pensando el futuro y entendiendo el valor de la persistencia". Y así, tras sacar algunas publicaciones en el extranjero, lanzaron el libro "Trayectoria de una crítica", en 1982. No duró más de 24 horas en las librerías hasta que fue requisado.

Era un compendio de 70 artículos que cuestionaban el modelo. Y eso se daba en medio de la crisis económica que vino aparejada de las primeras manifestaciones en la calle contra el gobierno.

Poco a poco los seminarios tuvieron más convocatoria. Y el diálogo económico se fue mezclando con el político. Los investigadores concluyeron que ya los diagnósticos estaban realizados y se convencieron de que debían jugar otro rol. Hoy lo resumen explicando que "si los políticos no podían hablar y algunos economistas sí podíamos, teníamos que hablar con fuerza".

Y tal como Chile, Cieplan vivió su propia transición. De lo económico a lo político y de ahí a la calle.

En los últimos años del régimen, crearon el programa "Diálogos con la comunidad", con ayuda de financiamiento internacional. El objetivo era "salir a terreno a escuchar a la gente".

Fueron a regiones, se reunieron con las iglesias, con universitarios, sindicatos y campesinos. Allí, en medio de un potrero o en pequeñas salas con trabajadores o estudiantes, los investigadores de Cieplan -con jeans, chalecos tejidos y chaquetas con parche en los codos- se desplegaron. El "hombre Cieplan" pasó de ser "el economista tecnócrata metido en un texto" a una persona obligada a salir a la calle y comprobar que no siempre sus respuestas eran las correctas para determinada realidad. Así, después de escuchar a la gente se dijeron: "Busquemos un terreno común de algunos puntos que permitan que la gente se sienta interpretada, pero en un camino con solidez técnica".

"Ingenieros" de la transición

El plebiscito del 88 se veía cada vez más cerca, lo mismo un posible triunfo del No. Y mientras los políticos acercaban posiciones para una salida democrática, la centroizquierda comenzó a recurrir frecuentemente a Cieplan cuando necesitaban ideas en materia económico-social. Tal fue la sintonía de la oposición de entonces, que, ya para la campaña del No, Alejandro Foxley fue el encargado de coordinar el programa económico social del sector, tarea que después continuó ejerciendo para la campaña presidencial de Patricio Aylwin, de quien luego sería ministro de Hacienda.

A esas alturas, los "cieplanes" tomaban otro cariz, pues comenzaron a encargarse del diseño de políticas públicas. Así, mientras un elenco entró a la política, al gobierno, al Banco Central, otro grupo importante se quedó en Cieplan, como Patricio Meller, Óscar Muñoz y una generación más joven, con Andrea Repetto y Rodrigo Valdés, entre otros.

Luego, nuevos nombres que pasaron por Cieplan se fueron uniendo a los sucesivas administraciones de la Concertación y actualmente de la Nueva Mayoría.

Los casos más emblemáticos son el propio Valdés, hoy ministro de Hacienda, y el próximo presidente del Banco Central, Mario Marcel.

A ellos se suman autoridades como Francisco Javier Díaz (subsecretario del Trabajo), Sebastián Pavlovic (superintendente de Salud), Macarena Lobos (coordinadora legislativa en el Ministerio de Hacienda) y Jorge Rodríguez Cabello, subdirector de Racionalización y Función Pública de la Dipres.

¿Qué viene para Cieplan? Dicen desde su sede de calle Dag Hammarskjöld que continuarán con sus estudios, sus ponencias en el exterior y nuevas alianzas con universidades.

Pero el cumpleaños recién comienza. Además del encuentro de mañana, para el 14 de noviembre ya tienen agendada una charla que darán el ex Presidente Ricardo Lagos y el ex Mandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso, sobre los desafíos para América Latina en el siglo XXI.


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El 82 lanzaron el libro "Trayectoria de una crítica" en el que se cuestionaba el modelo económico del régimen. El texto fue requisado de las librerías, 24 horas después de su publicación.
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