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Análisis de la crisis en Europa:

El problema de los refugiados puede volverse una oportunidad

viernes, 26 de agosto de 2016

Lorena Guzmán H.
Vida Ciencia Tecnología
El Mercurio

Ver a los inmigrantes como un aporte a la sociedad y a la economía, en vez de percibirlos como una carga, es la clave, según un estudio que publica Science.



Hoy en el mundo hay unos 65 millones de personas desplazadas. Si bien los movimientos migratorios obligados han sido parte de la historia de la humanidad, el problema actual sería distinto.

Solo durante el año pasado, 1.255.600 personas solicitaron asilo a los países de la Unión Europea. "Más que una amenaza, esto debe verse como una oportunidad", argumenta un estudio publicado en la última edición de la revista Science. En el caso de Europa, los refugiados podrían ser la solución a las tendencias demográficas a la baja del continente, donde la falta de fuerza laboral joven futura podría poner en riesgo la economía y la estabilidad de los países.

"En este nuevo mundo, la inmigración es parte de la identidad nacional", dice a "El Mercurio" Randall Hansen, académico de la Universidad de Toronto, en Canadá, y líder del estudio. Si bien las naciones europeas están construidas sobre la base de la tradición -agrega-, ellas pueden cambiar su discurso a uno que adopte la diversidad como un valor fundamental. "Y creo que eso es lo que está pasando en Alemania", dice.

Parte del problema -plantea el estudio- es la desinformación. La percepción de que los extranjeros están quedándose con los trabajos y los beneficios sociales difiere de la realidad.

El problema es que ese argumento, sumado al potencial peligro de terrorismo, es tomado por partidos nacionalistas.

"Aunque Hungría casi no ha aceptado refugiados en el pasado o el presente, el 82% de los húngaros cree que ellos se están quedando con sus trabajos y beneficios", dice el estudio.

"Para que los sueldos bajen por el exceso de oferta de mano de obra, la cantidad de trabajadores tendría que ser demasiado alta, y no es lo que ocurre", explica Cristián Doña-Reveco, investigador del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) y académico de la UDP.

"Si bien el problema es antiguo, lo que es nuevo es el contexto en el que se está dando. La crisis del Estado de Bienestar y el proceso de globalización hace difícil que los estados puedan dar una respuesta laboral a los inmigrantes", agrega Doña-Reveco.

Por ello, es necesario darles oportunidades a los recién llegados. Permitir su capacitación para que no consuman los subsidios de ayuda sería la medida principal, pero también el que los países más ricos financien a los más pobres para acoger a los refugiados o que zonas deprimidas económicamente se potencien con la llegada de inmigrantes -como ha ocurrido en Estados Unidos-, dice el académico.

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